Diez años de la muerte de Serge Reggiani

Publicado el julio 22, 2014

Con motivo de los diez años de la desaparición de Serge Reggiani, una de las voces más emotivas de la canción francesa, transcribo el obituario que escribí para la sección “Adiós amigos” de la revista Efe Eme.

Serge Reggiani

Serge Reggiani

SERGE REGGIANI

(1922-2004)

La emoción intensa de la chanson

 

El 23 de julio murió en París, este gran intérprete de la canción francesa, nacido en Reggio Emilia (Italia), en 1922 . Con un largo historial como actor, a los 44 años hizo su debut en la canción de la mano de Jacques Canetti que le produjo un disco con temas de Boris Vian. El maduro debutante se presentó en la primera parte de unos recitales de Barbara en Bobino. Con una imagen de hombre curtido, entre el proletario y el intelectual, aportó a la chanson la voz de la experiencia vital y, sobre todo, emocional. La voz de las noches de bohemia, sí, pero también la de los profundos desgarros del alma. En su segundo disco, de 1967, reaparece Vian de cuyo repertorio rescata la versión original del tema antimilitarista Le déserteur, pero es

Este fue el primer álbum que tuve. Es mi preferido.

Este fue el primer álbum que tuve. Es mi preferido.

Moustaki el autor que firma más temas (Sarah, Ma solitude, Ma liberté). Reggiani fue un maestro en el arte de convertir una canción en una pequeña obra dramática. Es el caso del retrato tragicómico que hace del apuntador de teatro en Le souffleur, una pieza de C. Lemesle y A. Gorager, autores de cabecera del artista como también lo fueron J. L. Dabadie y J. Datin que le proporcionaron temas tan emotivos como Le vieux couple, o Les mensonges d’un père a son fils. El otro tándem de compositores que brillan en su repertorio es el formado por el letrista Jean Dréjack y el músico Michel Legrand (Le vieux costume, Édith) a los que en el 2000 confió su trabajo Enfants, soyez meilleurs que nous. Dos años después, artistas como Jane Birkin o Maxime Le Forestier  le rindieron homenaje en el disco Autour de Reggiani. En el 2003 recibió un “Victoria” honorífico de manos de Carla Bruni y se presentó en el Olympia.

©Antonio Subirana