Toni Subirana actuó en Navarrés

Publicado el diciembre 01, 2014

El cantautor realizó una actuación en el festival “Otoño en Navarrés”

que se organiza en esta localidad valenciana en la que nació Joan-Baptista Humet

y nos cuenta cómo fue su participación en el acto

Toni Subirana durante su actuación en "Otoño en Navarrés".

Toni Subirana durante su actuación en “Otoño en Navarrés”.

Me siento muy satisfecho de haber participado en este festival que con tanto cariño organiza el amigo Paco Martínez desde su asociación “Amigos de Humet”. Hay que reconocerle el mérito de tirar adelante, año tras año y  sin ningún apoyo institucional, este encuentro de cantautores. Y digo que me siento feliz porque soy un admirador de la obra de Humet al que tuve ocasión de tratar y saber de primera mano muchas de las cosas que pensaba sobre esta su profesión que también es la mía y que, aunque pueda sorprender al común de los mortales, a mí también me sigue divirtiendo, en alusión a su conocido tema Que no soy yo.

Y a Navarrés me fui con la buena compañía de mi hijo Manuel al que indisimuladamente machaqué (creo que

Previa del festival publicada por Diario de Levante con fotos de Toni Subirana y J.B. Humet.

Previa del festival publicada por Diario de Levante con fotos de Toni Subirana y J.B. Humet.

para bien) todo el trayecto con una antología de Humet, una compilación de Rama-Lama de la que –dicho sea de paso– tengo el honor de ser el autor del texto bigráfico del completo cuadernillo que la acompaña.

La cita era en la Casa de la Música y allí nos estaba esperando Paco que sabe acoger como nadie a los visitantes. A la hora en que llegamos estaba ensayando la Banda Municipal, una más de las fantásicas agrupaciones que tanta tradición tienen en Valencia en la que se juntan músicos de todas las edades con una admirable vocación. Paco nos alojó en una confortable “casa rural” toda de madera en la que te sentías muy a gusto viendo caer la lluvia torrencial que no cesó durante todo el fin de semana y leyendo el diario “Levante” que Paco me había guardado y en la que aparecía una documentada previa del acto que iba a celebrarse esa noche. A pesar de las inclemencias del tiempo el local estuvo lleno a rebosar, las butacas resultaron insuficientes y hubo que poner más sillas en torno a la platea.

Un momento de la emotiva actuación.

Un momento de la emotiva actuación.

Antes de empezar la actuación los “amigos de Humet” montaron una mesa para alimentar a los artistas de la noche y allí entre tortilla de patatas y

Toni Subirana interpretó un tema de Humet

Toni Subirana interpretó un tema de Humet

cocas de verduras de la huerta valenciana tuvimos la oportunidad de conocernos.  El veterano Nino Sánchez hablaba de sus comienzos en la discográfica Columbia, la misma en la que Humet grabó sus primeros éxitos;  con Javier Maroto y su acompañante Pedrito coincidíamos en lo bonita que resulta la combinación de flauta y guitarra, algo que corroboraron con su actuación…Tras unas palabras de bienvenida de Paco Martínez y otras, vía telefónica, de Fernado González Lucini, autor de varios libros sobre el mundo de la canción de autor e impulsor de la nueva web “Canción con todos”, unas jóvenes y preciosas presentadoras anunciaron las actuaciones de cada intérprete con semblanzas muy generosas. El primero en abrir fuego fue Javier Maroto, acompañado de Pedrito Flauta, que presentó sus nuevo disco y cantó el tema de Humet, A mi adolescencia. Le pasó el testigo a un artista de la zona, David Calabuig, que secundado por una voz femenina, centró su repertorio en temas de Humet (El invento, Que no soy yo y Gemma). Fue entonces el turno de Nino Sánchez que animó al personal con sus temas de raíz tradicional.

Toni Subirana hizo participar al público

Toni Subirana hizo participar al público

A mi me tocó salir casi al final, esto que puede parecer un honor no lo es tanto cuando el público lleva ya más de dos horas sin moverse de la butaca…aún así conseguí que resistieran y partciparan en algunos temas. Al último momento decidí empezar con Soy adicto, un tarjeta de presentación musical perteneciente a mi primer disco, que me sirvió para recordar como Humet me había “asesorado” en el momento en el me pusieron delante mi primer contrato, un tocho de cuarenta páginas. Del añorado cantautor escogí un tema poco conocido pero al que tengo gran cariño, Por donde voy, Vídeo de “Por donde voy” y justifiqué la elección argumentando que Navarrés debía intentar en ediciones sucesivas poner el foco en canciones que no habían sido grandes éxitos para así reivindicar el Humet artista “de repertorio”. Aunque Navarrés es castellanoparlante me pidieron alguna en catalán y creo que les complací con la habanera “Des del llagut…”. También interpreté Por una tontería, Mamá y yo, El amor en los tiempos del cole y Como la niña que un día fue a jugar con la que el público se animó a cantar y a dar palmas…eran las tantas pero estaban despiertos y se rieron a gusto de las ocurrencias en forma de copla que les ofreció José María Alfaya que abrevió tanto que incluso le pidieron más.

Al final de la actuación, abrazos, firma de discos y sorpresas como la de conocer a la encantadora, Doña Herminia, la tía de Joan-Baptista Humet,

a la que tan ligado se encontraba el cantautor. A pesar de sus 102 años no cesaba de contar anécdotas y fue la última en abandonar el recinto

Foto de grupo con todos los artistas de "Otoño en Navarrés" y familia de Joan-Baptista Humet

Foto de grupo con todos los artistas de “Otoño en Navarrés” y familia de Joan-Baptista Humet

 

acompañada por su hija.

Al día siguiente, Paco nos convocó en una casa en la montaña donde ejerció de maestro paellero con un arroz insuperable, hecho a la leña por supuesto, y coronado por mandarinas de los frutales de su cuñado y unas naranjas sensacionales.

Paco Martínez preparó una suculenta paella al fuego de leña.

Paco Martínez preparó una suculenta paella al fuego de leña.

El camino de vuelta a Barcelona lo hicimos con, Pierangela,  la viuda de Joan-Baptista Humet y los hijos de

Comiendo directamente de la paella, como manda la tradición.

Comiendo directamente de la paella, como manda la tradición.

ambos, Pier y Adrià. Me gustó evocar junto a ellos cosas del cantor que tanto me acompañó en mi infancia y adolescencia…qué mejor que recordarle así el día en el que se cumplían seis años de su prematura desaparición.

©Antonio Subirana / Fotos: Ana Martínez

Toni Subirana invitado al homenaje a Joan Baptista Humet

Publicado el noviembre 08, 2014
Joan Baptista Humet

Joan Baptista Humet

 

Como ya es tradición desde la muerte de Joan Baptista Humet, acaecida hace seis años, Navarrés, el pueblo donde está enterrado el cantautor le recuerda con un concierto en el que participan una serie artistas que de una manera u otra se encuentran cercanos a la sensibilidad del autor de Clara. El festival que ese taño llega a su cuarta edición lleva el mismo título que una de sus recordadas canciones, “Otoño en Navarrés”.

Toni Subirana ha sido invitado a este encuentro para hacer un recital con sus propias canciones y en el que no faltará en el programa algún tema del homenajeado.

La cita es el próximo 29 de noviembre en la Casa de la Música de Navarrés y lo organiza la Asociación “Amigos de Humet”.

 

Cartel de Otoño en Navarrés

Cartel de Otoño en Navarrés

Toni Subirana tuvo ocasión de tratar en vida al autor de Clara. Gran conocedor de su obra escribió una biografía para el completo cuadernillo que acompaña la recopilación que el sello Rama-Lama hizo de sus últimos álbumes. Algunos de estos detalles los explica el propio Toni Subirana en otra entrada de esta página que escribió para el tercer aniversario del fallecimiento del artista. http://www.tonisubirana.com/?p=854

 

 

Tres años ya sin Joan Baptista Humet

Publicado el noviembre 30, 2011

Toni Subirana recuerda a Joan-Baptista Humet

El 30 de noviembre se cumplen tres años de la muerte de mi admirado amigo Joan-Baptista Humet. Fui un gran seguidor de su obra desde que era niño, con mi hermana cantábamos aquello de Gemma cuando aprendíamos los primeros acordes.  Le conocí personalmente en 1981 al término de una actuación suya en el Parque de Atracciones de Montjuïc (Barcelona), cuando él estaba viviendo su mejor momento gracias al éxito de Clara. Tenía yo dieciséis años y mi padre se empeñó en que una de las tardes en que él actuaba me llevara la guitarra para cantarle unas canciones en el camerino a lo que él accedió generosamente. Además de la música nos unía la circunstancia de que su cuñado era mi profesor de “mates” del colegio, un tipo fantástico el Sr. Valls, un apasionado del jazz con el que pasaba muy buenos momentos de charla aunque nunca le di la satisfacción de aprobarme en  su asignatura.

Cuando en 1986 Hispavox me puso mi primer contrato discográfico delante no dudé en llamarle para que me asesorara y el pobre soportó todas mis dudas en interminables conversaciones telefónicas en las que nos lo pasábamos muy bien aunque, la verdad, no resultaron de mucha utilidad porque yo estaba muy dispuesto a firmar lo que fuera aunque se tratara de un contrato draconiano en el que se nos pasó por alto una cláusula que exigía un elevada cifra de copias vendidas para su renovación, algo a todas luces imposible si el lanzamiento no va acompañado de promoción, como fue el caso. Con el tiempo tuve la ocasión de tocar con varios músicos que le habían acompañado, como el guitarrista Joan-Eloi Vila o los pianistas Jordi Badia y Enric Colomer con los que he compartido escenario en los últimos años.

Durante su retiro de la canción perdimos bastante el contacto, en parte porque yo notaba que él no quería hablar de temas musicales, como si quisiera hacer borrón y cuenta nueva. Cuando en 2004 volvió tras dieciocho años de ausencia nos encontramos en una reunión del Montepío de la SGAE y tuvimos una gran alegría. Al salir él fue a coger su moto con la intención de pasar un rato por el despacho pero empezamos a hablar de nuestras cosas y nos pasaron un par de horas volando, hablando de lo humano y lo divino, de  pie, en pleno paseo de Colón.

Por entonces yo colaboraba con la discográfica Rama Lama, especializada en la cuidada reedición de discos de la música pop española y le hablé a Joan-Baptista Humet de la posibilidad de incluir sus obras en esa colección y ahí quedó la cosa… Casi cuatro años más tarde, el director de la compañía, José Ramón Pardo, sabedor de mi admiración por la obra del cantautor de Navarrés me encargó  el librito biográfico que acompañaría al segundo volumen que la discográfica quería dedicar al cantautor y en el que debían reunirse en dos CD’s los tres últimos álbumes del cantautor, naturalmente le dije  que lo haría encantado e incluso le facilité el móvil del cantautor porque Pardo quería hablarle de la conveniencia de incluir también en la compilación el disco del regreso, Sólo bajé a comprar tabaco, a lo que Humet finalmente accedió. Curiosamente J. R.  Pardo había firmado el comentario de presentación que figuraba en la contraportada del exitoso disco Hay que vivir.

Toni Subirana escribió el texto del librito que acompaña esta compilación de J.B. Humet

Joan Baptista Humet

Aquel verano escribí con mucha pasión aquella aproximación a la obra de Humet, tanta que finalmente tuve que mutilar la mitad del texto porque no cabía, y cuando la tuve terminada llamé a Humet para leérsela y redondearla con sus propias impresiones. Tras varias llamadas infructuosas a su casa pensé que estaría de vacaciones en alguna playa y decidí llamarle al móvil para quedar más adelante.  Me contestó su mujer que me hizo saber que de playa nada, estaba en la habitación de una clínica y el enfermo era él, no me explicó detalladamente cual era su dolencia pero me percaté de la gravedad. Me dijo de parte de Joan que tenía carta blanca para escribir lo que quisiera de su vida y su obra y así lo hice. Al final del texto alertaba sobre la posibilidad de que Humet se batiera en retirada nuevamente pero, la verdad, no sospechaba que fuera por una causa tan de fuerza mayor. Un par de semanas antes de su muerte estuvimos hablando por teléfono, él ya con un hilo de voz. Sentí que aquello era una despedida…creo que lo sentimos los dos. Los días siguientes a aquella conversación los explicó muy bien su hermano sacerdote en el funeral al que asistí y aquellas palabras en las que relataba con ternura y humor la preparación para el final de su hermano me vuelven a menudo a la cabeza. Me hubiera gustado cantar una de sus canciones  en el concierto   póstumo que se le dedicó, fue el propio Joan-Baptista el que me facilitó el teléfono del organizador para que así fuera, finalmente no estuve entre los elegidos por la organización, me dijeron que habían optado por poner sólo artistas de la generación del homenajeado…y eso que yo no hubiera necesitado un papel con la letra de la canción porque me las sé todas de memoria.

Querido Joan Baptista-Humet… ¡”Hay que vivir”!

Toni Subirana