En la muerte de Aretha Franklin

Publicado el agosto 8, 2018

El 16 de agosto falleció Aretha Franklin. A modo de homenaje transcribo una breve biografía que escribí en 1995 para una colección dicográfica de grandes voces del siglo XX publicada en Portugal

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ARETHA FRANKLIN 

 Ninguna otra voz femenina supo aprovechar de forma tan magistral todo el bagaje del gospel para ponerlo al servicio del soul. Dotada de una voz excepcional  y de gran expresividad hace honor al sobrenombre por el que se la conoce, “Lady Soul”.

 

Estaba cantado que sería cantante

Aretha Franklin nació en Memphis (Tennesee), el 25 de marzo de 1942, aunque su infancia transcurrió en Detroit.

Podemos decir que Aretha vino al mundo con un micrófono bajo el brazo. Empezó cantando con sus  cuatro hermanos –dos de ellas, Erma y Carolyn, también serían  artistas de soul—, en el coro de la iglesia donde oficiaba su padre, un conocido predicador  de la iglesia baptista que había grabado gran cantidad de discos –hablados y cantados— de signo religioso. La madre de Aretha abandonó el hogar familiar cuando esta era muy pequeña y poco tiempo después murió prematura y trágicamente. El reverendo Cecil L. Franklin se llevaba a sus hijas de gira en unos fatigosos viajes a bordo de la “Gospel Caravan”, Aretha ya tenía entonces el papel de solista. Sus antecedentes musicales no se limitan a su círculo familiar más directo, a destacar que Clara Ward –reputada cantante de gospel— era tía carnal suya y Mahalia Jackson  amiga de la família. Por cierto, cuando esta murió,en 1972, Aretha le dedicó en su entierro el emotivo “Precious Lord” con que Mahalia despidiera a su vez a Martin Luther King.

Realizó sus primeras grabaciones, de carácter estrictamente religioso, para un modesto sello de Detroit (J.V.P.).  Sam Cooke –que también se dejaba ver a menudo por casa del Reverendo– le invitó a  probar con la musica profana, aún a costa de no ser comprendida por los suyos. De Cooke grabaría más tarde uno de sus últimos éxitos, “A change is gonna come”.

 

Despegue desorientado

 A los dieciocho años su carrera empezó a despegar. Un reputado ejecutivo de la Columbia, John Hammond, oyó unas maquetas de Aretha que le había proporcionado el contrabajista Major Holley y quedó impresionado por su voz, la mejor  que había oído desde Billy Holiday, aseguró. Esta frase, pronunciada como un elogio, revelaba sin embargo lo desencaminado que andaba el directivo respecto al camino a seguir en la carrera de Aretha. Los primeros álbumes que grabó no tenían un sello muy determinado y discurrían en una amalgama de diversas influencias –principalmente de Dinah Washinton— y estilos: rhytm & blues y jazz prioritariamente, pero también standarts; a pesar de la falta de concreción, o quizá gracias a ella, se adivinaba un talento portentoso, no sólo como cantante sino también como pianista, faceta esta más desconocida del gran público. El primer single data de 1960 (“Today I sing the blues”)  y su primer álbum no vio la luz hasta 1964 (“Songs of faith”),no faltaron en esta etapa algunos temas que alcanzaron cierta repercusión como “Running out of fools”(1964).web IMG_20180817_183656

“Vuelo alto”

Sus excelentes dotes se pondrían definitivamente de manifiesto en 1967 cuando  su marido, Ted White, que se encargaba de llevarle los asuntos profesionales, sin unas directrices tempoco muy concretas, le consiguió un contrato con la discográfica Atlantic. Ahí supieron captar el valor potencial  de Aretha. “I never loved a man (The man I love you)” fue su espléndido álbum de debut, producido por Jerry Wexler.  Además de la canción que daba título a la obra había temas tan conseguidos como “Respect”, de Otis Reding, –número uno en Estados Unidos—, ”You make me feel like (A natural woman)”, de Carole King y “Baby I love you”.  1968 se abriría con el éxito de “Chain of fools” y al poco tiempo llegaría su tercer larga duración, “Lady Soul”, –apodo por el que  ya se le conocía popularmente— que le valió un premio Grammy ; en ese disco también aparecía la guitarra de Eric Clapton ejecutando un solo excelente en el tema “Good to me as I am to you”. Ese mismo año realizó su primera gira por Europa que quedó plasmada en su álbum “Aretha in Paris” –grabado en el Olympia—, y dos temas sque erían un auténtico bombazo, “Think” y  “I say little prayer”, su tema más popularizado en España.

Aterrizaje forzoso

 La década se cerró con dos discos más “Soul 69” y “This girl’s in love with you” en la que intentó descafeinar el soul con unos resultados poco halagüeños. Esta pequeña frustración profesional coincidió con otra de índole personal, la ruptura  de su matrimonio que la mantuvo apartada de la actualidad.

En los setenta intentó remontar su carrera con unos discos de indudable valor entre los que destaca “Aretha alive at The Filmore West” una nueva grabación en vivo.

En 1972, Aretha dió un salto retrospectivo a sus orígenes -el gospel-,con un disco doble grabado en vivo en una iglesia baptista de Los Ángeles y acompañada por el reverendo James Cleveland (“Amazing grace”). Ese mismo año ofreció un concierto memorable a dúo con Ray Charles y al año siguiente nueva colaboración especial, esta vez al lado de Stevie Wonder.

A lo largo de la década de los setenta su carrera se mantuvo sin demasiadas estridencias cultivando el campo del soul con álbumes brillantes -producidos por nombres tan importantes como Quincy Jones o Curtis Mayfield- pero que no lograron situarle en primera línea de la actualidad discográfica. Su último éxito de esta época fue “Until you come back to me ( That’s what I’m gonna do)”, de 1974.

Vuelo libre

Con su paso a la editora Arista, en 1980,su carrera se relanzó superando en éxito comercial a suweb brillante primera etapa. Sus nuevos álbumes (“Aretha” y “Love all the hurt away”) volvían a tener la autenticidad que se le requería con temas clásicos del soul como “I can’t turn you loose”, de Otis Reeding ; o “Hold on,I’m coming” de Sam & Dave pero también se aventuró por sendas más poperas con buenos resultados como “Freeway of love”,”Get it right” y “Who’s zoomin’ who”, a la aceptación general por parte del público más joven contribuyeron sus grabaciones a dúo con estrellas pop como George Benson (“Love all the hurt away”,en 1981) ; Annie Lennonx, de Eurythmics (“Sisters are doing it for themselves”,1985); Keith Richards (“Jumpin’ jack flash”,en 1986) ; George Michael (“I Knew you were waiting”,en 1987). Este último llegó al número uno de las listas de éxitos británicas y estadounidenses. Tal como hiciera en 1972 con “Amazing grace”, en 1987 volvió a sus orígenes en el gospel con el doble álbum “One lord,one faith,one baptism”

En el campo cinematográfico Aretha hizo una coyuntural incursión en 1980, con la película musical “Granujas a todo ritmo” ,en la que interpretaba la canción “Think”.

El reconocimiento del que goza Aretha Franklin en la actualidad es total, prueba de ello es el concierto que ofreció el 21 de junio de 1994 en la Casa Blanca ante el presidente Clinton y un selecto grupo de invitados.

©Antonio Subirana

 

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