Toni Subirana celebra “30 años de canciones” con un concierto para recordar

Publicado el marzo 3, 2017

Noche de emociones en el estreno del recital antológico del cantautor en el marco de “Barnasants”

El pasado 10 de marzo Toni Subirana volvió a pisar el escenario de la barcelonesa sala Luz de Gas para presentar un concierto especial con motivo de los treinta años transcurridos desde la aparición de su primer L.P. El prestigioso festival “Barnasants”, el más completo de todos los consagrados a la canción de autor, acogió en su variada programación el estreno de este espectáculo en formato acústico que el cantante y compositor llevará en los próximos meses a diversos escenarios de nuestra geografía.

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El festival “Barnasants” acogió la actuación de Toni Subirana. Foto: Irene López

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El cantautor interpretó algunos temas sólo con el acompañamiento de su guitarra. Foto: Irene López.

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El cantautor desplegó su fuerza dramática. Foto: Francesc Isern.

La sala empezó a llenarse bastante antes del inicio del concierto de un público intergeneracional. Algunos asistentes iban a recordar las canciones de aquel primer disco de un lejano 1987 que se tomaba como punto de partida de la cita musical; otros a volver a escuchar su trabajo de poesía musicada que tanta huella ha dejado en las muchas poblaciones que el cantautor ha pisado en los últimos años; y otros acudían expectantes ante la promesa de algún estreno…a los tres segmentos del público contentó el artista que apareció en el escenario, vestido de negro riguroso, entonando Soy adicto, una optimista declaración de principios hecha canción perteneciente a su primer L.P. que  sonó igual de fresca que La primera vez…título de la añeja balada que puso tiernos los corazones tras los aplausos de bienvenida. Tras presentar a su acompañante, el pianista Pep Pladellorens, el cantautor manifestó, en su primera alocución de la noche, su agradecimiento al festival “Barnasants” por haber contado nuevamente con él y su alegría por volver a Luz de Gas (la sala de su barrio, dijo, haciendo un guiño a susincondicionales que saben que a dos pasos del local está el domicilio familiar en el que vivió el cantautor durante su infancia y su juventud y en la que compuso la mayor parte de las canciones que se disponía a rememorar aquella noche como Amores pasajeros, que presentó como una “historieta del ligue en estrofas a modo de viñetas” admitiendo que no tenía del todo claro si debía incluirla en el repertorio: “He pensado que ya no tenía edad para cantarla pero al final me ha convencido mi hijo diciéndome que él si tiene edad para escucharla”.  Luego vino Mi amor, mi amiga, mi todo, un tema de creación más reciente aunque la historia amorosa que relata  se inció también hace 30 años como se especifica en los primeros versos: “No imaginaba llegar aquí / aquel otoño del ochenta y siete” y que enlazó con otra pieza sentimental que nos habla de una pareja que ya ha llegado a las bodas de oro titulada Como ellos dos, un vals clásico que supuso la primera novedad de la noche y desató la primera ovación. No fue el único estreno de la noche, también cantó un emotivo tema dedicado a su padre, ausente aquella noche por problemas de salud, circunstancia que aumentó la intensidad del sentido soneto musicado titulado Un beso más.

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El saxofonista Juan Mena colaboró en algunos temas. Foto: Irene López.

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El maestro Pep Pladellorens acompañó al piano al cantautor. Foto: Irene López.

Entre los temas inéditos sonaron unos versos musicalizados de Narcís Comadira, en los que el artista dejó patentente sus dotes de “cantactor”, y una canción estrenada unos años antes en unas jornadas contra el racismo y la xenofobia, Amiga del sud, un tema a ritmo de son cubano compuesto a medias con el poeta Mique-Llluís Muntané presente en la sala y para el que Subirana pidió un aplauso. No faltaron algunos clásicos del repertorio del cantautor de los últimos tiempos como Fem un viatge sense cap raó, de su repertorio sobre poemas de Josep M. de Sagarra; Mamá y yo, que prologó musicalmente con un popurrí de canciones dedicadas a la figura de la madre coreadas por el respetable;  Por una tontería, un tema sobre las discusiones de pareja, medio dicha, medio cantada, mano a mano con el preciso acompañamiento del piano del maestro Pladellorens;  o Enriqueta, ese retrato de un personaje entrañable que pasó su vida entre los fogones que alimentaron la infancia del cantautor. También hubo espacio para una versión, en este caso de Je m’voyais déjà, un clásico poco conocido en España del repertorio de Aznavour, calificado por Subirana como “maestro de maestros”. Justificó la elección de la pieza aduciendo que esta canción –retrato a un personaje al que, tras treinta años de carrera, el reconocimiento del público le sigue siendo esquivo pero no por ello deja de creer en su talento– que muchos se toman como una autobiografía del cantautor francés de orígen armenio está en realidad más cercana a la historia de Subirana que a la de su propio autor. Fue también un homenaje a la canción francesa, un regusto que se dejó notar en algún otro tema como El amor en los tiempos del cole, muy aplaudid,o especialmente por un sector del público que compartía vivencias generacionales  con el protagonista de la noche.

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Noche para el recuerdo en Luz de Gas. Foto: Daniel Schmitt

En la tanda de bises fue el momento de recuperar la Balada para mi hermana que hizo derramar alguna lágrima; y de volver a cantar Las chicas de mi acera, la canción que supuso el lanzamiento del artista treinta años atrás.  ”Para mí fue la ilusión de escuchar por primera vez algo mío por la radio, recuerdo que teníamos tres o cuatro aparatos de radio con diferentes emisoras sintonizadas, repartidos estratégicamente por el piso para ir siguiendo la promoción” evocó divertido el cantante que contó en este tema con la colaboración del gran saxofonista Juan Mena, compañero de fatigas del cantautor desde los inicios. Una concesión a la nostalgia como lo fue la interpretación de Barcelona, Barcelona, a ritmo de rumba y en una nueva adaptación al catalán realizada expresamenre para este concierto antológico que dejó un buen sabor de boca y las ganas, por parte del artista, de llevarlo a otros escenarios tan cálidos como el de Luz de Gas en el que se vivió otra noche para recordar.

Toni Subirana saluda al puúblico al final del concierto.

Toni Subirana saluda al puúblico al final del concierto.

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Categorías: CONCIERTOS, CUALQUIER TIEMPO PRESENTE


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