Adiós al maestro y amigo Aute

Publicado el abril 05, 2020

Toni Subirana nos habla de sus encuentros con el cantautor recientemente fallecido

Con Luis Eduardo Aute 2016

 

 

Aunque muchos ya lo echábamos de menos hace tiempo, la muerte de un personaje como Aute nos sorprende y sobrecoge. La fecha del 4 de abril quedará marcada como la de la partida, sólo con unaño de diferencia. de dos grandes cantautores,Con L. E. Aute Alberto Cortez y Luis Eduardo Aute. Poco tengo que añadir a lo que ya todo el mundo sabe de la dimensión artística de este creador polifacético que fue Aute. Sí que puedo desvelar que en mi trato personal con él siempre encontré a un compañero generoso que sabía como hacer que te sintieras bien tratado y querido. Detrás de su aspecto bohemio y algo hippy, de estudiado desaliño, se escondía un trabajador infatigable, totalmente entregado a la creación, y un señor de educación exquisita al que le gustaba cuidar las formas. En esto me recordaba a  Georges Moustaki, un día que coincidí con ambos a la vez, se lo comenté a este último y me dijo que sí, que ciertamente, tenían muchas concomitancias. Cuando le enviaba un nuevo disco mío siempre se tomaba la molestia de escribirme unas letras en las que me comentaba alguna cosa de cada canción. Por cierto, una de las veces que nos vimos le pregunté si le importaría que publicara aquí algunos de esos tarjetones con los que me obsequió y me contestó  que no faltaría más, que las cartas eran mías… y por eso traigo aquí una muestra de esa relación epistolar.

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A mi modo de ver es el que mejor ha evolucionado de todos los cantautoresde su generación, creando un universo propio que no te cansas de explorar porque siempre depara sorpresas, tanto como letrista, siempre encontrando la manera de tocar los temas de siempre desde un punto de vista diferente, y como músico, siempre hallando  melodías inspiradas sin salirse de los márgenes de la canción popular. También como intérprete, con los años, ha depurado un estilo muy personal, magistral en el arte de cantar sin gritar, procurando, además, a sus canciones un envoltorio sonoro tendente a crear climas propicios para entrar en sus historias. En tiempos de confinamiento pienso que él, como yo, y como muchos otros artistas, no sentiría nada especial por no poder salir de su acogedora casa de la calle Jorge Juan, de Madrid, donde siempre tenía ideas que cazar al vuelo y plasmarlas con la guitarra, la pluma o el pincel.

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La última vez que pude conversar largamente con él, poco antes de caer enfermo, fue en un viaje que hicimos los dos solos en AVE de Barcelona a Madrid, le pregunté por su empeño en volver a grabar sus antiguas canciones en la serie “Auterretratos” y me dijo que las grabaciones originales eran insoportables porque en sus inicios no sabía cantar y había llegado a una edad en la que percibía la posibilidad de desaparecer en cualquier momento de este mundo y quería dejar todo ese repertorio revisado, actualizado y en orden. Es decir daba como buena su obra primigenia pero no así su plasmación. De eso y muchas cosas hablamos…por cierto, yo tenía billete de clase  turista y él de preferente pero me invito a quedarme en su vagón…y me regaló su desayuno. Gracias por todo, querido Eduardo.

©Antonio Subirana

 

In Memoriam , recupero el texto que escribí en elaño 2.000 dedicado a su figura para una enciclopedia del pop español

imagesLUIS EDUARDO AUTE

Nombre completo: Luis Eduardo Aute Martínez

Lugar y fecha de nacimiento: Manila (Filipinas), 13 de septiembre de 1943

Año de debut: 1967

Álbumes editados en España (excluídas recopilaciones): 23

Mayor éxito: “Al alba”, “Las cuatro y diez”

Discográficas: RCA, Ariola, Movieplay, EL Europeo, Virgin

Sin duda estamos ante el cantautor más singular que ha dado nuestro país. Este Leonardo da Vinci de la canción ha transitado por muchos caminos

Aute en sus primeros años como cantante
Aute en sus primeros años como cantante

artísticos –la pintura, el cine, la poesía, la música…- y en todos ha dejado una huella indeleble, aunque él siempre se ha encargado de puntualizar que no es profesional de nada y aprendiz de todo, o más exactamente “amateur”, que en su sentido original es una persona que ama aquello que hace.

Nació en Manila en el seno de una familia acomodada, su padre era un catalán que había llegado a Filipinas veinticinco años atrás para trabajar en una importante compañía tabaquera, allí conoció a una filipina de ascendencia española con la que se casó y tuvo dos hijos. El primogénito, Luis Eduardo, mostró a muy temprana edad una clara vocación por la pintura. Su educación fue polilingüe: en casa hablaba castellano, en el colegio inglés y en la calle tagalo. En Manila tuvo la oportunidad de ver mucho cine, películas americanas que se estrenaban ahí al mismo tiempo que en Estados Unidos. El séptimo arte se convirtió pronto en otra pasión que con el tiempo daría sus frutos. Sin embargo el gusto por la música no se le despertó hasta que la familia fijó su residencia en España, primero en Barcelona y despuésen Madrid. Luis Eduardo tenía entonces once años. Cuatro años después descubrió a Elvis Presley y para emularlo decidió montar un grupo con dos compañeros de clase, fue su primer contacto con la música que se convertiría en algo más serio cuando entró a formar parte de Los Sonor, un nombre a tener en cuenta entre los pioneros del pop español ya que a algunos de sus componentes posteriores los encontramos en conjuntos verdaderamente famosos como Los Bravos, pero en la época de Aute eran sólo unos debutantes adolescentes con ganas de pasarlo bien.

Aute en su estudio.
Aute en su estudio

Tras unos años en los que logra sobrevivir de la pintura haciendo retratos en París y en los que lleva a cabo sus primeras exposiciones con bastante aceptación, en 1965 se produce un pequeño acontecimiento que cambiará su vida. Durante una fiesta conoce, a través de la que sería su mujer, a una chica que se hace llamar Maciel, es la hija de un conocido representante artístico y tiene prisa por darse a conocer en el mundo de la canción, algo que conseguirá poco después gracias al Festival de Mallorca donde ya se presenta como Massiel. Teniendo como referencia más inmediata a Bob Dylan, Aute empieza a componer unas letras con toques surrealista que se materializan en canciones como “Rojo sobre negro”, “Rosas en el mar” y “Aleluya nº1”.  Esas canciones, compuestas sin muchas aspiraciones, de repente despiertan el interés de mucha gente: por una parte Massiel que había sido en cierto modo la inspiradora, por otra dos cantantes nuevos: un antiguo componente de Los Sonor y otro al que Alain Milhaud quiere producir su disco de debut. Por si fuera poco la casa RCA pretende que las grabe el propio autor con producción de Juan Carlos Calderón que también está favorablemente impresionado con esas composiciones. Finalmente el joven compositor opta por dárselas aimages-2 Massiel que, a fin de cuentas, es en quien pensaba cuando compuso “Rosas en el mar”. Esta es la primera pieza que graba la cantante, a principios de 1967, y  será un éxito incontestable no sólo en España sino en algunos países de Sudmérica, incluso en Cuba.  Poco después el cantante accede a entrar en el estudio de grabación y el resultado es un single que incluye dos piezas, “Made in Spain” y “Don Ramón”. Después sale al mercado “Aleluya nº1”, en la versión de Massiel y del propio autor. El gran éxito de este tema le pilla a Aute desprevenido. Tras grabar algunos otros singles, decide cortar con todo aquello y refugiarse en los pinceles dejando grabado un álbum, “Diálogos de Rodrigo y Ximena” al que seguiría uno de los discos más atípicos de la música popular española, “24 canciones breves”. En ese disco quedan ya representadas las temáticas que abordará en sus futuros discos aunque en el marco de un tipo de canción más convencional, sin embargo el concepto de canción sintética, de alguna manera, lo recuperaría dos décadas después en sus “Poemigas”. Tras “24 canciones breves”, Aute permanece aislado del mundo de la música durante cinco años en los que se dedica a la pintura –llega a diseñar portadas de discos para ganarse la vida- y al cine, sin dejar por ello de escribir poemas y canciones que aparecerían en su álbum “Rito”, de 1973, aunque algunas de ellas como “Las cuatro y diez” y “De alguna manera” se dieran a conocer en la voz de Rosa León. Nuevamente Aute se ve literalmente empujado al estudio de grabación, esta vez por José Manuel Caballero Bonald y alumbra “Rito” que inicia la trilogía “Canciones de amor y muerte” que se completa con “Espuma” –que lleva el subtítulo “canciones eróticas”- y “Sarcófago”, cuyas canciones surgen de un libro de poemas en torno a la muerte. Este es su disco más denso y aparece tras uno más liviano –“Babel”- de canciones satíricas, muchas de las cuales ya habían sonado en la voz de otros intérpretes. En clave humorística también son las canciones de su siguiente álbum, “Forgesound” que realiza en colaboración con el poeta Jesús Munárriz y el humorista gráfico Forges que se encarga de la portada.

Aute en el concierto "Entre amigos" que relanzó su carrera.
Aute en el concierto “Entre amigos” que relanzó su carrera.

Con “Albanta” se inicia una nueva trilogía “Canciones de amor y vida” en la que se incluye también “De par en par” y “Alma”. Se opera entonces un cambio radical en la producción de sus discos que ya no cuentan, a partir de ese momento, con unos arreglos orquestales al uso, sino que el envoltorio instrumental, a cargo de de Teddy Bautista y de Luis Mendo, en sucesivas grabaciones, se torna más espontáneo. También es el momento en el que Aute decide dar la cara en el escenario, el público puede al fin identificar aquellas canciones con una imagen, la de un cantautor sofisticado y triste, un tanto pedante para algunos, pero en todo caso un pedante simpático y entrañable. La canción de esta época es “Al alba”, uno de los cortes de “Albanta” que previamente había grabado Rosa León. Según el propio autor “nació ante la necesidad de hacer algo en contra de la pena de muerte; la escribí con forma de canción de amor para que se pudiera cantar, pero guardando una clave que la gente conocía”. Con “Alma” y “Fuga” se define ya el nuevo sonido de “cantautor con grupo”, un grupo que, por otra parte, tiene entidad propia y nombre propio: Suburbano. Para saber como sonaba en directo lo mejor es escuchar el álbum “Entre amigos”, grabado en directo en 1983, donde el

cantautor hace un repaso a su carrera con ilustres colegas. A partir de este álbum Aute entra de lleno en la esfera de los cantantes populares. Sus siguientes discos -“Cuerpo a cuerpo” y “Fuga”- son superventas antes de salir al mercado y pasa de cantar para unos pocos en el patio de un colegio mayor a llenar plazas de toros. La verdad es que esto no casaba demasiado con su talante introspectivo, los grandes recintos pueden estar bien para gritar “Al alba” pero no propician el grado de intimidad que requieren piezas como “Siento que te estoy perdiendo” o “Dos o tres segundos de ternura”. Con los años las

cosas vuelven a su cauce. Aute sigue siendo una primera figura, respetada y querida, pero álbumes como “Segundos fuera”, “Uff!” o “Slowly”, aunque han sonado asiduamente en las emisoras, no han dejado huella en el oyente, en parte porque en la actualidad las campañas de promoción son muy intensas pero demasiado cortas para trabajos de largo recorrido como los de Aute. De todo esto debió darse cuenta el propio interesado cuando en 1995 cambió de discográfica y editó “Alevosía”, un disco con una producción de Gonzalo Lasheras imaginativa y  respetuosa con el trabajo del creador y que tuvo su continuidad en “Aire / Invisible”, el doble álbum con el que el cantautor celebró sus treinta años en la canción. Como homenaje algunos colegas, en su mayoría de la nueva generación, cantaron sus canciones en un álbum titulado “¡Mira que eres canalla, Aute!”, editado en el 2000.

Luis Eduardo Aute en una actuación reciente
Luis Eduardo Aute en una actuación reciente

DISCOGRAFÍA SELECTA

descarga“Rito” (1973)

(Ariola)

Con este disco el estilo de Aute se concreta ya en canciones sin fisuras como “De alguna manera”, “Las cuatro y diez”, “Amor” o “Dentro”, todas ellas piezas claves en su repertorio. El disco incluye, a modo de epílogo, el jocoso y sorprendente tema “Autotango del cantautor”, donde el autor parece pedir disculpas. Los arreglos de Carlos Montero son adecuados para las canciones pero la voz del cantante –aún muy insegura- no acaba de encajar en ellos.

descarga-1“Alma” (1980)

(Movieplay)

Es un disco fresco y directo que nos muestra a un Aute empeñado en “no aburrir” al oyente con canciones indigestas. Son temas con estructuras clásicas -¡con estribillo y todo!- que demuestran que si él quiere puede llegar directamente al corazón sin rebajar la calidad. Ahí están “No te desnudes todavía”, “Libertad”, “Pasaba por aquí”, Quiero vivir contigo” o “Ay de ti, ay de mí” que también grabó Pepa Flores (Marisol) la voz femenina preferida por Aute.

descarga-2“Entre amigos” (1983)

(Movieplay)

Doble álbum grabado en directo en el Teatro Salamanca de Madrid, el 4 de marzo de 1983. Con este acontecimiento Aute pretendía poner un punto y aparte en su carrera. En él hacía un exhaustivo repaso a su repertorio con la colaboración de cuatro amigos del ramo (Joan Manuel Serrat, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez y Teddy Bautista).

descarga-3“Aire / Invisible” (1998)

(Virgin)

Aute quiso hacer algo diferente para celebrar sus treinta años de oficio y en vez de recurrir a su viejo repertorio se impuso componer 30 nuevas canciones, una mitad en castellano y la otra en inglés, idioma en el que por primera vez se aventuraba en la canción. El resultado –al final fueron 31 los temas- es impecable, un esfuerzo tan considerable merecía tener un eco mayor del que tuvo.

Otros discos (excluídos singles y recopilaciones):

“Diálogos de Rodrigo y Ximena” (RCA, 1968), “24 Canciones breves” (RCA, 1968), “Espuma” (Ariola, 1974), “Babel” (Ariola, 1976), “Sarcófago” (Ariola, 1976), “Forgesound” (Ariola, 1977), “Albanta” (Ariola, 1978), “De par en par” (Ariola, 1979), “Fuga” (Movieplay, 1981), “Cuerpo a cuerpo” (Ariola, 1984), “Nudo” (Ariola, 1985), “20 canciones de amor y un poema desesperado” (Ariola, 1986), “Templo” (Ariola, 1987), “Segundos fuera” (Ariola, 1989), “Ufff!” (Ariola, 1991), “Slowly” (Ariola, 1992), “Mano a mano” (Con Silvio Rodríguez) (Ariola, 1993), “Anima-l” (El Europeo, 1994), “Alevosía” (Virgin, 1995).

©Antonio Subirana

El Día del Padre, un beso en forma de canción

Publicado el marzo 16, 2020

Toni Subirana presenta la portada del nuevo single cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 19 de marzo, Día del Padre. El lanzamiento irá acompañado de un vídeo rodado en Barcelona

Un beso más (web)

Nuevo single el Día del Padre

Publicado el marzo 12, 2020

El próximo 19 de marzo, Día del Padre, Toni Subirana lanza su nuevo single, Un beso más

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El cantautor firma la letra y la música de esta emotiva canción dedicada a la figura paterna. Una poesía con forma de soneto que se expresa con una melodía inspirada, sustentada en un ritmo con aroma de son y una sentida interpretación. Josep Mas “Kitlus” ha sido el director musical de esta producción que ha sido grabada en los estudios Kitflusound de Tiana (Barcelona). Publicamos aquí la letra de este soneto y alguna fotos tomadas en los estudios de Toni Subirana junto a Josep Mas “Kitflus” y al ingeniero de sonido Raúl Cuevas.

 

UN BESO MÁS

Letra y música: Toni Subirana

 

No esperaré hasta el último momento,

a que me desampares noche y día,

para decirte que eres tú mi guía,

el ejemplo a seguir, mi fundamento.

 

No habrá un sollozo de arrepentimiento

cuando me quede sin tu compañía,

si ahora te canto, desde la alegría,

lo que ayer sentí y que aún hoy siento.

 

Un beso más, “sólo uno más y basta”,

te pido ahora, en tu invierno, en mi otoño,

como te imploraba en el parvulario.

 

No quiero el corazón a media asta

para decirte que te quiero, ¡coño!,

aunque tú a veces pienses lo contrario.

 

©Antonio Subirana Mestres

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Recordando a Judy Garland

Publicado el febrero 19, 2020

Con motivo del estreno de la película dedicada a Judy Garland,

reproduzco aquí una pequeña  biografía suya que escribí

para una colección de grandes voces del siglo XX, editada en 1995 en Portugal

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JUDY GARLAND

LA VOZ DEL ARCO IRIS

 “Miss Showbussines”, este era su sobrenombre y desde luego ella conocía como nadie los fuertes contrastes entre las luces y las sombras que caracterizan el negocio del espectáculo. Judy Garland afirmaba que hubiera cambiado su leyenda por un poco de compañía, y es que nunca aceptó sentirse tan sola en medio de tanta gente.

 

Cuando nace una estrella

 Frances Ethel  Gumm –este es su verdadero nombre— nació en Grand Rapids, Minnesota, el 10 de junio de 1922.

Sus padres, Frank Avent y Ethel Marian, eran artistas de variedades, se presentaban con el nombre artístico de  Jack y Virginia, un dúo que se convirtió en cuarteto con la incorporación de sus hijas mayores, pasando entonces a llamarse “The four Gumms”. La pequeña Frances debutó con ellos a los tres años. A esa edad, sus padres decidieron mudarse a California en busca de fortuna. En las afueras de Los  Ángeles pudieron comprar un pequeño teatro donde interpretaban sus números. A los cinco años, Frances se unió a a sus hermanas mayores, Virginia y Mary Anne, formando así las Gum Sisters en el que la pequeña destacaba claramente. Ante esta evidencia el trío acabó por disolverse en 1934. La madre de las niñas no estaba dispuesta a que la menor también desistiera de dedicarse al mundo artístico y se empeñó en hacer de ella una estrella. En ciertos momentos la consecución de ese fin le sirvió para justificar los medios empleados que llegaron a ser pura explotación. En este aspecto el padre no estaba de acuerdo y fue el motivo de que el matrimonio entrara en crisis. La insensibilidad de la madre era tal que no dudó en llevar a la niña a cantar a un programa de radio cuando el padre agonizaba en el lecho de muerte. Pero tampoco regateó esfuerzos para que su hija tuviera una formación académica, la matriculó en una escuela de arte dramático para niños y la hizo entrar en una compañia de teatro infantil, la Meglin kid dies, donde  obtuvo sus primeros éxitos. Después llegó su presentación en el Teatro Chino de Hollywood  donde le descubrió un agente artístico que le quitó el apellido Gumm y le puso Garland –cuyo significado es guirnalda—  “porque era tan preciosa como una guirnalda de flores”. El primer paso fue conseguir un contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer que le proporcionó un papel en el cortometraje “Concierto al aire libre” (“Every sunday afternoon”) (1936), dirigido por Felix Feist, junto a Deanna Durbin. Ese mismo año rodó su primera película con la Fox -“Locuras de estudiantes”- ya que la Metro no tuvo inconveniente en ceder a la joven actriz. A esta siguió “Melodías de Broadway” (“Broadway Melody”) (1938) que significó su descubrimiento masivo a raíz de la interpretación de “Dear Mr. Gable”, ante la foto del mítico actor.

IMG_20200217_121509_resized_20200217_122128860Una película mágica

En 1939 llegó el primer hito de su carrera con el rodaje de “El Mago de Oz” (“The wizard of Oz”), de Víctor Fleming. En principio el papel estaba destinado a Shirley Temple, pero la Fox no quiso ceder su niña prodigio a la Metro y Judy fue elegida para hacer la película por la que más se le reconocería. Parece ser que en esa elección tuvo mucho que ver el productor Arthur Freed que había quedado gratamente sorprendido ante la interpretación de Judy de “Zing went the strings of my heart”, acompañada al piano por su madre. Los otros responsables del film no estaban demasiado convencidos, Judy no tenía ya edad para ser niña prodigio pero tampoco era una mujer capaz de interpretar películas de amor. Finalmente Freed corroboró, una vez terminado el film, su idea de que con el cambio salían ganando. De esa película quedó un tema univrsal, “Over the rainbow”, una pieza magistral que se inicia con un salto de octava que la hace inmediatamente reconocible al escuchar sólo las dos primeras notas del principio.

Esa película y el Oscar a la mejor actriz juvenil obtenido en 1939, fueron el punto de arranque de una fructífera carrera cinematográfica que seguiría con películas de la serie “Andy Hardy”, dirigidas por  Busby Berkley y al lado de Mickey Rooney,  títulos como “Los hijos de la farándula” (“Babes in arms”) (1939), “Armonías de juventud” (“Strike up the band”) (1940), “Los chicos de Broadway” (“Babes on Broadway” (1941). Hay que tener en cuenta que estas películas alegres e inocentes, fueron rodadas durante la guerra, su éxito se debió en gran medida a que eran recibidas como una brisa de aire fresco en medio de los acontecimientos bélicos.

Secuestrada por el éxito

Con la adolescencia empezó a aumentar de peso, se sometió entonces a drásticas dietas acompañadas de píldoras adelgazantes. Como estas le producían insomnio, le administraban somníferos; para contrarrestar el fuerte efecto de estos le daban estimulantes, sólo así podía madrugar y estar a punto para el rodaje… en poco tiempo se halló inmersa en una espiral que le hacía depender cada día de un mayor número de fármacos con la aprobación de los que la rodeaban. Lo peor de todo es que ese caos se convirtió en una rutina para Judy y para Mickey.

Su vida estaba supeditada al trabajo, la niña se había convertido en una máquina de hacer dinero y no se le podía dejar respirar ni un momento sesiones de fotos, de maquillaje, ensayos eternos, rodajes maratonianos…

A los dieciocho años se casó con David Rose, pero esta unión apenas duró un año. Según reveló la propia Garland la causa de la ruptura fue la presión a la que le sometíala productora para que se ocupara sólo del trabajo y descuidara su matrimonio y su vida personal.

En 1942 interpretó por primera vez un personaje adulto en la película “Por mi chica y por mí” “(For me and my gal”), en la que tuvo por compañero a Gene Kelly. En esta película, Judy demostró que también podía dar la talla en papeles de más envergadura que los que le habían asignado junto a Rooney y empezó a perfilarse como la estrella más dotada del musical, al tiempo que se revelaba como una cantante prodigiosa con la canción que daba título al film.

Al año siguiente rodó tres películas “Presenting Lily Mars”, “Thousands cheer” y “Girl crazy”, esta última dirigida Norman Taurog.

Judy y Vincente: el encuentro fue en St Louis.

En un momento en el que parecía sumamente desorientada tuvo un encuentro providencial. El director Vincente Minnelli logró convencerla para que protagonizara “Cita en San Luis” (“Meet me in St.. Louis”), a lo que Judy en un principio era bastante reacia debido a su interés por apartarse de los papeles que le habían encasillado como chica buena y sonriente. Esta película -nuevamente producida por Arthur Freed- aportaba, sin apartarse del esquema clásico,  ingredientes nuevos al musical. De este film se hicieron muy populares temas como “The Trolley song” y “The boy next door”, ambas de Hugh Martin y Ralph Blaine; “Under the bamboo”, de Bob Cole, y “Meet me in St. Louis” de Mills y Sterling.

Completaban el reparto Margaret O’Brien, Mary Astor, Lucille Bremer y Tom Drake.

Como anécdota cabe señalar que en un principio iba a dirigirla George Cukor, pero fue reclamado por el ejército en plena Segunda Guerra Mundial y tuvo que ser sustituído por Minnelli quien hasta el momento sólo había dirigido dos películas para la Metro, aunque tenía gran experiencia como decorador y coreógrafo teatral. Minnelli vio así despegar definitivamente su carrera como cineasta y fue el inicio de una historia de amor que acabaría en boda un año después, el 15 de junio de 1945. De este matrimonio nacería, el 12 de marzo de 1946, la que años después sería una de las artistas más completas del “star system” americano, Liza Minnelli.

A las órdenes de su marido, Judy rodó también su primer largometraje no musical, “The clock” (1946) que no fue aceptado por su público que prefería verla en el género musical al que regresó poco después con “Las chicas de Harvey” (“The harvey girls”), “Ziegfield follies” y “Till the clouds roll by”, todas de 1946. Su nuevo trabajo con Minnelli fue “El pirata” (“The pirate”) (1947), donde compartía protagonismo con Gene Kelly en una espléndida filmación ubicada en un idílico marco caribeño. Ese mismo año rodó “Desfile de Pascua”  (“Easter parade”), junto a Fred Astaire. Ante el tirón comercial de la pareja la productora preparó un nuevo film para ellos, “Vuelve a mí”, pero Judy aquejada de una fuerte depresión no pudo hacer el papel y este fue confiado a Ginger Rogers.

Entre la luz y la sombra

Este contratiempo desencadenó una sucesión de irregularidades en su carrera que pondría frenéticos a los directivos de la productora. Judy no se presentaba en los estudios, o lo hacía demasiado tarde. A última hora anulaba un rodaje cuando todo el equipo estaba ya preparado. La Metro estaba molesta pero tampoco se rendía ante la evidencia de que la actriz necesitaba un prolongado descanso. Intentaba por todos los medios que Judy cumpliera sus compromisos, algo que a veces le resultaba físicamente imposible.

En 1950 la Garland abandonó el rodaje de “La Reina del Oeste” (“Annie Get your gun”) al no poder sobreponerse a una fuerte depresión y la Metro llegó al límite de su paciencia después del interminable rodaje de “Summer stock”, en la que formaba pareja con Gene Kelly. Se rompía así una relación  muy estrecha con el dueño de la productora, Lois B. Mayer. El trato de ambos siempre había sido paterno filial. Judy era la protegida del señor Mayer y a él se lo tenía que agradecer todo, esta relación acabó siendo de una tirana dependencia. Su capacidad de decisión llegaba hasta el punto de que fue Mayer quien se empeñó en que Judy abortara cuando quedó embarazada de su primer marido, aunque también es verdad que contó con el apoyo de la madre de la actriz que veía como la llegada de un niño supondría un obstáculo para su carrera artística.

Lo que nunca le falló a Judy fue el apoyo de sus colegas, sobre todo de Gene Kelly quien nunca dudó en salir en su defensa. Kelly fue el compañero que más la ensalzó, decía de ella que “tenía ángel”.

En 1951 se divorció de Minnelli, rompiendo un matrimonio que apenas había durado seis años. Este nuevo fracaso acabó por hundirle y protagonizó un intento de suicidio que no sería el último ya que la idea de acabar con su vida se convirtió en una obsesión que nunca dejó de rondarle la cabeza.

Los últimos destellos de una estrella

Al igual que le había ocurrido con Minnelli un nuevo amor vino a relanzar su profesión. Su nombre era Michael Sidney Luft -Sid Luft-, se casaron y tuvieron dos hijos. Gracias a Luft, Judy se presentó en el Palladium de IMG_20200217_121554_resized_20200217_122129374Londres y en el Palace Nueva York, cosechando un éxito espectacular.

Así como las productoras de cine tardaron en volver a confiar en ella los empresarios teatrales sabían que su actuación aseguraba un lleno espectacular.

Pero Luft no se resignaba ante la idea de que su mujer desapareciera de la gran pantalla. En 1954 llegaría al punto álgido su carrera cinematográfica. Nos referimos, a la película “Ha nacido una estrella (“A star is born”), producida por la Warner Bros y dirigida por George Cukor. Este fue su mejor papel dramático según la opinión generalizada del público y de la crítica que afirmaba que la Garland había llegado a la perfección. En el plano musical destacan las bellas interpretaciones de “Born in a trunk” o “The man that got away”.

El matrimonio con Luft acabó también por fracasar, a pesar de la llegada de dos hijos, Lorna y Jocy.

Tras aquella colosal interpretación, sus próximos papeles tendrían un toque amargo y melancólico. Sus tres últimas películas fueron “Vencedores y vencidos” (“Judgment at Nuremberg”) (1961), de Stanley Kramer, “Angeles sin paraíso” (“A child is waiting” )(1962), dirigida por John Cassavetes y junto a Burt Lancaster y “I could go on singing” de R. Name. También puso su voz en la película “Pepe” (1960), protagonizada por Cantinflas junto a un extenso plantel de artistas invitados.

Los años siguientes los dedicó a dar recitales. Aquella artista que tiempo atrás había encandilado a un numeroso público con sus fantásticas ensoñaciones en color lograba estremecer al respetable con sus dramáticas interpretaciones en blanco y negro de temas como “The man that got away” o “The Trolley song”.  El disco que recoge su recital de 1968 en el Carnegie Hall dan fe de la maestría de la que hacía gala en la última etapa de su vida. De esa grabación se llegaron a vender más de dos millones de ejemplares.

En Londres, el 22 de junio de 1969, una sobredosis de barbitúricos  acabó con su vida. Fue Mickey Deans, su marido entonces, quien la encontró muerta en el lavabo. En aquel momento se dijo oficialmente que la ingestión de medicamentos había sido de forma “accidental”.

Su situación económica era tan penosa al final de su vida que tuvo que ser enterrada en una tumba provisional porque Mickey Deans no tenía dinero para pagar el nicho que se merecía. Su hija Liza, en su afán por salvar la dignidad, supo ocultar este detalle a todas las grandes estrellas –en su entierro se congregaron veintidós mil personas— que acudieron a darle el último adiós.

La vida y la carrera de Judy Garland sirvieron de base a un musical, “Judy”, estrenado en 1986 en el teatro Strand de Londres. Su papel lo interpretaba magistralmente la actriz Lesley Mackie que ya había llevado a escena la vida de Édith Piaf, otra artista de pasado borrascoso e inconmensurable talento cuya vida guarda cierto paralelismo con nuestra biografiada.

 ©Antonio Subirana

El disc de Nadal de Toni Subirana

Publicado el diciembre 23, 2019

Contraportada CD Toni Subirana canta la poesia del Nadal

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En la muerte de Patxi Andión

Publicado el diciembre 18, 2019

Con motivo de la trágica muerte del apreciado colega, recupero aquí el perfil biográfico que

escribí para una enciclopedia del pop español, veinte años atrás

 

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Toni Subirana con Patxi Andión en un encuentro reciente

Toni Subirana con Patxi Andión en un encuentro reciente

Nombre auténtico: Francisco José Andión González

Lugar y fecha de nacimiento: Azpeitia (Guipúzcuoa), 6 de octubre de 1947

Año de debut: 1969

Álbumes grabados: 13

Mayor éxito: “Una, dos y tres”

Discográficas: Orlando, Movieplay, Philips, CBS, Crin

Bohemio, polifacético, sincero, incomprendido… son calificativos que siempre han acompañado a este cantautor que, aunque ha aparecido y desaparecido como el Guadiana, merece un lugar destacado en la canción de autor por su enfoque personal a la hora de componer temas que no pueden dejar indiferente y por su recia manera de interpretarlos.

Sus primeros años transcurrieron en Azpeitia y Ondárroa pero siendo aún niño se trasladó a Madrid con sus padres y sus tres hermanos mayores. La afición a cantar se le despertó a muy temprana edad, con sólo cinco años ya se presentó en público. Cuando aún era un adolescente, formó un grupo que interpretaba tonadas populares del folclore vasco. Más tarde se integró en algunos conjuntos de la primera hornada del pop español como Los Silvers y Los Camperos, aquellos que tenían su primera –y a veces única- oportunidad en las matinales del Price. Al acabar el bachillerato empezó la carrera de Ingeniería de Caminos que dejó abandonada en el tercer curso.  De la música no se podía vivir y pasó una temporada trabajando en un barco antes de recalar en París, en 1967. A la ciudad del Sena llegó en auto-stop, sus primeros recitales –por llamarlos de alguna manera- fueron en una estación de metro, cerca del Boulevard Saint Michel, donde cantó dos semanas. Cuando se le acabó el dinero entró a trabajar como “hombre de la limpieza” en una especie de “meublé” gay –no se llamaban así entonces-, el ambiente era demasiado sórdido y buscó algo más acorde con sus inquietudes artísticas. Lo encontró en un especie de cabaret llamado “La Candelaria” donde se cantaba canción sudamericana, allí actuó un tiempo haciendoimages (2) tres pases diarios y lo curioso es que le dejaron interpretar sus propias creaciones. En aquella sala Patxi Andión cosechó sus primeros éxitos con testigos de excepción como su admirado Jacques Brel, con el que incluso tuvo la oportunidad de charlar largamente una noche de alta graduación etílica o Philips Vitri -director del célebre “Bobino”, que tantos astros de la “chanson” acogía entonces- que le ofreció a Patxi el papel protagonista en una revista que debía estrenarse próximamente asegurándole, de paso, un contrato con la editora Barclay con la única condición de que fijara su residencia en París. Con aquella magnífica propuesta, Patxi ya tuvo suficiente para convencerse de que tenía un talento verdadero y rechazó la oferta para volver a su país con el sueño de triunfar en su propia tierra. Ya en Madrid intentó colocar sus canciones a otros intérpretes. Por esa época Mari Trini –a la que conoció por mediación de Luis Eduardo Aute, artista con el que compartía estudio en París- grabó temas suyos en su primer L.P. con la RCA, compañía que, viendo la valía del compositor, quiso ficharle como cantante a lo que él se negó pues el contrato coartaba demasiado su preciada libertad. Finalmente pudo plasmar –en unas condiciones más favorables- sus composiciones en un single que incluía los temas “Canto” y “La Jacinta”. Este último, dedicado a una prostituta, fue uno de los cortes más escuchados de su primer L.P. -“Retratos”-en el que exponía una galería de tipos humanos como “Esteban” o “Rogelio”. Particularmente mordaz era este último tema en el que se contaba la historia de un pobre paria que asciende de categoría social y “olvida” su origen humilde.  Disco de gran crudeza donde ya se advierten los rasgos más característicos de Patxi Andión, un cantante de voz cazallosa al que le gustaba llamar a las cosas por su nombre, algo que en aquella época resultaba del todo escandaloso y, por su puesto, censurable en el sentido más estricto del término. Aquel trabajo despertó el interés de la casa Philips que editó su siguiente álbum: “Once canciones entre paréntesis”. Entre ellas destacan “Samaritana” y “Veinte aniversario”, una crónica del desamor, del desgaste de una pareja que lleva dos décadas conviviendo: “Qué helada está la casa, será que está cerca el río, / o es que estamos en invierno / y están llegando / están llegando los fríos”. Tras el álbum “Palabra por palabra”, en 1973 apareció el trabajo que le consagró “A donde el agua” en el que sobresale “El maestro”, tema dedicado a un profesor de tendencias progresistas que se permite hablarles a los niños de “un tal Machado” y enseñarle otras cosas que no gustan a las descargaautoridades y a las personas de orden. Pero, sin duda, la canción más popular de aquel trabajo fue aquella cuyo estribillo decía: “una , dos y tres / una, dos y tres / lo que usted no quiera / para el Rastro es”. Esta cantinela de charlatán de feria se quedó en el oído de mucha gente que hasta entonces no había oído hablar del cantautor. Precisamente en el Rastro madrileño tenía el cantante su estudio…siempre le gustó la bohemia. Aquel mismo año salió a la luz un trabajo sugerido por la Real Academia de la Lengua Vasca en el que ponía música a una selección de poemas de Aitor Iparraguirre, poeta y músico del siglo XIX, guipuzcuano como el cantautor y también de talante aventurero. No fue la única ocasión en la que el intérprete recurría a la “musicación” de poemas, así en su siguiente álbum, “Como el viento del Norte” se atrevió con el lorquiano “Verde” que años despuésimages (1) también pondría en solfa Manzanita logrando un fuerte impacto. “El libro del buen amor” fue su álbum de 1975 en el que se recogían poemas del Arcipreste de Hita convertidos en canción, era además la banda sonora de la película de homónimo título en la que debutó como actor. Su compañera de reparto era la Miss Universo Amparo Muñoz con la que se casó poco después dando mucho que hablar a la prensa del corazón, sobre todo cuando llegó la separación matrimonial. En 1978 apareció “Cancionero prohibido”, su álbum más descarnado. Llamaban la atención algunos versos de la canción “Mi niñez” donde el cantautor evocaba el sabor agridulce de aquellos años infantiles con un lenguaje procaz: “Me largué de mi niñez / oliendo a coño y tabaco…”, la crítica convino que esta vez el autor había llegado un poco demasiado lejos. Parecía que su carrera había llegado a un punto muerto cuando en 1980 fue convocado por Nacho Artime para participar en el montaje del musical “Evita”, protagonizado por Paloma San Basilio y en el que él encarnaba el personaje del Ché. La figura del Ché Guevara estaba un poco metida con calzador, representaba la voz de la conciencia de Eva Perón pero, en rigor, no tenía una justificación histórica. Al principio el cantautor se lo tomó como un paréntesis -“casi como hacer una película”, dijo- pero el éxito superó todas las previsiones y marcó su carrera artística que en el futuro se desarrollaría prioritariamente en el campo de la interpretación cinematográfica. Paralelamente acabó sus estudios de sociología y llegó a impartir clases en la universidad.

En los ochenta sólo editó dos discos. De 1983 es “Amor primero”, título tomado de una canción que interpretó con la colaboración de Mocedades. El lenguaje algo soez que antes había empleado para retratar su infancia se tornaba aquí extremadamente correcto: “Ay amor, amor primero / y de segundo, tercero y cuarto / ay amor te quise tanto…”. En ese disco se incluía también “María” una versión de “La casa in riva al mare”, un tema de Lucio Dalla que años después también cantaría el brasileño Toquinho. De otro cantautor italiano, Francesco de Gregory, es el tema “General” que tuvo el honor de abrir su L.P. “El balcón abierto”. Tras este álbum se abrió un largo paréntesis que no se cerró hasta 1999 cuando editó “Nunca, nadie” en el que hacía una revisión de sus antiguos éxitos. En su presentación el cantante justificó así su prolongada ausencia del mundo discográfico: “Llegué a un punto en el que ya no miraba la vida desde mi propia perspectiva sino como los demás esperaban que la viera… pero uno es lo que es y no lo que hace y yo siempre me he sentido un músico”.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      ©Antonio Subirana

DISCOGRAFÍA

R-5753283-1401710484-8594.jpeg“Retratos” (1969)

(Movieplay)

Primer álbum del artista por el que desfilan una serie de personajes pintorescos como “La Jacinta”, “Esteban” o “Rogelio”. Canciones clásicas en el imaginario cantautoril.

descarga (1)“A donde el agua” (1973)

(Philips)

Fue el trabajo que le reportó una mayor popularidad, sobre todo gracias al tema “Una, dos y tres” dedicada al Rastro madrileño. Destaca también “El maestro”, retrato de un profesor de ideas progresistas.

descarga (2)“El balcón abierto” (1986)

(CBS)

Aunque la mayor parte del repertorio fue compuesto por el propio intérprete  en Madrid y Marbella, entre 1985 y 1986, los temas más promocionados fueron “General”, una adaptación de Francesco de Gregory que abría la cara A y “Si yo fuera mujer”, versión de un tema de Andrea Mingardi cuyo mensaje feminista provocaba un curioso contraste con la voz viril del intérprete. La grabación se llevó a cabo en Madrid aunque la mayoría de músicos eran extranjeros.

descarga (3)“Nunca, nadie” (1999)

(Crin)

Aunque se trata de una puesta al día de sus canciones más conocidas, algunas con letras reformadas, es para el autor “un trabajo lleno de dudas y propuestas que mira más al futuro que al pasado y que, básicamente, ayuda a pensar”.

Otros discos:

“Once canciones entre paréntesis” (Philips, 1971),“Palabra por palabra” (Philips, 1972), “Iparraguirre” (Philips, 1973), “Como el viento del Norte (Philips, 1974), “El libro del buen amor” (Philips, 1975), “Viaje de ida (Philips, 1976), “Cancionero prohibido” (CBS, 1978), “Arquitectura” (CBS, 1979), “Amor primero” (CBS, 1983).

Concerts de Nadal

Publicado el diciembre 04, 2019

Contraportada CD Toni Subirana canta la poesia del NadalEn els pròxims dies Toni Subirana portarà al seu concert de Nadal a les següents poblacions:

Dijous, 12 de desembre de 2019 a les 19 h. a GELIDA Sala d’actes de la Biblioteca Jaume Vila i Pascual

Divendres, 13 de desembre de 2019, a les 19 h. a IGUALADA, a la sala d’actes de la Biblioteca Central.

Dissabte, 14 de desembre de 2019, a les 17 h. a MADRID, a la sala d’actes del Cercle Català.

Portada CD Toni Subirana canta la poesia del Nadal.jpgweb

 

 

Toni Subirana torna a cantar Sagarra en el 125è aniversari del naixement del poeta

Publicado el octubre 03, 2019

Aquest any 2019 es commemora el 125è aniversari del naixement de Josep Maria de Sagarra i 25 anys del disc monogràfic que Toni Subirana va dedicar al poeta. Amb aquest motiu el cantautor recupera aquest repertori que ha anat interpretant intermitenment al llarg d’aquests anys

 

Toni Subirana canta J.M. de Sagarra (web)El recital que tenim el plaer de presentar-vos suposa la presentació en directe d’un disc monogràfic -elContraportada edició original disc Toni Subirana canta Josep Maria de Sagarra primer que existeix- dedicat a la poesia de Josep Maria de Sagarra. Toni Subirana, nascut a Barcelona l’any 1965, va començar a musicar els poemes de Sagarra quan tenia només catorze anys. Més tard va dedicar-se a fer cançons de lletra i música pròpies, i deixà de banda la musicació de la poesia de Sagarra però no pas la seva lectura. L’any 1992 es capbussà novament en la tasca de posar música als versos de Sagarra fins a enllestir un repertori de setze títols on hi son representats pràcticament tots els llibres de cançons (”Cançons de rem i de vela”, “Cançons d’abril i de novembre”, ”Cançons de totes les hores”,”Entre l’Equador i els Tròpics”). Per a confegir aquest treball,Toni Subirana no ha escollit a l’atzar un grapat de cançons sinó que ha aprofundit en tota l’obra poètica i tota la prosa, així com en la biografia de l’escriptor amb el qual, com ell diu, ”ha conviscut ” durant l’elaboració d’aquest treball.

 La inspirada musicació, que beu de la font de la nostra cançó tradicional; la vibrant interpretació, plena de matisos i de força dramàtica; l’acurada producció, tant pels arranjaments del gran pianista Manel Camp com pels instrumentistes de primera fila que hi participen…Tot plegat fan d’aquest treball una obra sempre vigent i un punt de referència, a partir d’ara obligat, per a tots aquells que vulguin endinsar-se en la poesia d’un dels grans noms de la nostra literatura, alhora que descobreixen la vàlua d’un artista que està assolint importants èxits de públic i de crítica als molts indrets del nostre país on la seva veu ja s’ha fet escoltar.

Actuacions (llistat)

-Escoltar a Spotify

https://open.spotify.com/album/4tBRrjXNTfQq4KTnE7DOTe?si=W10Ap5ntSSG4NCAyG1hmXQ

-Comprar en iTunes

https://music.apple.com/es/album/toni-subirana-canta-a-josep-mar%C3%ADa-de-sagarra/610992831

-Dossier de premsa

La Vanguardia (01-11-1995)

El Periódico (02-11-1995)

La Vanguardia (24-12-1994)

El Periódico (24-12-1994)

La Mañana (17-11-1994)

Diari de Girona (12-11-1994)

El Punt (28-08-1994)

Diari de Girona (28-08-1994)

Diari de Tarragona (28-03-1994)

Revista Escena (Desembre 1994)

Avui Suplement Rock & Classic (01-11-1995)

La Vanguardia (31-10-1995)

El Punt (16-06-1995)

El Temps (09-05-1995)

Presència (30-04-1995)

Revista Amadeus 2 (Febrero 1996)

Revista Amadeus (Febrero 1996)

Baleares, Última Hora y Diario de Mallorca (16-01-1996)

Diario 16, El Día del Mundo y Baleares (16-01-1996)

Última Hora (11-07-1997)

Voz de Baleares (11-07-1997)

La Proa Diari del Baix Empordà (27-03-1998)

Regió 7 (15 i 17 -04-1999)

Diario de Ibiza (24-0-2001)

Vídeos

Enllaços vídeos Youtube

Pel camí dels horts

Des del llagut es veu el poble franc…

Fem un viatge sense cap raó…

Quina cosa més bella sentir des del llit…

Cap a la font camines…

Bon dia, bellugueig i blau marí…

En la muerte de Camilo Sesto

Publicado el septiembre 08, 2019

Hoy, 8 de septiembre de 2019, hemos amanecido con la triste noticia de la muerte de Camilo sesto. A modo de homenaje reproduzco aquí el perfil biográfico que escribí para una enciclopedia del pop español en el año 2000

 

Resultado de imagen de camilo sestoCAMILO SESTO

Nombre auténtico: Camilo Blanes Cortés

Lugar y fecha de nacimiento: Alcoy (Alicante), 16 de septiembre de 1946

Año de debut: 1971

Álbumes grabados: 19

Mayor éxito: “Vivir así es morir de amor”

Discográficas: Ariola

Entre el barroquismo escénico de Raphael y las maneras de “cantante de todalavida” de Nino Bravo , los primeros setenta trajeron la opción de Camilo Sesto que aportó a la canción melódica un cierto aire de renovación, era un chico guapo pero no exhibía virilidad, más que un cantante parecía un modelo de esos que aparecen fotografiados a la entrada de las peluquerías con pretensiones. En el aspecto artístico,  Camilo era capaz de cantar a todo pulmón pero también sabía susurrar, como si le cantara al oído a alguna de sus innumerables seguidoras.

Al principio muchos le llamaban Camilo Sexto –así con equis, incluso algún periodista escribía “Camilo VI”- y así debiera haber sido su nombre artístico que adoptó por ser el sexto hermano de la familia, pero dio la casualidad de que ya había un artista que usaba ese nombre y optó por Sesto –con ese- de similar sonoridad.

 Resultado de imagen de camilo sesto daysonLa pasión por la música se le despertó a muy corta edad –algo que suele ser habitual en la región levantina-, casi al mismo tiempo que su afición por la pintura que le sirvió para poder sobrevivir recién llegado a Madrid, donde recaló en el otoño del 65 buscando una oportunidad en el mundo de la música que se le resistió más de lo previsto. Iba cargado de ilusiones y vivió los primeros sinsabores del mundo del espectáculo. Cada dos por tres cambiaba de domicilio y tenía que aceptar trabajos muy por debajo de sus cualidades. Haciendo de tripas corazón, llegó incluso a actuar en los garitos más tronados -hoy se diría cutres- bailar como chico “go-go”. Sus primeros pasos como cantante fueron como integrante de conjuntos pop como los Dayson -unos “versioneros” que apenas tuvieron eco- y Los Botines, un grupo que gozó de cierta popularidad y del que salió en 1968 para cumplir el Servicio Militar. La irrupción en el panorama musical de Camilo Sesto como solista no tendría lugar hasta principios de los setenta cuando Juan Pardo le tomó bajo su tutela y le produjo su primer disco, un single de escasa repercusión que incluía “Llegará el verano” y “Sin dirección”. El primero de los títulos era del propio Juan Pardo. Mejor le fueron las cosas con su segunda entrega discográfica donde encontramos una adaptación pop de la popular “Canción de cuna”, de Brahms –la que se escucha inevitablemente en las cajitas de música de los bebés- y que se tituló “Buenas noches”. Poco después participó en el espacio televisivo “Canción 71”, aunque su pasó por el programa no le reportó grandes satisfacciones, en cambio pocos meses después gozaría del reconocimiento de la crítica que le premió en el Festival de la Canción del Atlántico, celebrado en Tenerife. Antes de cerrar el año cosechó su primer impacto discográfico con el comercial “Ay, ay, Rosseta”. Pero su primer gran éxito llegó al año siguiente con un tema de su propia inspiración, “Algo de mí”, que dio título a su primer disco de larga duración y le abrió las puertas del mercado sudamericano. El camino ya estaba allanado y Camilo  no tardó en alumbrar un segundo álbum, “Sólo un hombre”, que albergaba otro tema a tener en cuenta, “Amor, amar”, cuya letra escribió su amiga –y según la prensa rosa de entonces, “algo más”- Lucía Bosé que además de su faceta de actriz tenía inclinaciones poéticas. Precisamente la carrera de su hijo Miguel le debe a Camilo el primer impulso.

Resultado de imagen de camilo sesto La consagración definitiva le llegó en 1973 con la canción “Todo por nada”  y “Algo más” que dio título a su tercer álbum. Poco después editó “Camilo” y “Amor libre”, en 1974 y 1975 respectivamente. Los éxitos más importantes de esta etapa son “Ayudadme” “Jamás” y “Melina”, esta última dedicada a la actriz griega Melina Mercouri. Por entonces ya había conquistado muchos países de Sudamérica y su voz había penetrado también en Japón y algunos países europeos, principalmente Alemania y Holanda.

Camilo Sesto era por entonces un ídolo de jovencitas que le asediaban a todas horas, pero aún no había conseguido el aplauso unánime del público adulto y deResultado de imagen de camilo sesto la crítica. Lo obtuvo a raíz del estreno de la adaptación española de la ópera rock de Tim Rice y Andrew Lloy Webber, Jesucristo Superstar que él estrenó como protagonista a finales de 1975, al poco de morir Franco. Realmente bordó el personaje de Jesucristo exhibiendo unas cualidades vocales y escénicas muy considerables. Compartía escenario con Ángela Carrasco que también destacó por su interpretación en el papel de María Magdalena. La obra se mantuvo mucho tiempo en cartel en el teatro Alcalá Palace de Madrid y algunas piezas del espectáculo las incluyó en sus presentaciones en directo como el número de “Getsemaní” que concluía con un apoteósico final, con el intérprete hincado de rodillas.

En 1976 obtuvo el premio “al cantante más popular” y volvió a alcanzar los primeros puestos de las listas con “Mi buen amor”. En esta época los discos se sucedieron con suma regularidad: “Memorias”, “Rasgos”, “Entre amigos” y “Sentimientos”… En el último de los citados, de 1978,  encontramos la balada “El amor de mi vida” y “Vivir así es morir de amor”, un impetuoso tema que con el tiempo sería su número más recordado. De este disco de vendieron 200.000 copias, una cifra altísima entonces. Del 78 al 83 fue encadenando un disco con otro con buena aceptación aunque sin generar la misma pasión entre sus fans, que fueron creciendo con él, mientras que la nueva generación de adolescentes mostraban sus preferencias por Miguel Bosé que, paradójicamente, fue durante un tiempo su protegido. Sin embargo aún le llegaban reconocimientos como el Premio Disco Latino por los diez millones de discos vendidos en todo el mundo a lo largo de su carrera. La prensa del corazón empezó a preocuparse más por su vida personal que por sus éxitos artísticos y eso fue contraproducente para su carrera. Mucho se habló entonces del hijo que tuvo, fruto sus relaciones con una mejicana, al que Camilo dedicaría su atención, hasta el punto de afirmar en 1986 que se retiraba de la canción para poderle dedicar todo el tiempo al pequeño. “De continuar estaría mintiéndome una vez más y ya no quiero más mentiras en mi vida”, afirmó entonces. La verdad es que sus últimos discos no habían tenido en España la repercusión deseada y esto también influyó en que el intérprete trasladara su residencia a Miami, sin que en España se tuvieran noticias de él, sólo circulaban rumores malintencionados que hacían conjeturas sobre su voluntario aislamiento.  Volveríamos a saber de sus andanzas en 1991 cuando regresó a su país para presentar un nuevo álbum, “A voluntad del cielo”, en el que se incluían como temas destacables “Amor mío ¿qué me has hecho?” y “Bienvenido amor”. Según afirmó el propioResultado de imagen de camilo sesto artista el motivo de su vuelta no era sólo divino, lo hacía también por su hijo que deseaba ver a su padre en activo. Su vástago apareció fotografiado con su famoso progenitor en la contraportada del siguiente álbum que editó el intérprete tres años después, “Héroes de amor”. Ni este ni el anterior L.P. sirvieron al cantante para reverdecer laureles. Sin embargo, poco después volvió al primer plano de la actualidad, pero no por razones artísticas sino por sus apariciones en programas de humor de dudoso gusto en los que él se prestaba a participar, aunque fuera ofreciendo una imagen algo patética, para escarnio de algunos irrespetuosos presentadores. Es lamentable que artistas que han vivido días de gloria sean utilizados cuando llegan a sus momentos más bajos para llenar programas de entretenimiento banal. Sin embargo, a él no parecía preocuparle el tema: “Sé que hay quien piensa que soy víctima de mi personaje, pero se equivocan…”. De todas formas, quien tuvo retuvo y es difícil ensombrecer del todo la carrera artística de alguien como Camilo que en sus mejores momentos arrastró un público numeroso y entusiasta. Prueba de ello es que a finales de los noventa muchos jóvenes aceptaron con placer -y como nuevos- temas como”Vivir así es morir de amor” que se escuchó mucho –incluso en las discotecas- a raíz de la publicación del antológico “Camilo superstar”. El cantante afirmó entonces con motivo de su retorno: “No vengo a salvar el planeta, que quede claro, pero sí a colaborar, dentro de los que esté en mi mano, para que haya más amor en el mundo”.

©Antonio Subirana

DISCOGRAFÍA

 

Resultado de imagen de camilo sesto algo de mí “Algo de mí” (1972)

(Ariola)

Fue su primer L.P., no tuvo de entrada muy buena acogida pero cuando parecía destinado al olvido empezó a alzar el vuelo y en el verano de 1972 llegó al número uno de las listas de éxito. La canción que le dio título es el tema más representativo de la primera etapa del cantante alcoyano.

 

Resultado de imagen de camilo sesto jesucristo superstar “Jesucristo Superstar” (1975)

(Ariola)

Esta adaptación española de la famosa ópera-rock no desmerece en nada a la original. La interpretación de Camilo Sesto convenció a un público adulto que de otra manera no se hubiera fijado en el intérprete. También participa Ángela Carrasco que estuvo muy bien en el papel de María Magdalena. El número más importante de los interpretados por Camilo es “Getsemaní”.

 

Resultado de imagen de camilo sesto sentimientos“Sentimientos” (1978)

(Ariola)

Puede considerarse su último álbum de éxito. A destacar los temas “El amor de mi vida” y “Vivir así es morir de amor”. Este último es el tema de su repertorio que mejor ha resistido el paso del tiempo.

 

Resultado de imagen de camilo superstar“Camilo superstar” (1999)

(Ariola)

Esta recopilación, en la que encontramos lo más brillante del repertorio del artista, fue objeto de un importante lanzamiento que se saldó con unas ventas sorprendentes. Lo curioso es que su edición no contentó únicamente a las quinceañeras de antaño sino a un público juvenil de ambos sexos.

 

Otros discos:

Nota: No se incluyen recopilaciones.

“Sólo un hombre” (Ariola, 1972), “Algo más” (Ariola, 1973), “Camilo” (Ariola, 1974), “Amor libre” (Ariola, 1975), “Memorias” (Ariola, 1976), “Rasgos” (Ariola, 1977), “Entre amigos” (Ariola, 1977), “Horas de amor” (Ariola, 1979), “Amaneciendo” (Ariola, 1980), “Más y más” (Ariola, 1981), “Con ganas” (Ariola, 1982), “Camilo (en inglés)” (Ariola, 1983), “Amanecer 84” (Ariola, 1984), “Agenda de baile” (Ariola, 1986), “A voluntad del cielo” (Ariola, 1991), “Amor sin vértigo” (Ariola, 1994).

 

 

Concert a Vilanova del Vallès

Publicado el agosto 25, 2019

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