En el centenario del nacimiento de Nat King Cole

Publicado el marzo 17, 2019

El 17 de marzo de 2019 se cumplen cien años del nacimiento de Nat King Cole, me sumo a los homenajes reproduciendo un texto que escribí en un libro, aparecido en 1995, dedicado a ls grandes voces del siglo XX

 

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Para el público español Nat King Cole fue durante mucho tiempo un cantante negro conocido por la canción “Ansiedad”  que interpretaba pronunciando la “j” de la palabra “salvaje” con una voluptuosidad y un exotismo irresistible…pero era mucho más que eso: un pianista  de jazz excepcional y un crooner personalísimo, descubrámoslo.

IMG_20190318_002655_resized_20190318_122930935 Primero, el pianista

 Nathaniel Adams Coles nació el 17 de marzo de 1919, en Montgomery, Alabama. Cuando sólo contaba cuatro años de edad se trasladó con su familia a Chicago.

Era el segundo hijo de un pastor protestante que de muy pequeño ya le orientó al estudio del piano. Su madre también le inculcó el amor a la música, ella dirigía el coro de la congregación en el que pronto participó el joven Nat.

Tomó como modelo al pianista Earl “Fatha” Hines y con su hermano mayor, Eddie, formó un grupo “The Roguers of rhytm” que daría paso al poco tiempo a otro liderado por su hermano, “Eddie Cole’s Solid Swingers” con el que llegaron a grabar varios temas y actuaron en los clubs de Chicago.

En 1936 la compañía de Eubie Blake  le contrató para hacer una gira por Estados Unidos con la revista “Shuffle along” que no llegó al final y Nat se las tuvo que ingeniar para sobrevivir tocando como músico de brasserie hasta que recaudó lo suficiente para trasladarse a Los Angeles. En esta ciudad, a finales de 1937, formó su propio grupo con el contrabajista Wesley Prince y el guitarrista Oscar Moore: el “Nat Cole trio” (a partir de ahí su apellido perdió la s).

Con algunos cambios a lo largo de su carrera (Wesley Prince fue sustituido por Johnny Miller y, en la última etapa, Oscar Moore cedió su puesto a Iruing Ashby), este grupo se estableció como uno de los pilares básicos del jazz durante toda la década de los cuarenta. Fue el primer trío que desarrolló la fórmula, base de muchas formaciones posteriores, de piano, contrabajo y guitarra, intercambiándose el protagonismo indistintamente.

 Oscar Peterson y Ray Charles reconocieron en el Nat Cole pianista un punto de referencia a la hora de edificar su estilo musical.  La característica de la ausencia de percusión se debe a un hecho inesperado: parece ser que el día de su debut en el Hollywood’s Swanee Inn, el percusionista no acudió y tuvieron que actuar sin él. Se las arreglaron tan bien que decidieron prescindir en lo sucesivo de los servicios del percusionista. Otra anécdota explica cómo nació el sobrenombre de “King”. Cuentan que durante una actuación con el trío, un hombre del público se le acercó entusiasmado para imponerle una enorme corona de papel mientras le gritaba “eres el rey”. La prensa recogió la anécdota y a partir de entonces pasó a ser conocido como Nat “King” Cole.

 El cantante

En 1946 el trío grabó el primer tema acompañado por una sección de cuerda, “Christmas song”, de Mel Tormé, que se convirtió en un éxito de primeraIMG_20190318_002725_resized_20190318_122900710 magnitud. A partir de ese momento daría preferencia a su faceta de crooner por encima de la de pianista, terreno en el que en su época se le consideraba uno de los más grandes según la crítica especializada de jazz. Pero el éxito comercial como cantante decantó la balanza hacia esta última actividad.

Aunque la discriminación racial jugó en su contra, Nat King Cole consiguió ser el primer cantante de color en ganarse el favor del público de raza blanca. La perfecta afinación de Cole, su esmerada dicción y la intención que ponía en las románticas melodías le convirtieron en el único rival de Frank Sinatra.

Curiosamente, a pesar de todas estas cualidades, la intención de Nat King Cole distaba mucho de la de ser un cantante. El azar eligió por él: Fue durante una actuación con el trío en un club de lujo, un cliente con dos copas de más le pidió insistentemente que cantara una canción a lo que Nat se negó, el dueño del club le ordenó que lo hiciera si no quería ser despedido y Nat tuvo que acceder. El resultado fue tan aplaudido que abriría una nueva faceta en su carrera.

El primer tema grabado con el trío que le daría popularidad como cantante fue “Sweet Lorraine”, en 1940,al que seguirían “Straighten up and fly right”, “(I love you) For sentimental reasons”, “(Get yor kicks) On Route 66”. A partir del éxito de Christmas song en 1946 su carrera como cantante iría en ascenso. En el 48 grabó por primera vez acompañado de orquesta, el tema era “Nature boy” y llegó al número uno de las listas americanas.

 Inolvidable Nat King Cole

 Durante los años cincuenta vieron la luz los standarts que hoy todos veneramos como “Mona Lisa”, “Too young”, “Smile” o el inolvidable (valga la redundancia) “Unforgettable”. En estas grabaciones contaba con el acompañamiento de las grandes orquestas del momento y con la colaboración de arreglistas tan  reputados como Gordon Jenkins, Nelson Riddle o Billy May, es decir los mismos que rodeaban a los crooners de primera fila como Frank Sinatra.

 También probó suerte en el cine, su mejor interpretación tuvo lugar en la película “St.Louis Blues” en el papel de William Cristopher Handy.

Un cáncer de pulmón acabó con su vida el 15 de febrero de 1965 cuando aún tenía muchos proyectos que realizar.

En 1991 su hija Natalie, que siguió con altibajos los pasos de su padre en la canción, lo “resucitó” para grabar a dúo (obviamente,con ayuda de la técnica) la canción “Unforgettable” en un álbum-homenaje a su padre que tuvo una fantástica acogida en todo el mundo y que sirvió para disparar las reediciones de los viejos discos de Nat King Cole.

Nat King Cole en español

 Durante muchos años se tuvo en España una visión muy limitada de Nat King Cole, que se reducía a los discos que había grabado en español. Era algo así como si Plácido Domingo sólo fuera conocido por un anecdótico disco de tangos.

El primer disco, “Cole en español”, fue grabado en Cuba, unos meses antes de la Revolución castrista y lo dirigió un músico cubano, Armando Romeu jr. Este disco incluía temas como “Adelita”, “Te quiero dijiste”, “Quizás,quizás,quizás”, etc.

Tuvo tan  buena acogida que grabó una segunda entrega tituladA “A mis amigos”,con arreglos y dirección de Dave Cavanaugh. Grabado en Brasil, combinaba  piezas en español y portugués como “Caboclo do rio” y “Nao tenho lagrimas” y fue el que le lanzó al mercado español con canciones como “Perfidia”, “Capullito de aleli”, “Aquellos ojos verdes”, “Fantástico” o “Ansiedad”. Esta última fue la pieza que le identificó durante mucho tiempo en España. Su castellano, a veces incomprensible por su acento norteamericano, le hizo muy atractivo para el público latino que veía en ese “defecto” un punto de exotismo.

Volvió a grabar en español, con arreglos y dirección de Ralph Carmichael, otro álbum, “De nuevo Cole en español”,que incluía “Piel canela” y “Solamente una vez” y que tendría menor repercusión  entre nosotros que el anterior.

Antonio Subirana

Cançons amb gust de sal (Havaneres i canço marinera…)

Publicado el marzo 13, 2019

TONI SUBIRANA

i Els Sonsos

presenten

Cançons amb gust de sal (Havaneres i canço marinera…)

Toni Subirana i Els Sonsos
Toni Subirana i Els Sonsos

Escoltar havanera “Camí de ronda”  (Lletra: Miquel Lluís Muntané – Música: Toni Subirana)

Vent fresquet de tramuntana” (Lletra: Joaquim Ruyra – Música: Toni Subirana)

Toni Subirana vé del cor de l’Empordà a presentar un repertori de cançó marinera amb havaneres ben conegudes i de la seva pròpia collita que combina amb algunes cançons sobre poemes d’autors clàssics com J.M. de Sagarra, de qui va musicar les Cançons de rem i de vela, inspirades a la Costa Brava; Joan Maragall, Joaquim Ruyra o Miquel Costa i Llobera i d’altres contemporanis. No hi manca tampoc al repetori alguna versió de la cançó francesa com La Mer, de Charles Trenet; de la cançó italiana, com Sapore di sale, de Gino Paoli; o del repertori llatinoamericà, com Alfonsina y el mar; i, per descomptat, clàssics del gènere com La gavina.   Toni Subirana presenta aquestes cançons en un format clàssic d’havanera amb l’acompanyament d’ Els Sonsos, dos grans professionals de la música: Alfons Rojo (guitarra, mandolina i acordió) i Eduard Altaba (Contrabaix).

Toni Subirana presenta "Cançons amb gust de sal".Toni Subirana presenta “Cançons amb gust de sal”.

Toni Subirana (Veu i guitarra)

Nascut a Barcelona l’any 1965 i resident al Baix Empordà des de 1992, va pujar per primer cop a un escenari als onze anys i  tres anys més tard va començar a compondre cançons, al principi sobre poemes d’autors com ara Sagarra, Maragall o Neruda i després de lletra i música pròpies.

 Al 1987 va veure la llum el seu primer L.P., Toni Subirana (Hispavox), on signava totes les cançons entre les que cal destacar “Las chicas de mi acera” que fou la seva tarja de presentació i que va tenir molt bona acollida. Més tard tornaria al mercat discogràfic amb Todas las demás y tú  (Justine, 1991), un àlbum amb deu temes també escrits pel mateix artista.

 L’any 1992 es va capbussar novament a la tasca de posar música a la poesia de Josep Maria de Sagarra fins a enllestir un repertori on hi trobem representats pràcticament tots els llibres de “cançons” del poeta. Aquesta obra es va enregistrar amb un grup de músics de  reconegut prestigi sota la direcció de Manel Camp. Més de cent-cinquanta poblacions han vist aquest espectacle que es va presentar a “L’Espai” de dansa i música de la Generalitat i ha estat programat dintre de festivals internacionals com ara “Cançons de la Mediterrània” (Palma de Mallorca), “Trobadors i Joglars” o el Festival de la Porta Ferrada (Sant Feliu de Guíxols).

 Al 2004 Subirana va treure a la llum el disc Afectos especiales, que va presentar en directe a la sala Luz de Gas, de Barcelona i a la sala Libertad 8 de Madrid. Amb aquestes noves cançons va fer nombroses actuacions, tant amb el seu grup d’acompanyament com en solitari, a veu i guitarra, on va fer una gira per centres culturals de la comunitat de Madrid i va participar a diverses programacions com la del “Encuentro intergeneracional de cantautores” de Granada.

 A principis de 2011 va sortir el mercat Cançons de totes les hores, una edició epecial de “Toni Subirana canta Josep Maria de Sagarra”, en commemoració del 50è aniversari de la mort del poeta.

 Al 2015, coincidint amb les dates nadalenques, Subirana presenta el disc Toni Subirana canta la poesia del Nadal, un recull de poemes que ell mateix ha musicat d’autors com Carner, Fages de Climent, Foix, Garcés, Guimerà, Manent, Maragall, Salvat-Papasseit o Verdaguer.

Toni Subirana acompanyat d'Alfons Rojo a la Mostra d'Havanera catalna de Palamós.
Toni Subirana acompanyat d’Alfons Rojo a la Mostra de l’Havanera catalana de Palamós.

IMG-20181028-WA0010Darrera el nom d’Els Sonsos hi ha dos grans professionals de reconegut prestigi:

Alfons Rojo (Guitarres, acordió, mandolina, harmònica i violí).

Gairebé quaranta anys de professional de la música avalen aquest músic amb una llarga experiència en guitarra (clàssica, elèctrica i acústica) i

mandolina, demostrada a un gran nombre de concerts i a més de trenta referències discogràfiques.

Graduat per l’ESMUC en Música Tradicional en l’especialitat de Guitarra i Instruments de Púa  té també el títol de Professor de Grau Mitjà de Guitarra cursat al Conservatori Superior de Música del Liceu on també va estudiar violí. La seva formaciò acadèmica inclou estudis d’harmonia i guitarra elèctrica realitzats l’Aula de Música Moderna i Jazz de Barcelona. Com a docent ha desenvolupat una gran activitat com a coordinador, professor de guitarra i d’instruments de púa a l’Aula de Música Tradicional i Popular (AMTP) de l’àrea de cultura de la Generalitat de Catalunya on va ser director de la rondalla i del departament de corda.

Fundador de la Orquestra Galana l’any 1980 (Premi Nacional de Música de la Generalitat de Catalunya) i del Quintet Fibonacci el 1990. Músic i co-arranjador de programes de televisió com Bojos pel ball. Ha format part de grups com Transardània, Casellas Sextet Folk, Barcelona Mandolines Quartet i ha col•laborat amb diversos cantautors i intèrprets com Anton Abad, Toni Subirana, Lídia Casaprima, Toti Soler, Toni Xuclà. En l’actualitat membre del grup de música d’Arrel-Fusió Estramp Jazz i de la Cobla Catalana dels Sons Essencials.

Toni Subirana entre Eduard Altaba (contrabaix) i Alfons Rojo (acordió).
                                                      Toni Subirana entre Eduard Altaba (contrabaix) i Alfons Rojo (acordió).

Eduard Altaba (Contrabaix)

 Música de solvència contrastada present en molts moments històrics de la vida musical catalana.

L’any 1973 va formar el seu primer grup Bueyes Madereros, d’aleshores ençà ha estat, com a baixista o contrabaixista, en molts grups de música ben diversa Blay Tritono, Tropopausa, Triomobil, Moisés Moisés, Guen Dai, Lisboa Zentral Cafè…, ha acompanyat a diferents cantants i músics Francesc Pi de la Serra, Pau Riba, Paco Ibañez, Jaume Sisa, Albert Giménez, Lluis Llach, Luis Paniagua, Toti Soler, Toni Subirana… amb els que ha actuat per tot arreu.

 Ha participat com a músic en diversos espectacles: El Mikado de Dagoll Dagom; Cabaret, de Jérome Savary; El Barbero de Sevilla, de Tricicle; La dama de Reus, de Ramon Simó, Klowns, Utopista de Monty & Cia, Dimonis, d’Els Comediants; A la Ville de… Barcelona, de Joan Ollé. Ha format part de nombrosew experiències de música improvisada: Orquestra del Caos, Gràcia Territori Sonor, Orquestra IBA, John Zorn, Butch Morris, Banda d’Improvisadors de Barcelona, As três ladeiras i ha enregistrat discos amb Tropopausa, Perucho´s, Toti Soler, Hiroshi Kobayashi, Big Ensemble del Taller de Músics, Jakob Draminsky, Les Anciens…i amb Toni Subirana amb el qual va col•laborar al CD Toni Subirana canta Josep Maria de Sagarra i va tenir una participació molt activa al dsc Toni Subirana canta la poesia del Nadal.

Cançons de remi i de vela

“… Aquell estiu (1) Josep Pla va descobrir-me la Costa Brava, des de Palamós al Golf de Roses. Vaig viure la cuina, lataverna, el cafè, la pesca i la

Actuació a Cadaqués
Actuació a Cadaqués
Proves de so
Proves de so

conversa dels mariners. La tardor d’aquell mateix any vaig descobrir Cap de Creus, Cadaqués i Port de la Selva. Des d’aleshores ja no vaig abandonar mai més la Costa Brava. Han d’anar molt malament les coses perquè una hora o altra no vagi a provar una olla de peix, a Calella, a l’Escala o en un d’aquells solitaris refugis del Cap de Creus, que per mi són i seran les poques i diminutes àrees de felicitat dins d’aquest món de misèries. Del meu casament amb la Costa Brava en va néixer un llibre: Cançons de rem i de vela. En aquest recull de poemes hi ha la bona fe i l’ingenuïtat de la persona que per primera vegada sent i viu integralment el clima dels pescadors i de les barques. És un llibre sincer, escrit sense preocupacions, i això és potser el que de seguida va fer-lo simpàtic i popular. Dels meus reculls de poemes, crec que és aquest el que ha estat més llegit i més estès. Se’n van tirar diverses edicions, i com que la seva aparició coincidí amb el començament del gran èxit que ha tingut després la Costa Brava, vaig poder constatar que a moltes noies i  a molts xicots esportius els eren familiars les Cançons de rem i de vela, i han estat infinites les vegades que persones desconegudes m’han demanat que els signés un exemplar de butxaca d’aquestes cançons.” “… Cançons de rem i de vela és un llibre directe i espontani, escrit, com aquell qui diu, a les mateixes roques i amb mig cos dins l’aigua.”

(1) de l’any 1921 Josep Maria de Sagarra  

 

Toni Subirana recuerda a Luis Arribas Castro con motivo de “El día de la radio”, en el decimotercer aniversario de la muerte del locutor

Publicado el febrero 16, 2019

El cantautor recupera la primera entrevista en profundidad que le hizo el popular locutor

Luis Arribas CastroEl pasado miércoles 13 de febrero fue “El día de la radio” y me dio por buscar una cinta con la grabación de laImagen 036 entrevista que me hizo Luis Arribas Castro. La encontré rápidamente porque soy muy ordenado, lo que me costó más fue digitalizarla porque soy muy analógico…tanto que cuando lo conseguí ya se me había pasado el día dedicado a las ondas hertzianas. Pero hete aquí que hoy se cumple el decimotercer aniversario de la muerte de este genio de las ondas y me decido a compartirlo con mis seguidores porque es una buena muestra de la radio que hacía el locutor y porque a algunos les hará gracia ver como respondía a sus preguntas el joven cantautor de veintidós años que era yo en 1987 cuando daba a luz mi primer L.P.. No fue mi primera aparición en el medio, que se remonta a mis doce años, pero sí es la primera entrevista larga que me hacían (¡más de dos horas!). Me ha gustado recordar al gran “Don Pollo” espero que a algunos de vosotros también os guste volver a oir su inconfundible voz y a otros descubrir a esta gran figura de la radio española hecha desde Barcelona.

Escuchar entrevista de Luis Arribas Castro a Toni Subirana

 

El CD d’aquest Nadal

Publicado el diciembre 28, 2018
La música del teu Nadal! Ara el pots tenir, només cal que ho demanis a tsubirana@tonisubirana.com i t'ho enviem a casa.

La música del teu Nadal!
Ara el pots tenir, només cal que ho demanis a tsubirana@tonisubirana.com i t’ho enviem a casa.

En la muerte de Chiquetete

Publicado el diciembre 28, 2018

 El pasado 16 de diciembre de 2018 falleció el cantante Chiquetete, rebuscando en mis archivos he encontrado este perfil biográfico que escribí para una colecció dedicada a los talentos de la música española

imagesEste artista es el solista masculino que mejor ha sabido trasladar el pellizco flamenco a la balada pop convencional. Sudescarga (3) verdadero nombre es José Antonio Cortés Pantoja. Nació en Algeciras, en 1948, en una familia de origen gitano. El padre, que también cantaba, abandonó a los suyos cuando José Antonio era muy pequeño y no lo conoció hasta que ya era un hombre hecho y derecho. El niño se crió con su madre y con sus siete hermanos en casa del abuelo materno, el “Pipoño”. A los ocho años marchó con su madre a Sevilla, estableciéndose en el barrio de Triana. Su primer oficio fue el de aprendiz de tornero y más tarde repartió fruta en los supermercados, por entonces ya se sentía inclinado por el cante. En su familia había antecedentes artísticos, sin ir más lejos su tío, Juan Pantoja –padre de Isabel Pantoja-, tocaba en el grupo Los Gaditanos y es autor de la popular Qué bonita es mi niña. De él tomó su sobrino y ahijado el sobrenombre de Chiquetete. A los diez años, su madre le llevó a un programa de Radio Nacional de España. Aquella experiencia el artista suele recordarla con estas palabras: “lo hice fatal, ‘pa matarme”. Siendo aún muy joven formó el dúo Los Algecireños con un amigo llamado Manuel Domínguez, conocido como “El Rubio”. Poco después el dúo se convirtió en trío con la llegada de Manuel Molina –famoso años después por ser la mitad del dúo Lole y Manuel – y pasaron a llamarse Los Gitanillos del Tardón, una referencia al barrio de su infancia. El trío, con un repertorio esencialmente flamenco, actuaba en tabernas y fue muy reclamado en toda suerte de festejos de Sevilla aunque también tomó parte en algunos actos más serios como el que se realizó en Sevilla en homenaje al cantaor Manolo Caracol. En aquellos tiempos, Chiquetete vivió la vida bohemia de los flamencos, cantando donde podía, la mayoría de las veces en los salones de las casas adineradas y poco en los escenarios. Uno de los que más frecuentó fue el del “tablao” Los Gallos, de vista obligada para todo turista queimages (2) caía por Sevilla. Uno de ellos resultó ser un americano que le ofreció un contrato para actuar en la base americana de Guantánamo para las tropas allá destacadas con un espectáculo que mezclaba baile español  y número flamencos asequibles para el gran público. Durante la década de los setenta la vida artística de Chiquetete transcurrió entre tablao y tablao con su grupo flamenco en el que se integraría también su esposa, en 1972, y años más tarde su prima, la popular tonadillera Isabel Pantoja. El artista se prodigaba mucho en actuaciones en directo y llegó a grabar tres discos de flamenco (Gitano yo he nacío, Triana despierta y Altozano) que no llegaron a tener gran repercusión, sólo el primero fue reeditado muchos años después. Su acertado sentido del compás determinó también que fuera muy solicitado para poner su cante al servicio del baile, secundando a figuras como La Contrahecha o Farruco. También como palmero tuvo el honor de acompañar a Antonio Mairena junto al que se le pudo ver en un especial de TVE. Su prestigio como cantaor aumentó muchos enteros en 1975 cuando recibió el Premio de Cantes Festeros en el Concurso de Mairena de Alcor. Los aficionados al género reconocen unánimemente la voz melodiosa del artista que alcanza brillantes resultados aún con poco volumen.

descargaEn 1981 su carrera artística tomó un nuevo rumbo gracias al éxito de Tú y yo, un tema pegadizo y romántico que fue muy radiado. Dio título genérico al álbum que le marcaría la línea a seguir en el futuro, fundamentada en tipo de canción romántica pero con un deje aflamencado. Hay que destacar al respecto la labor de autores como Juan Bautista, Ignacio Román y, sobre todo, del guitarrista flamenco Paco Cepero con el que Chiquetete ya había trabajado con anterioridad. De Román y Cepero es el tema Aprende a soñar que en 1982 consagró a Chiquetete como un artista de primera fila en su terreno. Del mismo álbum destacan piezas como Corazón de acero, incluida en esta selección, o la que dedicó a su madre (Mi madre Manuela). El disco fue triple platino y le permitió a Chiquetete llevar a cabo un gran número de actuaciones por toda España en unas condiciones muy diferentes a las que estaba acostumbrado en las penosas épocas de cantaor de tablaos. Su siguiente entrega discográfica estuvo enteramente dedicada a las sevillanas. Sin embargo, no era lo que el público esperaba del artista y el trabajo no obtuvo el éxito esperado, con excepción del tema Gitano soy que tuvo una buena acogida y por eso hemos decidido incluirlo en este resumen de su obra. Sin dar tiempo a que su popularidad sufriera un bajón, en 1983 Chiquetete se apresuró a volver donde lo había dejado con el álbum más completo de su carrera, y el más vendedor, donde encontramos temas del tándem Román-Cepero como Ser amante que daba título al trabajo, Volveré o Secretos, todas ellas merecedoras de figurar en la presente antología. Los arreglos, que tanto contribuyeron a crear lo que podría denominarse como “Sonido Chiquetete”, se confiaron nuevamente a Miguel Ángel Varona que ya había colaborado con el artista en el primer álbum de su nueva etapa y de la producción se encargó Paco Cepero a quien también encontramos como principal autor del siguiente álbum del cantante, Eres mía (1984) en el que brilla especialmente una de las piezas más conocidas de Cepero, nos referimos a Esta cobardía que se merece abrir esta selección. Julio Iglesias también quedó prendado de aquel tema y no dudó en grabarlo en su álbum Libra (1985). A pesar de aquel éxito la carrera de Chiquetete sufrió un cierto declive a mediados de los años ochenta,  discos como Bohemio de amor (1986)  o Madrugada (1987) pasaron desapercibidos. Para entonces ya había fichado con una nueva discográfica, la multinacional RCA, dejando atrás una larga etapa con la casa Zafiro. Alzaría nuevamente el vuelo en 1988 con un nuevodescarga (2) trabajo, Sevilla sin tu amor  -título que parece inspirado en el famoso Venecia sin ti, de Azanavour-, en el que el artista hizo una nueva incursión en las sevillanas, aunque en aquel momento muy oportuna, dada la aceptación que ese aire disfrutaba en toda España por esos años. A la puerta de Toledo fue la singular sevillana que más se escuchó de aquel trabajo. La década de los ochenta se cerró con Canalla, un disco que traía aires renovadores gracias a la producción del cantante Juan Pardo que compuso todos lo temas de aquel álbum que, a pesar de sus aciertos, no logró convencer a todos sus seguidores. En 1991 salió a la luz Profesor de sueños, en el que volvió a apostar por el genio de Paco Cepero. Tampoco obtuvo muy buenos resultados y puso fin a su relación laboral con RCA. Un año después, salió al mercado Torero de las estrellas, título tomado de un surrealista tema de Romero San Juan. Al año siguiente volvió a hacer una exitosa incursión en el terreno de las sevillanas. No volvería grabar hasta 1995, año en que la discográfica catalana Discmedi editó su C.D. Sigo siendo río donde tuvo como colaborador al joven guitarrista Pedro Javier González y al productor Roberto Livi, muy apreciado entonces por los llamados “cantantes latinos”, que firmó varios temas de aquel álbum. En el 2002 editó un nuevo disco titulado Andaluz que incluía la canción de homónimo título. El 9 de junio de 2002 se presentó por primera vez en el Palau de la Música Catalana con un excelente concierto, organizado por el radifonista Justo Molinero de la popular emisora “Tele-Taxi”, en el que convocó sus tres vertientes: la canción melódica, las sevillanas y el flamenco, dejando claro ante la crítica y el respetable que, aunque haga lo que se da en llamar canción ligera, su cante no tiene nada de ligero, sino que aúna sabiduría y “jondura”.

©Antonio Subirana

En la muerte de Lucho Gatica

Publicado el noviembre 13, 2018

La gran voz del bolero murió el 13 de noviembre de 2018 a la edad de 90 años. Le recordamos aquí con un perfil biográfico que publiqué en 1995 en una enciclopedia dedicada a las grandes voces del siglo XX

imagesLUCHO GATICA

Su nombre completo es Luis Enrique Gatica, nació en Rancagua (Chile) en 1928.

Su afición a cantar arranca en la niñez aunque también era un apasionado del fútbol  y su ilusión era jugar de interior-izquierda en algún equipo local.  También cursó estudios de mecánico dental, profesión que tenía y sigue teniendo muy buenas espectativas económicas. Sin embargo finalmente apostó por profesionalizarse en el mundo de la canción.

No era el único de la familia que tenía inquietudes artísticas, su hermano se dedicaba a la música folclórica y con él dio Lucho sus primeros pasos en la canción. El ídolo de los hermanos en aquel tiempo era Atahualpa Yupanqui al que pretendían emular, quizá por ello Lucho desde el asentamiento de su estilo de bolerista le rindió homenaje grabando una de sus piezas más celebradas, “Los ejes de mi carreta”.

Su primera gran oportunidad, en 1950, le llegó de la mano del añorado radiofonista chileno Raúl Matas que triunfaría a finales de los cincuenta en España con su programa “Discomanía” desde los estudios de Radio Madrid, pionero en los programas musicales para gente joven.

Durante una larga temporada Lucho cantó en directo en el programa que Matas tenía en una emisora chilena. Paulatinamente Gatica fue derivando su estilo folclórico hacia la canción romántica y más concretamente al bolero.

Lucho Gatica no tuvo nunca una gran voz, era corta y con un punto de afonía, al principio nadie daba un duro por ella, pero su estilo –para sus detractores excesivamente almibarado— le iba muy bien a un tipo de boleros en los que se especializó y creó escuela.

Se rodeó de un grupo de acompañantes fijos, con nombre propio, primero fueron Los Peregrinos y más tarde Roberto Inglez y  su orquesta.

Las primeras canciones de Lucho Gatica que llegaron a tener cierta popularidad fueron “Amor secreto” y “Sinceridad”.

El primer país donde Gatica gozó de un reconocimiento masivo no fue Chile sino Brasil y ahí permaneció hasta que en 1955 fijó su residencia y centro de operaciones en Méjico por ser el país más musical de Sudamérica y la puerta de todos los mercados latinoamericanos además de ser el mejor conectado, por proximidad geográfica, con Estados Unidos. La verdad es que Lucho fue el segundo intérprete — el primero fue Carlos Gardel— que tuvo el honor de cantar en el Carnegie Hall neoyorquino, escenario hasta el momento reservado a la ópera o a los grandes crooners.

En esta época es cuando nace el bolero más recordado de su repertorio, “El Reloj”. Este tema, que tiene la particularidad de quedarse para siempre en la15702197 memoria de quien lo escucha, había pasado desapercibido cuando poco antes de que lo interpretara Gatica lo grabara su autor, Roberto Cantoral, que llegó a ser presidente de la federación de autores mexicanos. A “El Reloj”  le siguió otro éxito del mismo autor, “La barca”.  A muchos este título no les dice nada hasta que oyen aquello de “Dicen que la distancia es el olvido…”. Aunque estos dos temas de Cantoral son los más emblemáticos de su repertorio, fue Agustín Lara el autor que más pobló su repertorio y al que Gatica dedicó un álbum monográfico en 1959 que tuvo mucha repercusión en Estados Unidos (“María Bonita”, “Palabras de mujer”, ”Solamente una vez”, “Noches de Veracruz”). Otro gran bolero que Gatica bordaba era aquel “Tú me acostumbraste”, de Frank Domínguez, del que se cuenta que fue escrito para otro hombre (“…yo no concebía como se quería en tu mundo raro…”) sin olvidar el que fue su primer gran éxito, “Contigo en la distancia”, de César Portillo de la Luz ; También ocupan un puesto de honor en su discografía el clásico “Bésame mucho” de Consuelo Velázquez, que cantaron hasta por los Beatles, e “Historia de un amor”, de Carlos Almarán, aunque es más conocida la versión de Los Panchos y de Libertad Lamarque.

En 1960 se casó con la cantante Mapita Cortés. A ese matrimonio le seguirían otros dos. De esos enlaces nacieron siete hijos, la penúltima nació en 1983 y es ahijada de Julio Iglesias quien ha tenido como colaborador en algunos de sus discos a otro de los hijos de Gatica, Humberto, que es un prestigioso ingeniero de sonido.

Después de vivir 33 años en Méjico decidió fijar su residencia en Los Angeles.

La primera vez que Lucho Gatica pisó nuestro país tuvo lugar a finales de los cincuenta y  fue recibido en loor de multitud, llegando a ser como el mismo se define “El Cordobés de los cantantes de boleros”. Se recuerdan también sus actuaciones en el Teatro Cómico, en 1959,en una revista musical donde Joaquín Gasa le contrató y fue presentado como atracción especial por la añorada actriz Mary Santpere. En aquel momento dijo que se retiraría al cabo de tres años y lo cierto es que la irrupción del beat lo arrinconó en la distancia pero no en el olvido.

En la primavera de 1990 visitó España después de doce años de ausencia con motivo de la edición en nuestro país de un doble álbum conteniendo sus grandesimages (1) éxitos. Durante varios meses estuvo promocionando el disco en varios programas de televisión, incluso le llegamos a ver formando pareja con Dyango,uno de sus ilustres sucesores, y realizando actuaciones por nuestra geografía después de presentarse en la sala madrileña, Florida Park , la misma que había sido testigo de su debut en 1959, ante un nutrido grupo de selectos invitados. Su voz ,debido en parte a una operación de garganta, ya no era la de otros tiempos y que le valió el sobrenombre de “La voz de humo”, nosotros sólo pudimos escuchar una voz más bien “ahumada”, aunque se le recibió con respeto y cariño, aplaudiéndole más por lo que había sido que por lo que era en ese momento. A pesar de todo, en el corazón de todos los que se enamoraron con sus canciones ,el poder evocador de su voz era el mismo de siempre y por eso su disco de éxitos fue un superventas y sus actuaciones un acontecimiento muy celebrado.

Lucho Gatica fue uno de los muchos cantantes que aprovechó el tirón de su popularidad para hacer cine. Rodó en total catorce películas de escaso interés si exceptuamos los pasajes musicales.

©Antonio Subirana

En la muerte de Montserrat Caballé

Publicado el octubre 09, 2018

El mundo de la música y de la cultura en general ha despedido a una de nuestras voces más internacionales

Toni Subirana recuerda el papel que tuvo su padre, el Doctor Manuel Subirana, en un momento crucial de la vida de la soprano

imagesCon Montserrat Caballé se va una gran figura de la música y con este motivo hemos podido ver en televisión algunos programas especiales con entrevistas en profundidad. He disfrutado escuchando sus anécdotas del mundo de la ópera, me ha impresionado su sabiduría en aspectos técnicos y me he identificado con muchas de sus ideas del arte en general. Si embargo, en el plano personal, he echado en falta alguna referencia aunque fuera de pasada, a mi padre, el Doctor Manuel Subirana, cuando se ha rememorado el delicado momento por el que pasó su salud a principios de 1985, no entraré en detalles porque no puedo hablar con propiedad de temas médicos pero, como mi padre también ha fallecido este año, me siento en el deber y en la necesidad de honrar su memoria y esto pasa, no ya por por recordar sus aciertos, sino por impedir que se silencien.

Mi padre era ya un neurólogo de prestigio, a pesar de su juventud, 47 años, y se encontró con la gran responsabilidad de frenar una operación propuesta por un equipo de acreditados médicos norteamericanos que implicaba un altísimo riesgo para el futuro profesional de la cantante: Operarse y no poder cantar o no operarse y poner en riesgo su vida. Ante tal disyuntiva, Montserrat Caballé quiso aplazar la decisión hasta que no la reconociera el Doctor Subirana, al que conocía de bastante tiempo atrás y le inspiraba una gran confianza. Y así fue, como por su expreso deseo, se puso en manos de mi padre, que se tomó el caso con gran implicación personal, hasta el punto de que acudió a recogerla al aeropuerto. Yo no estaba entonces (nuca lo estuve) al corriente de los casos de los pacientes de mi padre, pero el fin de semana atendíamos nosotros el teléfono, que era también el de la consulta, y cuando al preguntar “de parte de quién” oía a Montserrat Caballé decir su nombre…pues algo impresionaba, la verdad. Después de la exploración y de efectuar las pruebas pertinentes, mi padre apostó por descartar la intervención quirúrgica y optar por otro tratamiento con lo que tanto ella como su marido, Bernabé Martí, y  su hermano, Carlos Caballé, respiraron aliviados. La decisión fue acertada, prueba de ello es que gracias a este golpe de timón pudo seguir desarrollando su carrera, sumando triunfos a lo largo de una existencia que, afortunadamente, se ha revelado longeva.

Me consta que estaban agradecidos a mi padre, Carlos Caballé me recibió un tiempo después en su casa, yo buscaba un sello discográfico para grabar mis primeras canciones y me acordó una cita con un director artístico de una discográfica, aunque el contacto no fructificó. Años más tarde una revista de música clásica me encargó que le hiciera una entrevista, hice las gestiones y ella me llamó personalmente para decirme que lo sentía pero no me la podía conceder porque tenía ya apalabrada una con un periodista que escribía para esa misma publicación y no quería traicionarle. Lo entendí perfectamente y aplazamos la cita para otra ocasión que nunca se llegó a dar.

Como a muchos, me hubiera gustado que se instalara la capilla ardiente en el Liceo donde pude admirar su arte en varias ocasiones pero sus razones tendría la familia para optar por un marco menos teatral y más funcional. Descanse en paz Montserrat Caballé.

©Antonio Subirana

40 años sin Jacques Brel

Publicado el octubre 09, 2018

jacques-brel_1503828cHoy, 9 de octubre de 2018, se cumplen cuarenta años de la muerte de Jacques Brel. Me acuerdo perfectamente de aquel día, yo tenía trece años y me impresionó su desaparición porque Brel era para mí un viejo conocido. Yo creo que fue mi primer acercamiento a la canción de autor y, sin duda, a la canción francesa (luego vendrían Moustaki, Aznavour y Brassens). Debía tener seis o siete años y me familiaricé mucho con su repertorio que me llegué a aprender de memoria a fuerza de escucharlo en el asiento trasero del coche familiar en los viajes de fin de semana. 

 

Para conmemorar este aniversario recupero un breve perfil biográfico que incluí en un libro que escribí sobre las grandes voces de la música del siglo XX y que se publcó en Portugal en 1995.

 

JACQUES  BREL

IMG_20181009_173218_resized_20181009_053305108Nació en Bruselas el 8 de abril de 1929. Su familia era de clase acomodada, este es un detalle fundamental para entender una de las principales características de su obra: un sentimiento anti-burgués y una postura anti-acomodaticia. Nadie como él ha sido tan implacable con la burguesía; como parte de ella se aplicó en retratar  las bajezas y  la hipocresía para él inherentes a esa clase social. Pero más que la burguesía, le preocupaba el aburguesamiento ante el que hay que estar alerta porque de otro modo acaba devorando, con la edad, incluso al que ha sido más crítico con él, esto queda magníficamente sintetizado en Les bourgeois. Es por todo ello que, cuando podía haber seguido una vida sin complicaciones trabajando en el negocio familiar de cartones, decidió no sucumbir a tan alienante oficio y marchó a descubrir el mundo. Esta obsesión por saber lo que pasa más allá de las cuatro paredes del confortable hogar, por conocer nuevos paisajes, nuevos olores, nuevos sabores…vivencias nuevas en fin, es otra de las constantes que configuran el universo breliano, como si quisiera con ello exorcizar una vida infantil que se le antoja llena de vulgaridad. Hay que ganar tiempo al tiempo demostrar que él no es uno de Ces gens là (Esta  gente) .

El Brel rebelde que conocemos dio, no obstante, sus primeros pasos en el mundo artístico dentro de un movimiento juvenil cristiano, “Franche-Cordée”, donde aprendió los primeros acordes de guitarra, instrumento que solo le acompañaría en la primera etapa de su carrera.

En 1953 marchó a París, lejos del calor familiar –se había casado y ya tenía su primera hija— abandonándose a la suerte de su aventura musical.  En la capital Jacques Canetti lo recibió en su cabaret de Montmartre, “Trois Baudets”, donde actuaría periódicamente combinando ese local con  el de Patachou donde Brassens ya se había afianzado. Sin embargo Brel no fue aplaudido con tanta unanimidad y rapidez como su antecesor, ni como los otros de su generación: Ferré o Béart –dentro de un estilo próximo al suyo— o Montand y Bécaud, más “crooners”.

Al año siguiente publicó su primer disco que contenía La Foire y IL y a. Juliette Gréco fue la primera que le tomó en consideración interpretando un tema suyo, Le Diable (El diablo), y Cannetti le propuso grabar su primer L.P. para Phillips que, a pesar de contener algún título que se convertiría en clásico de su repertorio como Grand Jacques (C’est trop facile) o Il peut pleuvoir, en su aparición supuso un fracaso total. Sin embargo no cejó en su empeño y siguió actuando en los tres años siguientes en unas condiciones muy por debajo de lo que merecía.

El segundo disco de larga duración, Quand on n’a que l’amour (1957), es ya mejor recibido por el público e incluso obtiene el premio Charles Cros. Esto le empuja a grabar otro más al año siguiente donde destaca Au Printemps y que le prepara para dar el gran salto. En su cuarto disco encontramos la que para muchos es la más excelsa canción de desamor jamás escrita, Ne me quitte pas y La valse à mille temps que con su ritmo endiablado permite descubrir el talento interpretativo de su autor; Les Flamandes, una crítica despiadada que no fue bien recibida por los flamencos; o “Le moribond, un testamento que sorprende por su  vitalidad. Con ellas obtendrá grandes triunfos en sus presentaciones en las salas Alhambra y Bobino de París.

En 1961  llega al Olympia –hasta el momento sólo había actuado ahí de telonero— favorecido por curiosas circunstancias: el empresario Bruno Coquatrix, harto de que los seguidores enloquecidos de Johnny Hallyday le destrozaran a diario el local, pensó que Brel atraería un público más reposado. El caso es que Brel se convirtió a partir de entonces en una estrella indiscutible de la canción. Durante los próximos cinco años se multiplicarían sus  actuaciones por todo el mundo y publicaría varios discos,algunos como testimonio de sus actuaciones en el Olympia, otros con temas inéditos con su nueva discográfica, Barclay.  El homenaje al “País llano” -“que es el suyo”- (Le Plat pays); el tiempo que pasa inexorablemente (Les vieux); la amistad que se manifiesta en los momentos difíciles (Jef) ; el amor-amistad tras muchos años de convivencia (La chanson des vieux amants); el mundo marginal de las clases menos favorecidas (Amsterdam)… son sólo  ejemplos de su obra que abarca una amplia gama de sentimientos, encarando de frente los problemas, sin eufemismos ni concesiones a finales felices. Sus temas no dejan  frío al oyente, le inquietan –le incomodan incluso—y, a pesar de ello, los aplaude.

La interpretación en directo de Brel no dejaba lugar al respiro: cantaba de pie, absolutamente en tensión; empezaba los temas ya en un punto álgido, daba la impresión de que no podría mantenerlo a lo largo de la canción y  sin embargo lo superaba, alcanzando en cada tema un clímax absolutamente desbordado y controlado a la vez.  Resumiendo era lo que los franceses llaman una “bête de scène”.

Después de esos seis años sin respiro, en 1966, Brel decidió retirarse de la canción. Debemos conocer el concepto que tenía de lo que debe ser el trabajo de un artista para entender su determinación: Brel se vaciaba en cada actuación hasta acabar exhausto, no era amigo de las medias tintas. El miedo a no poder seguir al mismo nivel de entrega total le obligó a despedirse en el momento en  que creyó haber dado el máximo de sí mismo.

No obstante siguió haciendo discos de gran madurez y adaptó y protagonizó la versión francesa del “Hombre de La Mancha”, una comedia musical inspirada en el Quijote, personaje con el que llegó a identificarse. (“Soñar un imposible sueño…”) así reza el primer verso del tema principal de la obra, La Quête (“La búsqueda”).

Si sus dotes de actor se revelaban excepcionales puestas al servicio de sus canciones, traspasadas al cine no fueron tan bien valoradas. Entre 1967 y 1973 rodóIMG_20181009_173122_resized_20181009_053356218 ocho películas (Les risques du métier, La bande à Bonnot, Mon oncle Benjamin, Mont Dragon, Les assassins de l’ordre, L’aventure c’est l’aventure, Le bar de la fourche y L’emmerdeur). Siempre intentando ir más allá también probó suerte con la dirección (Franz y Far west), con resultados bastante discretos.

En su vida personal también era amante de los retos. En 1974 se embarcó en un velero con la intención de dar la vuelta al mundo. A mitad de viaje se manifestaron los primeros síntomas de la enfermedad que acabaría con su vida, cáncer de pulmón. Le operaron de urgencia y, después de unas semanas de convalecencia, decidió continuar el viaje desoyendo los consejos médicos. Tras barajar varios destinos  recaló en la Polinesia, en una de las islas Marquesas, Hiva-Oha, ahí pasaría sus últimos años. Sólo abandonaría, momentáneamente, su pacífico retiro en 1977. El motivo valía la pena: grabar en París el que sería su último disco, Brel. De esta obra, realizada en el mayor de los secretos, llegaron a venderse más de dos millones de copias en dos semanas, la gran parte de los derechos de autor los cedió a una fundación de lucha contra el cáncer y el resto a sus hijas y a la madre de estas, con la que siempre mantuvo unas estrechas y distantes relaciones (otra de sus rarezas). Temas como Orly, Le bon dieu o Voir un ami pleurer fueron su último legado; la portada del disco, una espectacular fotografía de unas nubes tormentosas, parecía anunciar el final del artista y del hombre.

Murió en París, el 9 de octubre de 1978. Sus restos reposan en las Marquesas donde “par manque de brise le temps s’inmobilise” (“Por falta de brisa el tiempo se inmoviliza”).

©Antonio Subirana

Adiós al maestro Aznavour

Publicado el octubre 01, 2018

Muy afectado por la muerte del gran maestro Charles Aznavour. Tuve la suerte de conocerle personalmente, de verle actuar en muchas ocasiones y de empaparme de su obra que tanta compañía me ha hecho y que tanto me ha enseñado. Empecé a escucharle siendo niño y con dieciséis años le vi actuar por primera vez. Creo que desde entonces no debe haber pasado un solo día sin que me acordara de él o canturreara alguna de sus canciones.

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En esta web le he dedicado algunas entradas  que ahora recuerdo a modo de homenaje:

Aznavour cumple 88 años

Con Aznavour en Montpellier

Con Aznavour en el centenario de Charles Trenet

Aznavour y Barcelona

Crónica de su primer concierto en el Liceo de Barcelona

Toni Subirana habla de Aznavour con Guillermina Motta en un programa de radio

Toni Subirana canta Aznavour. “Je m’voyais déjà”

Toni Subirana volvió a Ibiza

Publicado el septiembre 07, 2018

Emotividad y salitre presidieron el concierto que Toni Subirana ofreció en Sant Antoni de Portmany (Ibiza), el pasado 29 de julio en la acogedora plaza que se haya detrás de la iglesia, un espacio que el ayuntamiento se propone, acertadamente, impulsar con actividades culturales. Emotivo porque el cantautor regresaba a los parajes de su infancia y de gusto salado porque  configuró un repertorio en el que abundaron las canciones de inspiración marinera de su cosecha, como Des del llagut o El pedaló (coreada por el público) , aunque con algún guiño al catálogo ajeno como La Mer o Sapore di Sale. Con el único acompañamiento de su guitarra, el cantautor mantuvo durante dos horas la atención de un público muy afectuoso entre el que se encontraban algunas personas felizmente reencontradas.

Recorte de prensa del Diario de Ibiza del 27 de julio de 2018

Recorte de prensa del Diario de Ibiza del 27 de julio de 2018

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