Concierto en Ibiza con fuerte carga emotiva

Publicado el julio 23, 2018

Toni Subirana  actuará en Ibiza en el marco de la programación Nits amples que organiza el ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany 

Domingo, 29 de julio, a las 21 h., en la plaza situada detrás de la iglesia

Cartell web

Sus anteriores actuaciones en la isla datan del año 2000 y 2001 cuando actuó en Sant Miquel y en Sant Antoni respectivamente. De la segunda el cantautor guarda un especial recuerdo pues se llevó a cabo en el auditorio al aire libre de Sa Punta d’es Molí, construido en el mismo lugar donde tantas tardes estivales de su infancia iba a pescar. Y es que Toni Subirana pasó muchos veranos en la casa de sus abuelos de Sant Antoni. Él mismo nos recuerda aquellos días felices de su niñez

 

Toni Subirana con es Cap Nonó al fondo.

Toni Subirana con es Cap Nonó al fondo

 Recuerdos con sabor a sal

Aunque los últimos treinta años de mi vida están ligados al Empordà y su Costa Brava, mi primer mar es el de Ibiza y es por ello que, con motivo de mi próxima actuación en la isla, quiero recordar aquí, aquellos días azules y aquel sol de mi infancia y adolescencia, por decirlo machadianamente.

A finales de los años cuarenta mis abuelos compraron un terreno en la bahía de San Antoni en el que edificarían una casa encantadora. Podían habérsela hecho en primera línea de mar pero mi abuela, de resultas de una tuberculosis, tenía un solo pulmón y se le desaconsejó un exceso de humedad. Este fue el motivo por el que decidieron mandar construirla un poco más retirada pero conservando las vistas a la bahía…Les durarían poco, con el boom del turismo dos filas de hoteles se antepusieron en su campo visual. La pasión por Ibiza era compartida por ambos, tanto es así que muchos fines de semana, antes de tener la casa de Cardedeu, se embarcaban en un avión el viernes para regresar a Barcelona el domingo por la noche, con todas las incomodidades que eso debía comportar y teniendo en cuenta que los vuelos de entonces no eran como los de ahora. En aquella casa de Ibiza pasamos veranos inolvidables, casi siempre durante el mes de julio. La casa era –y es, porque sigue en pie y sigue perteneciendo a la familia– mágica, la había diseñado Fontanals, un afamado decorador y escenógrafo teatral que había trabajado para muchas obras de Josep M. de Sagarra, autor al que, por cierto, dediqué un disco monográfico. El exterior tenía todos los componentes típicos de una casa ibicenca: fachada pulcramente encalada, persianas pintadas de verde, escalera exterior y un torreón que le daba nombre: S’Atalaia baixa. El interior estaba lleno de recovecos y hornacinas que la hacían muy entretenida. El jardín era bastante selvático con pinos y sabinas y un asador de pollos que en funcionamiento desprendía un aroma embriagador…y es que todos los olores en Ibiza se me a mí antojaban más intensos que en ningún otro lugar.

La casa de Ibiza, en 1956

La casa de Ibiza, en 1956

Con seis meses en Ibiza. En elsentido de las agujas del reloj: En la sillita a bordo del Juanito, detrás se ve a mi padre en la lancha. Con mi abuelo Toni, con mi abuelita Maruja y con mi madre (traje de baño blanco), mi tía Vicky y mi prima Gloria.

Con seis meses en Ibiza. En el sentido de las agujas del reloj: En la sillita a bordo del Juanito, detrás se ve a mi padre en la lancha. Con mi abuelo Toni, con mi abuelita Maruja y con mi madre (traje de baño blanco), mi tía Vicky y mi prima Gloria.

La llegada a Ibiza estaba llena de emoción, era algo especial, entrar en otra dimensión. Pero no todo era jauja, los abuelos marcaban unos horarios y un estilo de vida que había que seguir a rajatabla y al que te tenías que amoldar, una organización estricta que difícilmente aceptarían los niños y adolescentes de hoy en día. En el distribuidor de la primera planta, donde estaban los dormitorios, había una mesa con un cencerro que mi abuela hacía sonar cuando creía que era hora de levantarse. Desayunábamos todos juntos en la mesa del comedor unas deliciosas ensaimadas pasadas levemente por la tostadora y después nos preparábamos para salir en barca. El abuelo y la abuelita con sus albornoces y tocados con una gorra blanca y un turbante respectivamente abrían la comitiva. Los  nietos les seguíamos también con nuestro albornoces con la inicial bordada en el bolsillo y provistos cada uno de una cesta de paja con nuestros enseres personales que variaban según la edad. Mi madre se las ingeniaba así para tener organizada a su prole, con siete niños tenía que ser metódica para que la cosa no se le fuera de las manos. Juntos nos encaminábamos a lo que llamábamos “la playa de casa”,  la de Es Pouet –en los tiempos previos a la “normalització lingüística” era “Es Puet”, al menos así la denominaban en las postales que tanto abundaban en la era predigital— donde nos esperaba el marinero con la barca. No era propiamente un patrón sino un buen hombre que venía a echar una mano con las pequeñas embarcaciones. Yo vi pasar por ese puesto de trabajo a personajes variopintos: a José, cuyo oficio real era el de camarero y acabó montando un bar a pocos metros de casa en el que hacía unos sandwiches muy buenos; a Michael, un americano rubio y atlético que vestía invariablemente unos pantalones tejanos cortos y deshilachados. Lo que nos llamaba la atención era que no se los cambiaba ni para meterse en el agua. Al parecer era técnico en computadoras (¡hablamos de principios de los setenta!) y mi abuelo, que sospechaba que era prófugo de la guerra del Vietnam, aprovechaba para hacer prácticas de inglés con él; y Juan, Juan Mena, un saxofonista almeriense que tocaba en la sala de fiestas Sa Tanca y del que con el tiempo me hice muy amigo, llegando a tenerlo como colaborador en varios de mis discos…A menudo evocamos con emoción aquellos tiempos… Las barcas eran dos, un falucho que llevaba pintado en la proa el nombre de “Juanito”, supongo que el de su anterior propietario; y una lancha con motor fueraborda que bautizaron con el nombre de Adela, no sé si por mi bisabuela o por mi tía, aunque todos le llamábamos siempre “el fuerabordo”. Mi abuelo y mi padre sólo querían ir en esta última, una canoa con un motor Evinrude de sesenta caballos. A mi abuelo le gustaba gobernarla e insistía en que mi abuela le acompañara a lo que ella

En Cala Salada, con mis padres y tres de mis seis hermanos: Mónica, Dufi y Laura.

En Cala Salada, con mis padres y tres de mis seis hermanos: Mónica, Dufi y Laura.

accedía complaciente. Aún no comprendo cómo pasados ya los setenta años, los dos seguían yendo tan a gusto en la lancha rápida que daba unas sacudidas secas, dura prueba para unos riñones cansados. A mi abuelo no le gustaba la navegación sosegada, iba persiguiendo gaviotas con infantil alborozo –obsérvese que fue más cazador que pescador—, sin importarle lo más mínimo las olas, era muy intrépido para su edad. Con el Juanito solíamos ir a Cala Gració o a la pequeña playita de Cala Salada. En el trayecto a veces nos acercábamos a Punta Galera de la que una parte era propiedad del abuelo, eso nos impresionaba bastante, aunque no más que la particularidad de que estuviera llena de nudistas, los primeros que vimos, quizá por eso la abuelita no era muy partidaria de que amarráramos en la “cala del abuelo”. Sin embargo, mis hermanos y yo preferíamos ir a las playas “del otro lado”: Cala Bassa, Cala Conta, Cala Tarida…y preferiblemente en el “fuerabordo” porque nos permitía bañarnos en varias calas en el tiempo que el Juanito tardaba en llegar a una. El abuelo disfrutaba del baño y permanecía mucho rato sumergido en las cristalinas aguas con las que nos recomendaba que hiciéramos gárgaras, aseguraba que era una profilaxis perfecta para la garganta. A veces hacíamos el trayecto de vuelta esquiando, en eso mi padre era el mejor, se manejaba con gran destreza con el monoesquí.

La sesión de baño no se eternizaba como ocurre ahora porque a las tres en punto había que estar sentados en la mesa previo paso por la ducha o la manguera, esta segunda opción no agradaba a las chicas porque implicaba tener como espectadores a los ociosos camareros del hotel de enfrente. La verdad es que no nos importaba regresar pronto porque siempre nos esperaban menús exquisitos que, siguiendo las directrices de la abuela, preparaba la cocinera. Isabel se llamaban las dos que conocí y las dos eran andaluzas y muy cariñosas. No he vuelto a comer unas patatas fritas tan crujientes, unas empanadillas tan sabrosas (crestas les llamaban) y unos tomates rellenos tan jugosos…

Con quince años, en el jardín tocando la guitarra, solo y en compañía de mi hermana Mónica.

Con quince años, en el jardín tocando la guitarra, solo y en compañía de mi hermana Mónica.

Por la tarde nada de playa, lecturas y siestas interminables…más tarde comprendí que para los adultos no sólo eran

La casa de Sant Antoni en la actualidad

La casa de Sant Antoni en la actualidad

para dormir…De hecho tampoco para más de un adolescente que en ese tórrido remanso canicular perdió la inocencia, como decía en una canción mi admirado amigo Alberto Cortez…La otra alternativa era contemplar las evoluciones de las lagartijas entre las piedras de las paredes secas del jardín. Al anochecer nos acercábamos a las rocas con la caña a ver si picaba algún pez ignoto o nos acercábamos a la tienda de souvenirs a comprar un polo que degustábamos extasiados ante las puestas de sol, mucho antes de que el Café del Mar las rentabilizara. Algunas tardes salíamos de paseo por el pueblo. El bar Escandell era el punto de reunión, recuerdo también un puesto de crêpes muy buenas que hacía un andaluz muy salao y otro de  hamburguesas que servían con una ensalada muy sabrosa. Otros días mi padre nos subía al Cuatro Latas (el viejo Renault que usaban mis abuelos para sus desplazamientos en la isla) y nos llevaba a Ibiza ciudad. Ahí recorríamos las calles de Dalt Vila, mi padre visitaba alguna galería de arte y nosotros curioseábamos en las paraditas de los hippies que entonces aún eran de verdad. Tampoco faltaban las noches de fiesta en casa, el Doctor

Actuación en 2001 en el Auditori de Sa Punta d'es Molí

Actuación en 2001 en el Auditori de Sa Punta d’es Molí

Subirana tenía poder de convocatoria en la isla y a menudo organizaba encuentros con “gente imortante” y algún personaje excéntrico que se alargaban hasta la madrugada y en los que a veces me invitaron a sacar la guitarra. Las tardes del domingo íbamos a misa, a la pintoresca iglesia de Sant Antoni donde yo quedaba fascinado por el diestro y acompasado manejo del abanico de un ejército de viejecitas ataviadas con tupidos vestidos negros de los que asomaba una larga trenza…iguales que las que forman parte de la iconografía turística. Creo que en Ibiza es donde vi más distendido a mi padre…mi padre, que nos ha dejado este año…es por ello que regresar a los parajes donde  le vi tan contento tiene para mí un significado especial y el concierto, justo detrás de aquella iglesia, se reviste de una carga emotiva que intentaré transmitir al público que acuda a compartir mis canciones con sabor a sal.

Toni Subirana

El Diario La Prensa de Ibiza dedicó esta contraportada a Toni Subirana en 1990.

El Diario La Prensa de Ibiza dedicó esta contraportada a Toni Subirana en 1991.

Concert a Vallromanes

Publicado el julio 05, 2018

Si vols gaudir d’un concert acústic en la distància curta, aquest divendres, 6 de juliol, a les 21 h., Toni Subirana farà un recital a la terrassa del Casalde Vallromanes, repassant la seva llarga trajectòria amb el seu espectacle “30 anys de cançons”. 

 

Cartell freevendres-2018

Casal de Vallromanes

No deixeu passar aquesta oportunitat d’escoltar les velles i noves cançons, plenes de
tendresa i humor, d’aquest artista que a l’escenari es comporta com un chansonnier
que sap utilitzar la veu i el gest, donant a cada paraula la justa intensitat per interessar
i commoure al públic.

Toni Subirana al Litterarum

Publicado el junio 19, 2018

Toni Subirana va participar al Tast de cantautors del festival Litterarum de Móra d’Ebre

Amb una tria del seu repertori integrada per poemes musicats per ell mateix, el cantautor es va presentar, el 24 de maig passat, a una sessió d’aquest festival literari adreçada als programadors culturals. Després d’haver compartit una xerrada informal amb el títol “Cafè i companyia”, on els partcipants van oferir una pinzellada de la seva carrera i van exposar els seus projectes, l’acció es va traslladar al pati del castell de Móra d’Ebre on els cantautors convidats van oferir un tast del seu repertori poètic. Així van desfilar pel bucòlic escenari, sempre en format acústic, les veus de Meritxell Gené que acaba de publicar el seu llibre de poemes, Després dels esbarzers; el menorquí Guiem Soldevila i Ivette Nadal que va presentar un nou projecte acompanyada de Caïm Riba.

28542760878_5cf2eebd7f_k

Toni Subirana al Litterarum

Toni Subirana al Litterarum

41513547225_41400aea15_k

Toni Subirana va tancar la sessió amb poemes musicats de Maragall, La ginesta; de Sagarra, Fem un viatge sense cap raó; i una mostra de fragments de cançons del seu últim disc Toni Subirana canta la poesia del Nadal, totalment fora d’estació i  d’espai…però tot sigui per convèncer als programadors que van assistir a l’acte i que pels comentaris que vam rebre van trobar la jornada molt profitosa.

Web Litterarum

Toni Subirana amb Meritxell Gené, Ivette Nadal i Caïm Riba, units per la poesia i la música, després de la seva actuació.

Toni Subirana amb Meritxell Gené, Ivette Nadal i Caïm Riba, units per la poesia i la música, després de la seva actuació.

 

En la muerte de María Dolores Pradera

Publicado el mayo 30, 2018

El 29 de mayo de 2018 falleció la gran intérprete María Dolores Pradera. Tuve la suerte de conocerla, de mostrarle mi admiración y de confiarle que su Amarraditos lo llevaba siempre prendido en el ojal desde que lo escogiera para cantarlo en uno de los momentos más importantes de mi vida. A modo de homenaje transcribo aquí una pequeña biografía que publiqué hace unos años en una colección dedicada a los grandes intérpretes de la canción

SAM_0750               María Dolores Pradera,

                  señora de la canción

 Es la gran señora de la canción, lleva cinco décadas paseando por el mundo su repertorio, tan inmarchitable como esos jazmines  que nos invita a  prender del ojal cada vez que la escuchamos cantar el vetusto y entrañable Amarraditos.

Los años cincuenta representaron la revelación de María Dolores Pradera como cantante. Hasta mediados de esa década había desarrollado una interesante carrera como actriz -de teatro principalmente- pero la canción acabó por absorberle totalmente.

María Dolores Fernández Pradera -que así es su nombre completo- nació en Madrid el 29 de agosto de 1925 en el seno de una familia acomodada.

Desde muy pequeña sintió la vocación artística, en cuanto podía se disfrazaba de lo que fuera para interpretar papeles dramáticos en las celebraciones familiares.

Cuando era aún una adolescente su padre falleció y la familia tuvo que apretarse el cinturón. Nunca había destacado como una buena estudianteimages así que se decidió que la niña aprendiera un oficio que le pudiera deparar en el futuro un cierto desahogo económico. Así la joven María Dolores empezó a recibir clases de corte y confección al tiempo que estudiaba piano, instrumento que siempre favorecía a una chica de buenas maneras como era ella.

A pesar de sus inquietudes artísticas no encontró en las teclas bicolor su modo adecuado de expresión. Ella se sentía más actriz y empezó a frecuentar los estudios de cine donde poco a poco le fueron dando pequeños papeles hasta rodar una serie de películas que por su irrelevancia y por escaparse de nuestro terreno no nos detendremos a enumerar .

De esta etapa, en el plano personal, es destacable su matrimonio con el gran actor Fernando Fernán Gómez con quien  mantuvo una relación que duro diez años hasta que decidieron separarse amistosamente. Al respecto María Dolores Pradera ha afirmado en algunas ocasiones, con  mordaz sentido del humor, que se siente “viuda de vivo”. De esa unión nacieron dos hijos, Fernando y Elena, que le han colmado de satisfacciones.

Si en el cine no logró sobresalir, en el teatro realizó trabajos muy dignos, principalmente del repertorio clásico.

Durante sus años de infancia y de adolescencia tuvo la oportunidad de viajar en varias ocasiones a Sudamérica donde se familiarizó con la música folclórica de aquellos países, que sería la base de su repertorio como cantante, sin excluir un amplio muestrario que abarca formas musicales de todas las regiones de la Península. De esta forma, a través de su producción -como ella misma ha afirmado en alguna ocasión-, podemos cerciorarnos de las similitudes que existen entre la música que se hace y se escucha a un lado y otro del “charco”.

Su debut en el mundo de la canción se produjo en una sala de fiestas de Madrid llamada “Alazán” y el éxito obtenido superó las previsiones más optimistas. No obstante siguió compaginando su actividad de cantante con la de actriz, que no abandonaría definitivamente hasta 1967 año en que se despidió con unas soberbias representaciones  de Mariana Pineda, de García Lorca. Sólo regresaría una vez al teatro, fue en 1975 con la obra Cándida.

El éxito de la Pradera está asentado en unos pilares muy sólidos y todos primordiales:

Su presencia escénica ya marca la diferencia, a pesar de ser actriz -o quizá por ello- dosifica sus ademanes y nunca cae en la sobreactuación, su sobriedad en el vestir es vista por el público adulto como una señal inequívoca de elegancia. Sólo se permite algunos juegos escénicos, tales como la utilización de ponchos y otros aditamentos indumentarios, como una forma de ilustrar su repertorio en consonancia con la procedencia de la canción a interpretar.

descargaEsta sobriedad se extiende al campo de la interpretación y de la instrumentación. No es cantante de alardes vocales, es consciente de sus limitaciones vocales que compensa con una perfecta dicción, un saber decir y un gusto exquisito. El acompañamiento instrumental posee un sello inconfundible, conciso y brillante a la vez, que le han conferido los populares Gemelos que también han acompañado a Nati Mistral. Los Gemelos merecerían una mención especial aunque no hubieran sido acompañantes de la Pradera.  Formaban este dúo los hermanos López Hernández, Julián y Santiago, a la guitarra y al requinto respectivamente. Nunca se dedicaron totalmente a la música, ambos tenían otras ocupaciones laborales lo cual no contradice que fueran unos profesionales de primer orden en el campo de la música. Santiago falleció en 1993 dejando tras de sí una labor inmensa en el campo de la música para orquesta de pulso y púa. El segundo ha seguido acompañando a María Dolores al lado de Juan Delgado “Chava” que se ha esforzado en llenar el hueco dejado por Santi. Los Gemelos han sido durante años el único acompañamiento instrumental de María Dolores Pradera aunque en los últimos tiempos el grupo se ha visto reforzado con la incorporación de Pepe Ébano  a la percusión y de José María Panizo al contrabajo.

images (1)

El tercer pilar fundamental en la carrera de María Dolores Pradera es el repertorio.

Ella nos ha introducido en la música sudamericana con una rigurosa selección que, aunque obedece a su exquisita sensibilidad, no se haya exenta de valor didáctico. Gracias a su labor nos han llegado las composiciones de Chabuca Granda. De todas, la más celebrada ha sido La flor de la canela, sin lugar a dudas la canción  más representativa de María Dolores Pradera, presente siempre en todos sus recitales.

Su amplísimo repertorio se haya repartido en más de treinta discos de larga duración algunos de ellos grabados en vivo, destaquemos sólo algunosimages (2) títulos: Fina estampa, también de Chabuca Granda; Amanecí en tus brazos,de José Alfredo Jiménez; Guitarras, lloren guitarras, de Cuco Sánchez; Caballo prieto azabache, Caballo viejo, La hija de Don Juan Alba, Negra María, Volver, volver, Que te vaya bonito,  El tiempo que te quede libre, El rosario de mi madre… De entre todas las canciones que ha interpretado la que más simpatías populares se ha granjeado es Amarraditos. Los  versos redondos de esta pieza, sintetizan a la perfección el espíritu que preside la audición de un disco o de un recital de María Dolores Pradera.  “…No se estila, ya sé que no se estila / que te pongas para cenar /jazmines en el ojal /…Desde luego parece un juego / pero no hay nada mejor / que ser un señor de aquellos / que vieron mis abuelos”.

En los últimos tiempos ha adoptado obras de cantautores contemporáneos como es el caso del escritor Manuel Vázquez Montalbán que en colaboración con el músico mallorquín Antoni Parrera Fons le compusieron el tema Tú tenías veinte años. También incorporó a su repertorio algunas canciones de Carlos Cano como Las habaneras de Cádiz -cuya letra surgió de la pluma de Antonio Burgos- y  María la portuguesa. El último disco hasta la fecha data de 1994 y  bajo el título de Toda una vida recoge lo más granado de su repertorio con el interés añadido de las voces de Josep Carreras, Alberto Cortez y Los Sabandeños, con los que canta a dúo algunos temas.

 ©Antonio Subirana

Toni Subirana al Litterarum 2018

Publicado el mayo 23, 2018

Litterarum

Toni Subirana oferirà un petit recital orientat als programadors de l’edició d’enguany de Litterarum.

El cantautor farà un repàs a la seva obra de poesia musicada al Castell de Móra d’Ebre en el marc de la programació de Tast cantautors. La cita és aquest dijous 24 de maig, a les 16.30 h. Litterarum 2018

Toni Subirana en Zaragoza

Publicado el mayo 14, 2018

El cantautor prosigue su gira “30 años de canciones”

El póximo sábado 19 de mayo, Toni Subirana actuará por primera vez en Zaragoza. Para este encuentro el artista ha preparado un concierto antológico con canciones de toda su trayectoria profesional.

Cartel Toni Subirana

 

Fallece el padre de Toni Subirana

Publicado el abril 22, 2018

El pasado 15 de abril falleció, en su casa de la Diagonal de Barcelona, el  Doctor Manuel Subirana Cantarell, eminente médico en la especialidad de neurología

Doctor Manuel Subirana Cantarell

Doctor Manuel Subirana Cantarell

Su hijo estuvo acompañándole en su enfermedad hasta el último momento. D.E.P.

Publicamos aquí el soneto que Toni Subirana le dedicó en vida y que se utilizó en el recordatorio del funeral y el artículo que el diario La Vanguardia publicó en su sección de obituarios.

Leer obituario La Vanguardia

Sociedad Española de Neurología (SEN)

Real Academia Europea de Doctores

 Esquela de La Vanguardia

 

 

 

 

 

 

 

UN BESO MÁS

Padre e hijo en una foto reciente en el despacho del Dr. Subirana.

Padre e hijo en una foto reciente en el despacho del Dr. Subirana

Letra y música: Toni Subirana

 

No esperaré hasta el último momento,

a que me desampares noche y día,

para decirte que eres tú mi guía,

el ejemplo a seguir, mi fundamento.

 

No habrá una sombra de arrepentimiento

cuando me quede sin tu compañía,

si ahora te canto, en vivo y en vida,

lo que ayer sentí y que aún hoy siento.

Obituario publicado por La Vanguardia

Obituario publicado por La Vanguardia

 

Un beso más, “sólo uno más y basta”,

te pido ahora, en tu invierno, en mi otoño,

como te imploraba en el parvulario.

 

No quiero el corazón a media asta

para decirte que te quiero, ¡coño!

aunque tú a veces pienses lo contrario.

 

©Antonio Subirana

Recordatorio Dr. Manuel Subirana Cantarell.jpgweb

Cálido recibimiento en Madrid

Publicado el febrero 28, 2018

El 19 de enero y el 9 de febrero pasados, Toni Subirana presentó en los centros culturales El Greco y Fernando de los Ríos de Madrid respectivamente su nuevo espectáculo antológico “30 años de canciones” 

Toni Subirana al piano web

Toni Subirana con guitarra webUn público muy numeroso e intergeneracional acudió a las citas de Toni Subirana en Madrid paraToni Subirana saludo web disfrutar de su nuevo espectáculo, un concierto acústico en el que el cantautor repasa en aproximadamente una hora y media algunas de las canciones que han jalonado su carrera desde que en 1987 grabara en Madrid su primer disco con el histórico productor Rafael Trabucchelli. Toni Subirana, acompañándose al piano o a la guitarra evocó viejas canciones como Soy adict0, que abrió el espectáculo, o La primera vez; y temas tan aplaudidos de su repertorio como Por una tontería o Mamá y yo. Este último, por cierto, precedidio de un popurrí de canciones famosas dedicadas al personaje de la madre que hizo las delicias de un público que hasta se animó a cantar. Hubo también espacio para nuevas canciones, es el caso de Como ellos dos, canción dedicada a una historia de amor vista desde la perspectiva de más de cincuenta años de unión que Subirana interpretó acompañándose él mismo al piano.  Y también momentos para la repesca algún tema que había quedado inédito y algún poema como Me gustas cuando callas, de Pablo Neruda, musicado por el propio Subirana.

Próximos conciertos en Zaragoza y Asturias. Fechas muy pronto en esta web.

Conciertos antológicos en Madrid

Publicado el enero 11, 2018

El cantautor actuará en varios centros culturales de Madrid con su nuevo espectáculo 30 años de canciones, un repaso a su larga trayectoria artística

20170310 (188)

30 años de canciones

En diciembre de 1986 entré en un estudio de Madrid para grabar mi primer disco y en marzo del año siguiente lo presentaría en directo en La Cova del Drac de Barcelona. Tenía veintiún años y desde los catorce componía mis propias canciones por lo que la espera de siete años para poder escuchar grabadas en un álbum aquellas primeras composiciones se me había hecho interminable…Después de llamar a muchas puertas finalmente se me había abierto una grande. La discográfica Hispavox me ofreció un contrato para grabar mi L.P. de debut con el histórico productor Rafael Trabucchelli. Aunque muchos sueños de juventud (no todos) se han desvanecido desde entonces queda el trabajo de todos estos años: la publicación de unos cuantos discos más, muchos “bolos” y bastantes canciones…He pensado que sería una buena manera de celebrar estos treinta años con un concierto antológico, rescatando aquellas obras primerizas que algunos recuerdan como Las chicas de mi acera, La primera vez o Barcelona, Barcelona; mezclándolas con otras que llegaron después como Por una tontería, El amor en los tiempos del cole, Enriqueta o Mamá y yo; y sin olvidar mi trabajo de musicar poetas como Neruda o Sagarra, que me ha dado muchas satisfacciones, principalmente la de llevar mi música a muchos rincones de nuestra geografía. Sé muy bien que parte del repertorio no ha tenido mucha repercusión y por ello no escondo el deseo de dar una segunda oportunidad a algunos temas que pasaron desapercibidos y a otros que quedaron inéditos. Creo también que esta mirada al pasado ha de servir para coger impulso y pienso que me lo puede dar el compartir con el público el estreno de algunos temas que quizá formen parte de un disco…¡en directo!. Como no se trata hacer sonar el repertorio tal como fue grabado en su momento he decidido presentar estas canciones prácticamente desnudas, acompañadas al piano o a la guitarra que es tal como las concebí.

Toni Subirana

-Viernes, 19 de enero de 2018, a las 19 h.

Centro Cultural El Greco  

Calle de El Greco s/n  Madrid Teléfono 914 79 32 61

-Viernes, 9 de febrero de 2018, a las 19 h.

Centro Cultural Fernando de los Ríos

C/ Camarena, 10 Madrid Tel. 91 719 89 93

 

Emotiu concert de Nadal a Montbrió del Camp

Publicado el enero 09, 2018

El cantautor va actuar al Cinema Nou

Toni Subirana i Sara Rojo web

Toni Subirana webEl passat 7 de gener, Toni Subirana va acomiadar-se del Nadal amb un emotiu concert al Cinema Nou de Montbrió del Camp (Tarragona). L’actuació es va desenvolupar en el marc de la presentació del calendari cultural 2018 que ha preparat l’Ajuntament i que va comptar amb la presència de diversos regidors, com la responsable de l’àrea de cultura, Montse Buqueras, organitzadora de l’acte, i del propi alcalde, Vicenç Ferré, a qui agraïm les fotografies que il·lustren aquest reportatge. El cantautor, que al final del concert ens va confessar que  havia agafat un constipat i no estava en les millors condicions, va oferir, no obstant, sencer el repertori del seu disc “Toni Subirana canta la poesia del Nadal” davant un públic nombrós que omplia el local i que pel caliu dels seus aplaudiments, constatem que va sortir molt content. Bona sala i bons ambients de llums, controlats per Fede, el tècnic que  va sonoritzar el concert. Toni Subirana va interpretar les seves composicions en companyia de Sara Rojo, una jove violinista que va fer brillar les moltes parts instrumentals d’aquest programa. Aquesta excel·lent instrumentista ja havia acompanyat el cantautor en altres ocasions i també la podem sentir en moltes peces d’aquest CD nadalenc però era laprimera vegada que es presentaven tots dos sols, sense més músics, i el resultat va ser tan satisfactori que  els protagonistes ens van comentar que en el futur repetiran aquest format. Així ho esperem!

P.D. Els Reis els hi van deixar un parell d’ampolles de moscatell de la zona. Tot un detall!

 Toni i SaraToni i Sara finalToni SUbirana 2 web