El disc de Nadal de Toni Subirana

Publicado el diciembre 23, 2019

Contraportada CD Toni Subirana canta la poesia del Nadal

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En la muerte de Patxi Andión

Publicado el diciembre 18, 2019

Con motivo de la trágica muerte del apreciado colega, recupero aquí el perfil biográfico que

escribí para una enciclopedia del pop español, veinte años atrás

 

imagesPATXI ANDIÓN

Toni Subirana con Patxi Andión en un encuentro reciente

Toni Subirana con Patxi Andión en un encuentro reciente

Nombre auténtico: Francisco José Andión González

Lugar y fecha de nacimiento: Azpeitia (Guipúzcuoa), 6 de octubre de 1947

Año de debut: 1969

Álbumes grabados: 13

Mayor éxito: “Una, dos y tres”

Discográficas: Orlando, Movieplay, Philips, CBS, Crin

Bohemio, polifacético, sincero, incomprendido… son calificativos que siempre han acompañado a este cantautor que, aunque ha aparecido y desaparecido como el Guadiana, merece un lugar destacado en la canción de autor por su enfoque personal a la hora de componer temas que no pueden dejar indiferente y por su recia manera de interpretarlos.

Sus primeros años transcurrieron en Azpeitia y Ondárroa pero siendo aún niño se trasladó a Madrid con sus padres y sus tres hermanos mayores. La afición a cantar se le despertó a muy temprana edad, con sólo cinco años ya se presentó en público. Cuando aún era un adolescente, formó un grupo que interpretaba tonadas populares del folclore vasco. Más tarde se integró en algunos conjuntos de la primera hornada del pop español como Los Silvers y Los Camperos, aquellos que tenían su primera –y a veces única- oportunidad en las matinales del Price. Al acabar el bachillerato empezó la carrera de Ingeniería de Caminos que dejó abandonada en el tercer curso.  De la música no se podía vivir y pasó una temporada trabajando en un barco antes de recalar en París, en 1967. A la ciudad del Sena llegó en auto-stop, sus primeros recitales –por llamarlos de alguna manera- fueron en una estación de metro, cerca del Boulevard Saint Michel, donde cantó dos semanas. Cuando se le acabó el dinero entró a trabajar como “hombre de la limpieza” en una especie de “meublé” gay –no se llamaban así entonces-, el ambiente era demasiado sórdido y buscó algo más acorde con sus inquietudes artísticas. Lo encontró en un especie de cabaret llamado “La Candelaria” donde se cantaba canción sudamericana, allí actuó un tiempo haciendoimages (2) tres pases diarios y lo curioso es que le dejaron interpretar sus propias creaciones. En aquella sala Patxi Andión cosechó sus primeros éxitos con testigos de excepción como su admirado Jacques Brel, con el que incluso tuvo la oportunidad de charlar largamente una noche de alta graduación etílica o Philips Vitri -director del célebre “Bobino”, que tantos astros de la “chanson” acogía entonces- que le ofreció a Patxi el papel protagonista en una revista que debía estrenarse próximamente asegurándole, de paso, un contrato con la editora Barclay con la única condición de que fijara su residencia en París. Con aquella magnífica propuesta, Patxi ya tuvo suficiente para convencerse de que tenía un talento verdadero y rechazó la oferta para volver a su país con el sueño de triunfar en su propia tierra. Ya en Madrid intentó colocar sus canciones a otros intérpretes. Por esa época Mari Trini –a la que conoció por mediación de Luis Eduardo Aute, artista con el que compartía estudio en París- grabó temas suyos en su primer L.P. con la RCA, compañía que, viendo la valía del compositor, quiso ficharle como cantante a lo que él se negó pues el contrato coartaba demasiado su preciada libertad. Finalmente pudo plasmar –en unas condiciones más favorables- sus composiciones en un single que incluía los temas “Canto” y “La Jacinta”. Este último, dedicado a una prostituta, fue uno de los cortes más escuchados de su primer L.P. -“Retratos”-en el que exponía una galería de tipos humanos como “Esteban” o “Rogelio”. Particularmente mordaz era este último tema en el que se contaba la historia de un pobre paria que asciende de categoría social y “olvida” su origen humilde.  Disco de gran crudeza donde ya se advierten los rasgos más característicos de Patxi Andión, un cantante de voz cazallosa al que le gustaba llamar a las cosas por su nombre, algo que en aquella época resultaba del todo escandaloso y, por su puesto, censurable en el sentido más estricto del término. Aquel trabajo despertó el interés de la casa Philips que editó su siguiente álbum: “Once canciones entre paréntesis”. Entre ellas destacan “Samaritana” y “Veinte aniversario”, una crónica del desamor, del desgaste de una pareja que lleva dos décadas conviviendo: “Qué helada está la casa, será que está cerca el río, / o es que estamos en invierno / y están llegando / están llegando los fríos”. Tras el álbum “Palabra por palabra”, en 1973 apareció el trabajo que le consagró “A donde el agua” en el que sobresale “El maestro”, tema dedicado a un profesor de tendencias progresistas que se permite hablarles a los niños de “un tal Machado” y enseñarle otras cosas que no gustan a las descargaautoridades y a las personas de orden. Pero, sin duda, la canción más popular de aquel trabajo fue aquella cuyo estribillo decía: “una , dos y tres / una, dos y tres / lo que usted no quiera / para el Rastro es”. Esta cantinela de charlatán de feria se quedó en el oído de mucha gente que hasta entonces no había oído hablar del cantautor. Precisamente en el Rastro madrileño tenía el cantante su estudio…siempre le gustó la bohemia. Aquel mismo año salió a la luz un trabajo sugerido por la Real Academia de la Lengua Vasca en el que ponía música a una selección de poemas de Aitor Iparraguirre, poeta y músico del siglo XIX, guipuzcuano como el cantautor y también de talante aventurero. No fue la única ocasión en la que el intérprete recurría a la “musicación” de poemas, así en su siguiente álbum, “Como el viento del Norte” se atrevió con el lorquiano “Verde” que años despuésimages (1) también pondría en solfa Manzanita logrando un fuerte impacto. “El libro del buen amor” fue su álbum de 1975 en el que se recogían poemas del Arcipreste de Hita convertidos en canción, era además la banda sonora de la película de homónimo título en la que debutó como actor. Su compañera de reparto era la Miss Universo Amparo Muñoz con la que se casó poco después dando mucho que hablar a la prensa del corazón, sobre todo cuando llegó la separación matrimonial. En 1978 apareció “Cancionero prohibido”, su álbum más descarnado. Llamaban la atención algunos versos de la canción “Mi niñez” donde el cantautor evocaba el sabor agridulce de aquellos años infantiles con un lenguaje procaz: “Me largué de mi niñez / oliendo a coño y tabaco…”, la crítica convino que esta vez el autor había llegado un poco demasiado lejos. Parecía que su carrera había llegado a un punto muerto cuando en 1980 fue convocado por Nacho Artime para participar en el montaje del musical “Evita”, protagonizado por Paloma San Basilio y en el que él encarnaba el personaje del Ché. La figura del Ché Guevara estaba un poco metida con calzador, representaba la voz de la conciencia de Eva Perón pero, en rigor, no tenía una justificación histórica. Al principio el cantautor se lo tomó como un paréntesis -“casi como hacer una película”, dijo- pero el éxito superó todas las previsiones y marcó su carrera artística que en el futuro se desarrollaría prioritariamente en el campo de la interpretación cinematográfica. Paralelamente acabó sus estudios de sociología y llegó a impartir clases en la universidad.

En los ochenta sólo editó dos discos. De 1983 es “Amor primero”, título tomado de una canción que interpretó con la colaboración de Mocedades. El lenguaje algo soez que antes había empleado para retratar su infancia se tornaba aquí extremadamente correcto: “Ay amor, amor primero / y de segundo, tercero y cuarto / ay amor te quise tanto…”. En ese disco se incluía también “María” una versión de “La casa in riva al mare”, un tema de Lucio Dalla que años después también cantaría el brasileño Toquinho. De otro cantautor italiano, Francesco de Gregory, es el tema “General” que tuvo el honor de abrir su L.P. “El balcón abierto”. Tras este álbum se abrió un largo paréntesis que no se cerró hasta 1999 cuando editó “Nunca, nadie” en el que hacía una revisión de sus antiguos éxitos. En su presentación el cantante justificó así su prolongada ausencia del mundo discográfico: “Llegué a un punto en el que ya no miraba la vida desde mi propia perspectiva sino como los demás esperaban que la viera… pero uno es lo que es y no lo que hace y yo siempre me he sentido un músico”.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      ©Antonio Subirana

DISCOGRAFÍA

R-5753283-1401710484-8594.jpeg“Retratos” (1969)

(Movieplay)

Primer álbum del artista por el que desfilan una serie de personajes pintorescos como “La Jacinta”, “Esteban” o “Rogelio”. Canciones clásicas en el imaginario cantautoril.

descarga (1)“A donde el agua” (1973)

(Philips)

Fue el trabajo que le reportó una mayor popularidad, sobre todo gracias al tema “Una, dos y tres” dedicada al Rastro madrileño. Destaca también “El maestro”, retrato de un profesor de ideas progresistas.

descarga (2)“El balcón abierto” (1986)

(CBS)

Aunque la mayor parte del repertorio fue compuesto por el propio intérprete  en Madrid y Marbella, entre 1985 y 1986, los temas más promocionados fueron “General”, una adaptación de Francesco de Gregory que abría la cara A y “Si yo fuera mujer”, versión de un tema de Andrea Mingardi cuyo mensaje feminista provocaba un curioso contraste con la voz viril del intérprete. La grabación se llevó a cabo en Madrid aunque la mayoría de músicos eran extranjeros.

descarga (3)“Nunca, nadie” (1999)

(Crin)

Aunque se trata de una puesta al día de sus canciones más conocidas, algunas con letras reformadas, es para el autor “un trabajo lleno de dudas y propuestas que mira más al futuro que al pasado y que, básicamente, ayuda a pensar”.

Otros discos:

“Once canciones entre paréntesis” (Philips, 1971),“Palabra por palabra” (Philips, 1972), “Iparraguirre” (Philips, 1973), “Como el viento del Norte (Philips, 1974), “El libro del buen amor” (Philips, 1975), “Viaje de ida (Philips, 1976), “Cancionero prohibido” (CBS, 1978), “Arquitectura” (CBS, 1979), “Amor primero” (CBS, 1983).

Concerts de Nadal

Publicado el diciembre 04, 2019

Contraportada CD Toni Subirana canta la poesia del NadalEn els pròxims dies Toni Subirana portarà al seu concert de Nadal a les següents poblacions:

Dijous, 12 de desembre de 2019 a les 19 h. a GELIDA Sala d’actes de la Biblioteca Jaume Vila i Pascual

Divendres, 13 de desembre de 2019, a les 19 h. a IGUALADA, a la sala d’actes de la Biblioteca Central.

Dissabte, 14 de desembre de 2019, a les 17 h. a MADRID, a la sala d’actes del Cercle Català.

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Toni Subirana torna a cantar Sagarra en el 125è aniversari del naixement del poeta

Publicado el octubre 03, 2019

Aquest any 2019 es commemora el 125è aniversari del naixement de Josep Maria de Sagarra i 25 anys del disc monogràfic que Toni Subirana va dedicar al poeta. Amb aquest motiu el cantautor recupera aquest repertori que ha anat interpretant intermitenment al llarg d’aquests anys

 

Toni Subirana canta J.M. de Sagarra (web)El recital que tenim el plaer de presentar-vos suposa la presentació en directe d’un disc monogràfic -elContraportada edició original disc Toni Subirana canta Josep Maria de Sagarra primer que existeix- dedicat a la poesia de Josep Maria de Sagarra. Toni Subirana, nascut a Barcelona l’any 1965, va començar a musicar els poemes de Sagarra quan tenia només catorze anys. Més tard va dedicar-se a fer cançons de lletra i música pròpies, i deixà de banda la musicació de la poesia de Sagarra però no pas la seva lectura. L’any 1992 es capbussà novament en la tasca de posar música als versos de Sagarra fins a enllestir un repertori de setze títols on hi son representats pràcticament tots els llibres de cançons (”Cançons de rem i de vela”, “Cançons d’abril i de novembre”, ”Cançons de totes les hores”,”Entre l’Equador i els Tròpics”). Per a confegir aquest treball,Toni Subirana no ha escollit a l’atzar un grapat de cançons sinó que ha aprofundit en tota l’obra poètica i tota la prosa, així com en la biografia de l’escriptor amb el qual, com ell diu, ”ha conviscut ” durant l’elaboració d’aquest treball.

 La inspirada musicació, que beu de la font de la nostra cançó tradicional; la vibrant interpretació, plena de matisos i de força dramàtica; l’acurada producció, tant pels arranjaments del gran pianista Manel Camp com pels instrumentistes de primera fila que hi participen…Tot plegat fan d’aquest treball una obra sempre vigent i un punt de referència, a partir d’ara obligat, per a tots aquells que vulguin endinsar-se en la poesia d’un dels grans noms de la nostra literatura, alhora que descobreixen la vàlua d’un artista que està assolint importants èxits de públic i de crítica als molts indrets del nostre país on la seva veu ja s’ha fet escoltar.

Actuacions (llistat)

-Escoltar a Spotify

https://open.spotify.com/album/4tBRrjXNTfQq4KTnE7DOTe?si=W10Ap5ntSSG4NCAyG1hmXQ

-Comprar en iTunes

https://music.apple.com/es/album/toni-subirana-canta-a-josep-mar%C3%ADa-de-sagarra/610992831

-Dossier de premsa

La Vanguardia (01-11-1995)

El Periódico (02-11-1995)

La Vanguardia (24-12-1994)

El Periódico (24-12-1994)

La Mañana (17-11-1994)

Diari de Girona (12-11-1994)

El Punt (28-08-1994)

Diari de Girona (28-08-1994)

Diari de Tarragona (28-03-1994)

Revista Escena (Desembre 1994)

Avui Suplement Rock & Classic (01-11-1995)

La Vanguardia (31-10-1995)

El Punt (16-06-1995)

El Temps (09-05-1995)

Presència (30-04-1995)

Revista Amadeus 2 (Febrero 1996)

Revista Amadeus (Febrero 1996)

Baleares, Última Hora y Diario de Mallorca (16-01-1996)

Diario 16, El Día del Mundo y Baleares (16-01-1996)

Última Hora (11-07-1997)

Voz de Baleares (11-07-1997)

La Proa Diari del Baix Empordà (27-03-1998)

Regió 7 (15 i 17 -04-1999)

Diario de Ibiza (24-0-2001)

Vídeos

Enllaços vídeos Youtube

Pel camí dels horts

Des del llagut es veu el poble franc…

Fem un viatge sense cap raó…

Quina cosa més bella sentir des del llit…

Cap a la font camines…

Bon dia, bellugueig i blau marí…

En la muerte de Camilo Sesto

Publicado el septiembre 08, 2019

Hoy, 8 de septiembre de 2019, hemos amanecido con la triste noticia de la muerte de Camilo sesto. A modo de homenaje reproduzco aquí el perfil biográfico que escribí para una enciclopedia del pop español en el año 2000

 

Resultado de imagen de camilo sestoCAMILO SESTO

Nombre auténtico: Camilo Blanes Cortés

Lugar y fecha de nacimiento: Alcoy (Alicante), 16 de septiembre de 1946

Año de debut: 1971

Álbumes grabados: 19

Mayor éxito: “Vivir así es morir de amor”

Discográficas: Ariola

Entre el barroquismo escénico de Raphael y las maneras de “cantante de todalavida” de Nino Bravo , los primeros setenta trajeron la opción de Camilo Sesto que aportó a la canción melódica un cierto aire de renovación, era un chico guapo pero no exhibía virilidad, más que un cantante parecía un modelo de esos que aparecen fotografiados a la entrada de las peluquerías con pretensiones. En el aspecto artístico,  Camilo era capaz de cantar a todo pulmón pero también sabía susurrar, como si le cantara al oído a alguna de sus innumerables seguidoras.

Al principio muchos le llamaban Camilo Sexto –así con equis, incluso algún periodista escribía “Camilo VI”- y así debiera haber sido su nombre artístico que adoptó por ser el sexto hermano de la familia, pero dio la casualidad de que ya había un artista que usaba ese nombre y optó por Sesto –con ese- de similar sonoridad.

 Resultado de imagen de camilo sesto daysonLa pasión por la música se le despertó a muy corta edad –algo que suele ser habitual en la región levantina-, casi al mismo tiempo que su afición por la pintura que le sirvió para poder sobrevivir recién llegado a Madrid, donde recaló en el otoño del 65 buscando una oportunidad en el mundo de la música que se le resistió más de lo previsto. Iba cargado de ilusiones y vivió los primeros sinsabores del mundo del espectáculo. Cada dos por tres cambiaba de domicilio y tenía que aceptar trabajos muy por debajo de sus cualidades. Haciendo de tripas corazón, llegó incluso a actuar en los garitos más tronados -hoy se diría cutres- bailar como chico “go-go”. Sus primeros pasos como cantante fueron como integrante de conjuntos pop como los Dayson -unos “versioneros” que apenas tuvieron eco- y Los Botines, un grupo que gozó de cierta popularidad y del que salió en 1968 para cumplir el Servicio Militar. La irrupción en el panorama musical de Camilo Sesto como solista no tendría lugar hasta principios de los setenta cuando Juan Pardo le tomó bajo su tutela y le produjo su primer disco, un single de escasa repercusión que incluía “Llegará el verano” y “Sin dirección”. El primero de los títulos era del propio Juan Pardo. Mejor le fueron las cosas con su segunda entrega discográfica donde encontramos una adaptación pop de la popular “Canción de cuna”, de Brahms –la que se escucha inevitablemente en las cajitas de música de los bebés- y que se tituló “Buenas noches”. Poco después participó en el espacio televisivo “Canción 71”, aunque su pasó por el programa no le reportó grandes satisfacciones, en cambio pocos meses después gozaría del reconocimiento de la crítica que le premió en el Festival de la Canción del Atlántico, celebrado en Tenerife. Antes de cerrar el año cosechó su primer impacto discográfico con el comercial “Ay, ay, Rosseta”. Pero su primer gran éxito llegó al año siguiente con un tema de su propia inspiración, “Algo de mí”, que dio título a su primer disco de larga duración y le abrió las puertas del mercado sudamericano. El camino ya estaba allanado y Camilo  no tardó en alumbrar un segundo álbum, “Sólo un hombre”, que albergaba otro tema a tener en cuenta, “Amor, amar”, cuya letra escribió su amiga –y según la prensa rosa de entonces, “algo más”- Lucía Bosé que además de su faceta de actriz tenía inclinaciones poéticas. Precisamente la carrera de su hijo Miguel le debe a Camilo el primer impulso.

Resultado de imagen de camilo sesto La consagración definitiva le llegó en 1973 con la canción “Todo por nada”  y “Algo más” que dio título a su tercer álbum. Poco después editó “Camilo” y “Amor libre”, en 1974 y 1975 respectivamente. Los éxitos más importantes de esta etapa son “Ayudadme” “Jamás” y “Melina”, esta última dedicada a la actriz griega Melina Mercouri. Por entonces ya había conquistado muchos países de Sudamérica y su voz había penetrado también en Japón y algunos países europeos, principalmente Alemania y Holanda.

Camilo Sesto era por entonces un ídolo de jovencitas que le asediaban a todas horas, pero aún no había conseguido el aplauso unánime del público adulto y deResultado de imagen de camilo sesto la crítica. Lo obtuvo a raíz del estreno de la adaptación española de la ópera rock de Tim Rice y Andrew Lloy Webber, Jesucristo Superstar que él estrenó como protagonista a finales de 1975, al poco de morir Franco. Realmente bordó el personaje de Jesucristo exhibiendo unas cualidades vocales y escénicas muy considerables. Compartía escenario con Ángela Carrasco que también destacó por su interpretación en el papel de María Magdalena. La obra se mantuvo mucho tiempo en cartel en el teatro Alcalá Palace de Madrid y algunas piezas del espectáculo las incluyó en sus presentaciones en directo como el número de “Getsemaní” que concluía con un apoteósico final, con el intérprete hincado de rodillas.

En 1976 obtuvo el premio “al cantante más popular” y volvió a alcanzar los primeros puestos de las listas con “Mi buen amor”. En esta época los discos se sucedieron con suma regularidad: “Memorias”, “Rasgos”, “Entre amigos” y “Sentimientos”… En el último de los citados, de 1978,  encontramos la balada “El amor de mi vida” y “Vivir así es morir de amor”, un impetuoso tema que con el tiempo sería su número más recordado. De este disco de vendieron 200.000 copias, una cifra altísima entonces. Del 78 al 83 fue encadenando un disco con otro con buena aceptación aunque sin generar la misma pasión entre sus fans, que fueron creciendo con él, mientras que la nueva generación de adolescentes mostraban sus preferencias por Miguel Bosé que, paradójicamente, fue durante un tiempo su protegido. Sin embargo aún le llegaban reconocimientos como el Premio Disco Latino por los diez millones de discos vendidos en todo el mundo a lo largo de su carrera. La prensa del corazón empezó a preocuparse más por su vida personal que por sus éxitos artísticos y eso fue contraproducente para su carrera. Mucho se habló entonces del hijo que tuvo, fruto sus relaciones con una mejicana, al que Camilo dedicaría su atención, hasta el punto de afirmar en 1986 que se retiraba de la canción para poderle dedicar todo el tiempo al pequeño. “De continuar estaría mintiéndome una vez más y ya no quiero más mentiras en mi vida”, afirmó entonces. La verdad es que sus últimos discos no habían tenido en España la repercusión deseada y esto también influyó en que el intérprete trasladara su residencia a Miami, sin que en España se tuvieran noticias de él, sólo circulaban rumores malintencionados que hacían conjeturas sobre su voluntario aislamiento.  Volveríamos a saber de sus andanzas en 1991 cuando regresó a su país para presentar un nuevo álbum, “A voluntad del cielo”, en el que se incluían como temas destacables “Amor mío ¿qué me has hecho?” y “Bienvenido amor”. Según afirmó el propioResultado de imagen de camilo sesto artista el motivo de su vuelta no era sólo divino, lo hacía también por su hijo que deseaba ver a su padre en activo. Su vástago apareció fotografiado con su famoso progenitor en la contraportada del siguiente álbum que editó el intérprete tres años después, “Héroes de amor”. Ni este ni el anterior L.P. sirvieron al cantante para reverdecer laureles. Sin embargo, poco después volvió al primer plano de la actualidad, pero no por razones artísticas sino por sus apariciones en programas de humor de dudoso gusto en los que él se prestaba a participar, aunque fuera ofreciendo una imagen algo patética, para escarnio de algunos irrespetuosos presentadores. Es lamentable que artistas que han vivido días de gloria sean utilizados cuando llegan a sus momentos más bajos para llenar programas de entretenimiento banal. Sin embargo, a él no parecía preocuparle el tema: “Sé que hay quien piensa que soy víctima de mi personaje, pero se equivocan…”. De todas formas, quien tuvo retuvo y es difícil ensombrecer del todo la carrera artística de alguien como Camilo que en sus mejores momentos arrastró un público numeroso y entusiasta. Prueba de ello es que a finales de los noventa muchos jóvenes aceptaron con placer -y como nuevos- temas como”Vivir así es morir de amor” que se escuchó mucho –incluso en las discotecas- a raíz de la publicación del antológico “Camilo superstar”. El cantante afirmó entonces con motivo de su retorno: “No vengo a salvar el planeta, que quede claro, pero sí a colaborar, dentro de los que esté en mi mano, para que haya más amor en el mundo”.

©Antonio Subirana

DISCOGRAFÍA

 

Resultado de imagen de camilo sesto algo de mí “Algo de mí” (1972)

(Ariola)

Fue su primer L.P., no tuvo de entrada muy buena acogida pero cuando parecía destinado al olvido empezó a alzar el vuelo y en el verano de 1972 llegó al número uno de las listas de éxito. La canción que le dio título es el tema más representativo de la primera etapa del cantante alcoyano.

 

Resultado de imagen de camilo sesto jesucristo superstar “Jesucristo Superstar” (1975)

(Ariola)

Esta adaptación española de la famosa ópera-rock no desmerece en nada a la original. La interpretación de Camilo Sesto convenció a un público adulto que de otra manera no se hubiera fijado en el intérprete. También participa Ángela Carrasco que estuvo muy bien en el papel de María Magdalena. El número más importante de los interpretados por Camilo es “Getsemaní”.

 

Resultado de imagen de camilo sesto sentimientos“Sentimientos” (1978)

(Ariola)

Puede considerarse su último álbum de éxito. A destacar los temas “El amor de mi vida” y “Vivir así es morir de amor”. Este último es el tema de su repertorio que mejor ha resistido el paso del tiempo.

 

Resultado de imagen de camilo superstar“Camilo superstar” (1999)

(Ariola)

Esta recopilación, en la que encontramos lo más brillante del repertorio del artista, fue objeto de un importante lanzamiento que se saldó con unas ventas sorprendentes. Lo curioso es que su edición no contentó únicamente a las quinceañeras de antaño sino a un público juvenil de ambos sexos.

 

Otros discos:

Nota: No se incluyen recopilaciones.

“Sólo un hombre” (Ariola, 1972), “Algo más” (Ariola, 1973), “Camilo” (Ariola, 1974), “Amor libre” (Ariola, 1975), “Memorias” (Ariola, 1976), “Rasgos” (Ariola, 1977), “Entre amigos” (Ariola, 1977), “Horas de amor” (Ariola, 1979), “Amaneciendo” (Ariola, 1980), “Más y más” (Ariola, 1981), “Con ganas” (Ariola, 1982), “Camilo (en inglés)” (Ariola, 1983), “Amanecer 84” (Ariola, 1984), “Agenda de baile” (Ariola, 1986), “A voluntad del cielo” (Ariola, 1991), “Amor sin vértigo” (Ariola, 1994).

 

 

Concert a Vilanova del Vallès

Publicado el agosto 25, 2019

mde

Concert a Tordera

Publicado el julio 22, 2019

Cartell FESTIVAL MULTIPOLAR 2019 Sessió 24 JULIOL

En la muerte de Doris Day

Publicado el mayo 13, 2019

Con motivo de la muerte de Doris Day, el 13 de mayo de 2019, recupero a modo de homenaje la biografía que escribí en 1995 y que fue publicada en Portugal.

 

DORIS DAY 

LA NOVIA DE AMÉRICA

Doris Day nunca fue el prototipo de mujer que despierta el deseo. Sin embargo, llegó a ser la novia más deseable de América. Con una voz cristalina y una habilidad poco común para dominar múltiples parcelas del espectáculo, fue la estrella indiscutible de una América algo mojigata que veía en ella la mujer que nunca se pasaba de la raya. Sólo sus pecas y la manera de apartarse con un soplo el flequillo de la frente, le daban un aire de inocente rebeldía.

 

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La bailarina que no pudo ser

Dorothy Von Kappelhoff -este es su verdadero nombre- nació el 3 de abril de 1924 en Cincinnati, Ohio.

Su padres, William y Alma Sophia, se separaron cuando ella era una adolescente. Él era un buen pianista que se ganaba la vida dando clases de órgano y de violín y albergaba la ilusión de que su hija se dedicara también a la música clásica; ella era ama de casa, tenía una admiración sin límites por la actriz Doris Kenyon y por eso le impuso ese nombre a su hija, con la esperanza de verla un día convertida en una estrella del espectáculo.

Doris iba para bailarina profesional, a los cuatro años empezó a tomar clases de ballet clásico y a los doce entró en la compañía de Franchon y Marco, después de ganar un concurso para nuevos talentos junto a un joven bailarín llamado Jerry Doherty. Con ese  grupo de baile, en el que también se encontraba su hermano Walter, realizó Doris sus primeras tournées. En uno de los viajes sufrió un aparatoso accidente de coche que le causó varias fracturas de gravedad en la pierna derecha. Este desgraciado suceso le obligó a despedirse del mundo de la danza pero no del espectáculo, quería ser artista a toda costa.

Obligada a desplazarse en una silla de ruedas, pensó que para cantar no necesitaba moverse y descubrió que tenía buena voz. Fue entonces cuando su padre volvió a aparecer por casa para darle lecciones de música y educar su voz. Doris aliviaba de esta forma las tediosas horas que pasaba inmóvil reponiéndose de las múltiples operaciones a las que se tuvo que someter y contrarrestaba así la pesadez de las sesiones de rehabilitación con la alegría que le proporcionaban sus progresos vocales.

Ese grave contratiempo frustró sus ambición de llegar a ser una gran bailarina pero le desveló unas ocultas posibilidades como cantante que seguramente no hubiera descubierto de no ser por aquel desgraciado accidente…nunca hay mal que por bien no venga.

Cuando su padre creyó que ya había “despertado” aquella voz, determinó que prosiguiera sus clases con una profesional del canto, la profesora elegida fue Grace Reine.

 

El “día a día”

Sus progresos físicos y musicales fueron muy rápidos y pronto empezó a frecuentar una emisora local donde tuvo la suerte de que le escuchara el director de orquesta Barney Rapp. Este la colocó como vocalista en su banda y la dio a conocer desde el escenario del “Little club”, de Cincinnati, donde cobró su primer dinero por cantar. Fue precisamente Rapp quien le sugirió cambiar su apellido por uno de más fácil pronunciación. Uno de los números más aplaudidos de Doris con la orquesta de Rapp era el tema “Day by day”  -que más adelante grabaría con Les Brown- y de esa canción tomó su nombre artístico.

Todo esto pasaba en los años de la segunda guerra mundial. La voz cristalina de Doris, unida a su aire angelical, era un soplo de esperanza para una población ávida de sueños.

Doris Day respondía en esta época al tópico de “artista con madre”. Su mamá era quien le acompañaba a todas partes, velando por que su hija no se apartara del camino recto. Supervisaba sus contratos y hacía todo lo posible porque su hija fuera justamente compensada por su arte.

Después de la orquesta de Rapp, estuvo un tiempo con Fred Waring y los Pensylvanians donde coincidió con el ya veterano Rudy Vallee, uno de los primeros “crooners” de los que se tiene noticia.

 

IMG_20190513_204442_resized_20190513_084649622Un viaje sentimental

Por esa época conoció a Al Jordan, trompetista de la orquesta de Jimmy Dorsey, que acabaría por convertirse en su primer marido. Es en este punto de la historia donde surge la primera contradicción entre la vida personal de Doris y la imagen que de ella tenía el público. Pocos de sus seguidores se enteraron entonces de que aquella señorita de intachable moral había sido madre en 1942, un año antes de contraer matrimonio con Jordan. Según se supo después, Al era un perfecto tirano y Doris logró escapar de sus garras sin llegar a cumplir el primer aniversario de boda. El hijo de aquel matrimonio, Terry, sería con los años administrador de una pequeña productora de cine propiedad de su madre. Al parecer, la relación financiera materno-filial acabó en los tribunales.

Mientras su vida sentimental se había complicado, su estilo había ido ganando adeptos gracias a sus apariciones en el programa de radio que conducía el actor Bob Hope y a su paso por diversas orquestas entre las que cabe destacar la de Bob Crosby, hermano del famoso “crooner”, con la que estuvo actuando una breve temporada en el “Strand theater” de Nueva York. Fue allí donde conoció a Les Brown, que sería el músico que sabría sacar el mejor partido a su voz. Con su orquesta estuvo actuando en el casino de Glen Island y realizó sus primeras grabaciones discográficas entre las que se encuentran temas como  “Let’s be Buddies”, “Barbara Allen” , “Easy as a pie” y “Dig it”. Aunque estos temas sorprendieron gratamente a los buenos aficionados, no constituyeron un éxito popular. Este llegaría, tras divorciarse de Al Jordan, con un tema editado por Columbia en 1944, “Sentimental journey”, del que se vendieron más de un millón de ejemplares. La etapa con la orquesta de Les Brown fue la más interesante de su carrera musical en tanto en cuanto refleja la auténtica dimensión de Doris Day como cantante. Su riqueza de matices y su depurada técnica vocal, así como la perfecta compenetración con la orquesta son palpables en temas como “Come to baby, do!”, “Sooner or later” o “There’s good blues tonight”.

Poco a poco había ido recuperándose de sus fracturas en la pierna y decidió matricularse en una escuela de danza de Nueva York con la intención de volver a bailar como una profesional, algo que consiguió en poco tiempo, gracias a su gran fuerza de voluntad.

A los veintidós contrajo su segundo matrimonio, nuevamente  con un músico, esta vez el saxofonista George Weidler . Esta unión también naufragó a los pocos meses.

 

Hollywood, Hollywood

En 1948 Doris decidió marcharse a Hollywood, ante la insistencia de su madre que siempre quería ver a su hija en un puesto más alto.

Tenía ya hecho un nombre en el mundo de la canción y no le fue difícil obtener actuaciones en las salas más lujosas.

Sólo le faltaba dar el salto al mundo del celuloide y en poco tiempo lo consiguió gracias al director húngaro Michael Curtiz que le dio el papel protagonista de  “Amor bajo cubierta” (“Romance in the sea”) (1948), la película que en un principio debía protagonizar Betty Hutton pero que  no pudo hacer al quedar  embarazada. Doris tuvo en ese film el vehículo idóneo para desplegar sus habilidades en el canto y la danza, y de paso estrenarse como actriz, faceta en la que resultó muy convincente, aunque no llegó a tener un éxito masivo.

Doris tenía todos los números para ser la futura estrella que la Warner Bros necesitaba. Pero no una estrella inalcanzable sino asequible y doméstica. Era la buena chica, comprensiva y risueña, que todos querrían tener como novia. Todo lo hacía bien,  actuaba, cantaba y bailaba con la misma facilidad que una casta ama de casa limpiaba, planchaba y guisaba. Además lo hacía sin esfuerzo aparente, daba la impresión de que para ella todo fuera coser y cantar.

Las películas de éxito empezaron a sucederse a un ritmo vertiginoso : “My dream is yours” (1949), también dirigida por Michael Curtiz ; “It’s great a feelling” (1949),   de David Butler, el director que la dirigiría en más ocasiones ; “Young man with a horn” (1950) ; “Tea for two” (1950), basada una opereta de los años veinte titulada “No, no, Nanette”; “”West point story” (1950); “Storm warning” (1950), de Stuart Heisler; “Lullaby of Broadway” (1951); “On moonlight bay” (1951), dirigida por Roy del Ruth; “Starlift” (1951); “I’ll see you in my deams” (1951); “April in Paris” (1952);   “By the light of the silver moon” (1953); “Calamity Jane” (1953); “Young at heart” (1954), dirigida por Gordon Douglas; “Love me or leave me” (1955), de Charles Victor; “The man who knew too much” (1955), de Alfred Hitchcock ; “The Pyjama game” (1959), “Pillow talk” (1959), “Jumbo” (1962)…

 

Millonaria y arruinada

Como cantante siguió grabando discos de éxito. Acostumbrada a verse en el cine acompañada de imponentes galanes, buscó entre los crooners del momento IMG_20190513_204508_resized_20190513_084650340su oponente ideal y así grabó sucesivamente dúos con Johnny Ray (“Let’s walk that away”) y con Frankie Laine (“Sugarbush”).

Inolvidables son sus interpretaciones de “Embracable you”, la célebre composición de George e Ira Gershwin; “Crying my heart out for you”, “Because you’re mine”, etc.

Esos años de gloria y de éxito comercial se debieron en gran medida a las buenas artes de Marty Melcher, un productor de cine que en 1951 se convirtió en su tercer marido. Él fue quien dio el nuevo impulso que necesitaba la carrera cinematográfica de Doris Day, consiguiéndole un fabuloso contrato con la Metro Goldwyn Mayer.

A pesar de que este matrimonio resultó muy rentable en el terreno artístico -para ella- y en el económico -para él-,  también se frustró.  A diferencia de lo que había ocurrido anteriormente, en esta ocasión el final no fue el divorcio sino la muerte de Melcher, acaecida en 1968.

Melcher había velado por los negocios de su esposa y ambos habían visto aumentar su fortuna considerablemente. Cuando ella enviudó, unos desaprensivos gestores intentaron sacar tajada del patrimonio y Doris Day pasó de millonaria a arruinada en muy  poco tiempo, el mismo que tardó en recuperar judicialmente sus propiedades, que incluían pozos de petróleo, hoteles, una editorial musical, una productora de cine y hasta una cadena de heladerías.

Su último éxito discográfico fue “Move over Darling”, compuesto por su hijo Terry, y su última película “Déjame sitio, encanto” (1964). Este era el film cuyo rodaje se había visto interrumpido por la inestabilidad de su inicial protagonista, Marilyn Monroe, y que finalmente había quedado inconcluso debido a la muerte de la sex-symbol en 1962. Tras unas lógicas adaptaciones en el guión, Doris Day  interpretó el papel que debiera haber hecho la malograda actriz.

Después de ese rodaje, Doris Day se retiró a su mansión de Malibú y sólo salió de allí para cumplir un contrato firmado por su difunto marido con una cadena de televisión. El resultado fue una serie de programas que, con el título de “El show de Doris Day”, le mantuvieron ocupada hasta 1974.

En 1976 publicó sus memorias donde dejaba al descubierto las sorprendentes diferencias que existían entre su vida en la ficción y su vida real. Ese mismo año se casó con Barry Comden, pero las infidelidades de él dieron al traste con este cuarto matrimonio.

A partir de ese momento sólo aparecería en público en algún acto humanitario, como el  pase privado de “Calamity Jane” que, en 1993, ofreció en su propia residencia con fines benéficos.

 

images“Qué será, será”

 Curiosamente, la canción que tenemos más asociada a Doris Day no pertenece a una película musical sino a un film de suspense dirigido por el maestro del género, Alfred Hichcock.

“Whathever will be, will be” no era una simple canción de relleno en la película “El hombre que sabía demasiado” (“The man who knew too much”), tenía un papel fundamental en el argumento ya que gracias a ella la protagonista recuperaba a su hijo en el momento cumbre de la filmación. Ese tema llegaría al número uno en 1956 y se convertiría en uno de los clásicos de la canción popular.

Otras películas que debemos destacar por su interés musical son “Romance in the sea” (1948), que incluye “It’s magic”, su primer éxito musical en el cine; “Lullaby of Broadway” (1951) que cuenta con un buen ramillete de canciones de Cole Porter y George Gershwin; “April in Paris”, con excelentes temas de Sammy Cahn y Vernon Duke; “Calamity Jane”, de la que salieron éxitos tan importantes como “Black hills of Dakota” y “Secret love”.

Mención especial merece “Young at heart”, en la que interpreta junto a Frank Sinatra la canción que da título al film -de Johnny Richards y Carolyn Leigh-, además de otros temas sin desperdicio como  “Someone to watch over me”, de Gershwin ; “Just one of those things”, de Cole Porter y “One for my baby”, de Harold Arlen y Johhnny Mercer.

Cabe señalar también, por su aliciente musical, “Young man with a horn” (1950), inspirada en la biografía del genial trompetista Bix Beiderbecke, y “Love me or leave me” (1955) basada en la vida de la cantante de Ruth Etting.

©Antonio Subirana

Concert de Sant Jordi

Publicado el abril 25, 2019

IMG-20190424-WA0014Toni Subirana va oferir un concert a Les Cabanyes, a l’antiga Església de Sant Valentí. El cantautor va interpretar Sant Jordi. Les Cabanyes 2019poemes musicats de Joan Maragall, Neruda o Josep Maria de Sagarra, autor de qui aquest 2019 es commemora el 125è aniversari del seu naixement. Un públic molt sensible i acollidor, entre el qual hi havia rapsodes que van participar a la primera part de l’acte, va aplaudir  al cantant que també va interpretar també cançons de lletra i música pròpies.

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Diez años sin Mari Trini

Publicado el abril 06, 2019

El 6 de abril de 2009, en el hospital Morales Meseguer, de Murcia, fallecía Mari Trini. La conocí a finales de los ochenta en el Parque de atracciones de Montjuïc cuando racalaban en su escenario grandes artistas y luego me la crucé en alguna ocasión en Ibiza. Con motivo del décimo aniversario de su muerte reproduzco aquí el texto que escribí para una colección dedicada al Pop español que escribí en el año 2000

images (1)MARI TRINI

 Nombre completo: María de la Trinidad Pérez-Miravete Miller

Lugar y fecha de nacimiento: Caravaca de la Cruz (Murcia), 12 de julio de 1947

Año de debut: 1963

Álbumes editados: 23

Mayor éxito: Amores

Discográficas: Pathé-Marconi, RCA, Hispavox, Espectacular, Divucsa

Una larga enfermedad durante la infancia es determinante para cualquier ser humano. Todo lo que nos sucede de pequeños es crucial en nuestro futuro pero si es algo anómalo como una prolongada convalecencia, aún más. Esto es lo que le sucedió a Mari Trini que a los siete años contrajo una infección de riñón que le mantuvo postrada en cama durante seis años.

Aunque nació en un pueblo de la provincia de Murcia, la mayor parte de su infancia y adolescencia transcurrió en su casa de Madrid, donde vivió endescarga (1) compañía de sus padres y tres hermanos menores. Durante el tiempo que duró su dolencia asistió intermitentemente a un colegio de monjas, pero la muchacha estaba acostumbrada a vivir en un mundo de adultos y entre sus compañeras de la escuela no podía evitar sentirse desplazada. En aquellos años difíciles tuvo como fiel compañera una guitarra con la que empezó practicar los primeros acordes hasta que la familia, al percatarse de su afición musical, decidió buscarle un profesor que resultó ser Fernando Arbex, que en el futuro se convertiría en el alma de Los Brincos y en un exitoso compositor. Con él empezó a tocar las canciones de los Everly Brothers que le hacían más llevadera la enfermedad de la que quedaría prácticamente restablecida a los quince años. Con sus pocos conocimientos musicales, pero con mucha ilusión, se presentó a varios concursos para artistas debutantes, pero su estilo, que entonces ya era bastante melodramático, no respondía a lo que en aquellos tiempos se esperaba de una jovencita y tuvo sus primeras decepciones. La primera persona importante del mundo artístico que creyó en ella fue Nicholas Ray –conocido sobre todo por ser el director de “Johnny Guitar” y de “Rebelde sin causa”, el film que mitificó a James Dean-  que entonces era propietario en Madrid de un local nocturno llamado “Nika´s”. El cineasta la tomó bajo su tutela y la envió a Londres, la capital entonces de la música pop. Gracias a las recomendaciones de Ray, Mari Trini hizo algunas apariciones en un show que Peter Ustinov tenía en la BBC. Aquellos años en la capital británica no dieron el fruto apetecido en la carrera musical de la artista aunque le sirvieron para conocer el mundo artístico desde dentro y saludar a algunos astros de la música y del cine. Pero la cantante sentía que su sitio no estaba allí, no se sabe si Ray perdió el interés en su protegida pero el caso es que un día Mari Trini le perdió la pista y decidió volar a París, de pequeña había estudiado francés y se sentía fascinada por la obra de las grandes estrellas de la “chanson”, un género que se aproximaba más al estilo musical que quería desarrollar. De los dieciséis a los veintiún años Mari Trini vivió en la ciudad del Sena pero su carrera musical avanzaba muy lentamente y debía compaginarla con trabajos más prosaicos para ganarse el sustento. A aquella época pertenecen sus primeras grabaciones, algunos singles y un L.P. titulado “Bonne chance” donde se incluía un tema de su cosecha titulado “Ce n’est pas moi” que años más tarde conocería un gran éxito en su versión española (“Yo no soy esa”). Pero todo esto es la prehistoria de la Mari Trini que en España empezó a conocerse a partir de un disco que editó la RCA y en el que dominaban composiciones ajenas de nuevos valores como Juan Carlos Calderón, Patxi Andión y Luis Eduardo Aute de quien se seleccionaron las dos canciones que figuraban en el primer single “El alma no venderé” y “No sé que pasará”. Como anécdota cabe reseñar que esta última fue la primera canción que escribió Aute. Mari Trini introdujo en España el concepto de intérprete seria, alejada de la frivolidad. El mundo de la cantautoría española estaba aún en pañales y tiraba a progre, mientras que el de la canción ligera estaba dominado por intérpretes excesivamente anacrónicos, ella encontró el punto justo entre ambos. Sus canciones decían cosas pero se sustentaban en melodías inspiradas y fáciles de retener, envueltas en unos arreglos consistentes. Aquel disco fue un primer paso que apuntaba lo que Mari Trini podía dar de sí y que pudo constatarse en su siguiente álbum, “Amores” ante el que se rindió la mayor parte de la crítica y un público muy numeroso. Fue su primer disco para Hispavox donde trabajó junto a Rafael Trabucchelli que potenció su talento como compositora y supo entender muy bien el tipo de producción que necesitaba la artista. Aquel álbum albergaba un puñado de excelentes canciones arregladas por Waldo de los Ríos que se convertirían en clásicos, como la que daba título al L.P. y otras inolvidables como “Mañana” y “Cuando me acaricias” que aparecieron en single. Quedó como una obra histórica de la música pop española y en su carrera pesó como una losa, para bien, porque gracias a ella pudo consagrarse como una primera figura, y para mal porque nunca podría superarlo en futuras producciones. Sin embargo, su siguiente álbum, “Escúchame”, no decepcionó en absoluto, contaba con varios números fuertes como el mencionado “Yo no soy esa” o “Yo confieso”. En ese álbum figuraban también versiones del repertorio de Édith Piaf, Gilbert Bécaud y Jacques Brel. La más célebre de este último, “Ne me quitte pas”, incluida  en el álbum “¿Quién?”, de 1974, pasaría a ser un tema fundamental en el repertorio de la artista en directo, aunque en la grabación discográfica peca de sobreactuación. Pero antes de ese trabajo aparecieron “Ventanas” –un disco muy digno en su conjunto pero sin temas de impacto- y “L’automne”, un álbum con destino al mercado francófono en el que se incluía una selección de temas de la cantautora adaptados al francés y que tuvo continuidad en otro L.P. al año siguiente.

descargaEn la segunda mitad de los setenta los álbumes de Mari Trini empezaron a acusar una cierta merma de las facultades de la artista como autora. La exigencia de un disco por año –en Hispavox se seguía a rajatabla- resultaba quizás excesiva para Mari Trini y, aunque seguía arrastrando público a sus actuaciones, sus discos no generaban tantos éxitos. En 1977 con el comercial “Te quiero con locura”, la artista se encaramó a las listas de éxitos. Empezaba así una nueva etapa en la que los singles tuvieron más peso, en detrimento de los discos de larga duración. Periódicamente aparecían temas de impacto comercial que se escuchan a todas horas en las emisoras de radio y se bailaban en las discotecas cuando tocaban “los lentos”. Canciones sentimentales, inteligibles por todos los públicos, que huían algo del tono lúgubre de sus antiguas baladas. Eran más “lights” pero se escuchaban con agrado: “Estoy pensando en ti” (1978), Ayúdala (1979), “Soy un caso perdido” (1980), “Te amaré, te amo y te querré” (1981)…sin embargo, en los álbumes que contenían esos temas se advertía demasiado material “de relleno” y un empeño por modernizar el envoltorio musical donde dejó su huella Danilo Vaona, productor italiano que entonces trabajó con muchos artistas españoles. De 1982 es “Una estrella en mi jardín” que fue un éxito incontestable, aquel tema de títuloimages (2) surrealista le devolvió al primer plano de la actualidad. Dos años más tarde editó un disco en el que daba su visión de boleros mejicanos y rancheras, “las canciones que cantaba de pequeñita” según sus propias palabras. La brillante producción corrió a cargo de Maryní Callejo –pianista y directora del grupo que acompañaba a la artista en directo-  que firmó junto a Jesús Gluck los cuidados arreglos de aquel disco. Tras este trabajo que pasó bastante inadvertido, en 1985 apareció un álbum grabado en vivo que reflejaba fielmente el magnetismo que la artista poseía en escena. No obstante, su compañía creía en ella como artista de fondo de catálogo pero no como una apuesta de futuro. En 1986 Hispavox se fusionaba con la multinacional Emi y empezaba una nueva etapa en la que sólo estaba interesada por promocionar a grupos juveniles y se sentía incómoda con figuras de “toda la vida” como Alberto Cortez o Mari Trini. Así, los últimos trabajos de estos artistas  parecieron ser el fruto de un compromiso contractual y no de un proyecto en el que las dos partes se hallasen ilusionadas.  En 1987 “En tu piel” ponía fin a una relación de diecisiete años entre la artista y su casa de discos. Harta de que la gente tuviera de ella una imagen excesivamente seria y recatada decidió mostrarse más “sexy” en la portada. Pocos meses antes la revista “Interviú” había publicado unas fotos en que la artista aparecía mostrando su cuerpo en una playa de Ibiza -la cantante suele pasar en la isla largas estancias-, Mari Trini parecía empeñada en demostrar que ella también podía ser atractiva, como si su imagen fuera la culpable de que el público le diera la espalda. Cuando un intérprete de la categoría de nuestra protagonista pasa de moda lo más sensato es esperar a que la moda vuelva a pasar por él, pero a veces no se tienen los medios o la paciencia para soportar ese “impasse” y el artista hace cosas que le restan la credibilidad que tantos años le ha costado ganar. “En tu piel” fue producido por Rafael Trabucchelli que, siguiendo su costumbre de adaptar temas clásicos, convirtió en canción la “Sonata Patética”, de Beethoven. (“Te juré”). Esta pieza ya había sido llevada anteriormente por Billy Joel al terreno del pop con el título “This night”. En los arreglos de aquel disco colaboraba el guitarrista Rafael Martínez que cuando la artista se quedó sin casa de discos le dio cobijo en Espectacular, el sello discográfico de corta vida que creó el propio músico. Tras un álbum doble de éxitos que tuvo una excelente acogida, en 1995 recaló en Divucsa donde pudo grabar algunos temas inéditos y sus temas de siempre.

El público no la olvida y sus compañeros de profesión tampoco, pero Mari Trini hace tiempo que no se prodiga en los escenarios que es donde puede demostrar mejor sus habilidades. La industria musical española ingrata con los artistas que no venden discos, aunque tengan un brillante historial a sus espaldas y Mari Trini, hoy por hoy, no tiene la posibilidad de actuar en público con la dignidad que merece una artista como ella que reúne méritos suficientes para figurar en un puesto destacado de la historia de la canción popular española.

 ©Antonio Subirana

DISCOGRAFÍA

 “Amores” (1970) (Hispavox)

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El disco que la descubrió y la consagró al mismo tiempo. LP imprescindible, con brillantes arreglos de Waldo de los Ríos. Echando una ojeada a los títulos que lo componen, parece que se trate de un álbum de “Grandes éxitos” (“Amores, “Cuando me acaricias”, “Un hombre marchó”, “Mañana”, “Vals de otoño”, “Si no te vas con la tarde”, “Déjame”…).

“En vivo” (1985) (Hispavox)

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Mari Trini es una artista a la que no se puede valorar en todas su dimensión si no se le ha visto en directo. Para los que no han asistido a ninguno de sus conciertos y para los que quieran evocarlos, este es un disco muy recomendable, sobre todo porque actualmente no es fácil ver a la intérprete sobre un escenario.

“Mari Trini” (1984) (Hispavox)

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Ofrece un perfil poco conocido de Mari Trini que aquí se adentra en un repertorio bolerístico, un género que años más tarde volvería con fuerza. Ella se anticipó a esta moda con este estupendo L.P. en el que llaman especialmente la atención la sensible interpretación de dos éxitos de Armando Manzanero: “No” y “Contigo aprendí”. Cerraba el trabajo una versión de “La mentira” (“Se te olvida”) que años más tarde también grabó Ana Belén con más éxito pero sin tanta emoción.

“Sus grandes éxitos” (1993) (Hispavox)

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Aunque no somos partidarios de incluir en esta sección discos recopilatorios, recomendamos esta selección porque reúne temas de éxito de todas las épocas –muchos difíciles de encontrar en su edición original- y ofrece una muestra del repertorio de canción francesa que la artista ha grabado a lo largo de su carrera.

Otros discos:

“Bonne chance” (Pathé-Marconi, 1965), “Mari Trini” (RCA, 1969), “Escúchame” (Hispavox, 1971), “Ventanas” (Hispavox, 1973), “L’automne” (Hispavox, 1973), “¿Quién?” (Hispavox, 1974), “Qui?” (Hispavox, 1975), “Transparencias” (Hispavox, 1975), “Como el rocío” (Hispavox, 1976), “El tiempo y yo” (Hispavox, 1977), “Sólo para ti” (Hispavox, 1978), “A mi aire” (Hispavox, 1979), “Oraciones de amor” (Hispavox, 1981), “Una estrella en mi jardín” (Hispavox, 1982), “Diario de una mujer (Hispavox, 1984), “¿Quién me venderá?” (Hispavox, 1986), “En tu piel” (Hispavox, 1987), “Espejismos” (Espectacular, 1990), “Sin barreras” (Divucsa, 1995), “Alas de cristal” (Divucsa, 1996).